claves en el abonado del olivar

Cómo realizar el abonado del olivar

Históricamente siempre se ha tratado el olivar como un cultivo que prácticamente no necesita fertilización. De hecho sigue estando en la creencia del público general, pero no en la de los agricultores profesionales. Es por eso que este artículo lo dedicamos al abonado del olivar en toda su esencia.

El olivoresponde muy bien a la fertilización en cuanto al calibre de los frutos, peso específico y rendimiento graso.

Incluso hay zonas, particularmente la de Jaén, donde se busca con la fertilización y el abonado del olivar dar un gradiente más en cuanto a calidad organoléptica, potenciando polifenoles y sustancias que son positivas para nuestra salud.

Indudablemente, la clave para esto es tener una buena selección varietal, un suelo y clima adecuado y una fertilización correcta.

Y no, cuanto más mejor no se cumple en la agricultura. Al menos en la fertilización.

claves en el abonado del olivar

La importancia de cada nutriente en el abonado del olivar

El nitrógeno en el abonado del olivo

Un exceso de nitrógeno:

  • Vegetación raquítica, árbol desnudo.
  • Mala calidad de fruto y bajo calibre.
  • Hojas con coloración verde pálida o amarilla, confundido con carencia de hierro o clorosis férrica.

Una carencia de nitrógeno:

  • Baja calidad del fruto y aparición de desórdenes fisiológicos.
  • Sensibilidad a plagas, enfermedades y heladas.
  • Reducción del tamaño de las hojas y menor tasa fotosintética.

El fósforo en el abonado del olivo

Un exceso de fósforo:

  • Baja asimilación de iones de carga negativa, como el nitrógeno (nitrato – NO3-).
  • Baja asimilación de boro
  • En suelos calizos, endurecimiento del suelo por formación de compuestos insolubles.

Una carencia de fósforo:

  • Coloración  oscura, que tiende a tener reflejos púrpuras.
  • Menor longitud de los ramos y reducción del tamaño de las hojas.

El potasio en el abonado del olivo

Un exceso de potasio en el olivar provoca:

  • Mala asimilación de otros cationes importantes, como el calcio y el magnesio.

Una carencia de potasio origina:

  • Clorosis en el ápice de la hoja.
  • Frutos de mala calidad, vacíos o con mucha agua.
  • Planta con mayor susceptibilidad a estrés por sequía.

El boro para el olivar

Como la mayoría de la superficie del olivar se encuentra en terrenos calcáreos y de pH alto (alcalinos), es frecuente encontrar la carencia de boro, conocida como “escoba de bruja”.

Un olivo deficiente en el micronutriente boro, presentará problemas de floración y cuajado. Los frutos cuajados, además, sufrirán deformaciones.

Sin embargo, no siempre es necesario aplicar boro, ya que un exceso causa fitotoxicidad y resultados peores. Lo recomendable es poder realizar cada año un análisis foliar para evaluar la concentración de boro, y solo aplicar en caso necesario.

Dicho boro suele aplicarse en el olivar antes de la apertura del botón floral (puede ser mediante una aplicación inicial a la salida del invierno, junto con el cobre). Tratamientos posteriores no van a actuar directamente sobra la polinización o fecundación de frutos, ya que según avanza el desarrollo, es un proceso irreversible.

Abonado del olivar en secano 

consejos en el abonado del olivar

No hay peor castigo que soportar un verano en las zonas endémicas del olivar. Y aún así lo hace. Las lluvias se agradecen mucho y se necesita exprimir al máximo el potencial de la fertilización en este tipo de cultivos.

Como en este caso no se dispone de un sistema de fertirrigación, hay que utilizar fertilizantes granulados. Este tipo de abono es el que lentamente se va degradando a partir de la humedad ambiente o de las lluvias, liberando los nutrientes que alberga.

Para este tipo de cultivos se suele aplicar una sola vez durante la campaña, coincidiendo con la salida invernal, que es donde el olivo más nutrientes necesita para producir nuevos tallos y recuperar energía de la anterior cosecha.

Cuándo abonar los olivos

El abonado del olivo en secano, a través de granulados de lenta liberación, está sometido a la dependencia climática. Suelen aportarse 1 semana antes de las lluvias previstas entre febrero y marzo, que coincide con varias semanas antes de la floración.

Sin embargo, muchas veces se adelanta o retrasa en función de la espera de la lluvia, por lo que frecuentemente hay que mirar los informes meteorológicos y estar mirando al cielo.

Las fórmulas más conocidas y utilizadas en el abonado del olivar de secano son las siguientes.

Abono especial olivo

  • 17-8-10 (25S) y micronutrientes (boro, hierro y zinc).
  • 20-5-8 (30S) con micronutrientes (boro, hierro).
  • 20-5-10 (S) y micronutrientes.

Como ves, practicamente la relación nutricional es 3-1-2, donde el nitrógeno es el protagonista en el abonado del olivar a la salida de invierno.

La mayoría de estos para abonos para olivar tienen una relación alta en nitrógeno y potasio, e incluyen azufre para solubilizar nutrientes en el suelo, ya que la mayoría de la superficie cultivada de olivar es suelo alcalino con pH>8.

Ahora la cuestión es elegir la cantidad de fertilizante (blending o complejo) a aplicar según la cantidad de producción y, por tanto, la edad del olivar.

Producción Kg/ha Kg/pie (200-250 pie/ha)
< 1.500 kg/ha 150 0.6-0.75 kg/pie
de 1.500 a 3.000 kg/ha 300 1.2-1.5 kg/pie
de 3.000 a 4.500 kg/ha 400 1.6-2 kg/pie
de 4.500 a 6.000 kg/ha 500 2-2.5 kg/pie
de 6.000 a 8000 kg/ha 600 2.4-3 kg/pie
< 8000 kg/ha 800 3.2-4 kg/pie

Para calcular de forma exacta la cantidad a añadir de esta mezcla de fertilizantes, puedes hacer un cálculo muy sencillo. 

  • Divide los kg/ha por el marco de plantación que tengas. Por ejemplo, si tienes un marco de plantación de 7×6 metros, divide la superficie de una hectárea (10.000 m2) entre 7×6 (m) = 238 árboles.
  • Después, divide la cantidad de fertilizante (kg/ha) entre el número de árboles.

Para una fórmula de abonado de olivarcualquiera, por ejemplo un 20-5-10 con micronutrientes, si aportásemos 4 kg por árbol, con un marco de plantación de 6×7, por cada hectárea se aplicarían las siguientes unidades fertilizantes:

  • Unidades fertilizantes de nitrógeno (UFN): 190
  • Unidades fertilizantes de fósforo (UFP): 47,5
  • Unidades fertilizantes de potasio (UFK): 95

En tal caso, es recomendable aumentar la dosis de potasio para cubrir las necesidades que demanda el olivar. En secano, exigiría aplicar a partir de junio al menos entre 1 y 2 kg de un fertilizante granulado rico en potasio.

Con el aporte de potasio foliar (nitrato potásico, potasio al 20,30 y 40%), a la dosificación recomendada, no se cubrirían las necesidades mínimas de potasio, por lo que tiene que obtenerlas de suelo (si están disponibles).

Abonado del olivo de regadío (fertirrigación del olivar)

Todo cambia cuando el sistema de regadío nos permite incorporar todos los nutrientes que el olivar necesita en el plan de abonado. En este caso, hablamos de la fertirrigación del olivar.

Para ello, lo ideal es usar fertilizante hidrosolubles que podemos incorporar directamente al sistema de riego o mediante una cuba de mezcla.

Dentro del abanico de los fertilizantes hidrosolubles encontrarás un mundo donde puedes perderte.

Para hacerlo más sencillo, te vamos a ofrecer distintas opciones, desde fertilizantes compuestos (incluyen en mezcla NPK, posiblemente macronutrientes secundarios como azufre (S), calcio (Ca) o magnesio (Mg) y micronutrientes) a fertilizantes simples que tendremos que mezclar entre sí.

Necesidades totales de nutrientes

Es común que puedas encontrar cuál es el consumo total de nutrientes durante una campaña completa en el abonado del olivar. Lo sabrás porque aparecen estos números, equivalentes a producto puro de fertilizante:

N P2O5 K2O
Producción de 8.000 kg/ha, sin complemento foliar
130 35 180

Si transformamos estas unidades fertilizantes en la fertirrigación del olivar, el resultado, en abonos simples, es el siguiente:

  • Nitrato amónico: 229.4 kg/ha
  • Ácido fosfórico: 67,30 kg/ha o 42 litros
  • Nitrato potásico: 391,3 kg/ha

¿Pero cómo lo reparto durante todos los meses de desarrollo de la campaña de olivar?

Este es el gran condicionante puesto que si lo repartimos mal podemos llegar a limitar la producción. Un exceso de nutrientes en un momento indicado puede implicar una falta o carencia de dichos nutrientes en otros momentos de máxima necesidad.

Como no es un sistema de cultivo de olivar en secano, no tenemos por qué echar toda la carne en el asador a la salida del invierno, sino que podemos repartir cómodamente estos nutrientes durante todo el desarrollo del cultivo.

Para ello, desglosamos el aporte de nutrientes de la siguiente manera:

Consumo total en unidades fertilizantes

  • Nitrógeno: 146 kg/ha
  • Fósforo: 64 kg/ha
  • Potasio: 174 kg/ha

Plan de abonado del olivo en fertirrigación

Momento de aplicación Nitrato amónico

N 34,5%

Ácido fosfórico

P 52%

Nitrato potásico

NK (13-46)

Marzo-abril 142,5 kg/ha 30,8 kg/ha 52 kg/ha
Mayo-junio 68,5 kg/ha 29 kg/ha 87 kg/ha
Julio-Agosto 37,5 kg/ha 34,5 kg/ha 130,5 kg/ha
Septiembre-octubre 31,5 kg/ha 29 kg/ha 108 kg/ha

Para saber qué cantidad de nutrientes aplicar en el abonado del olivar de cada periodo, basta con dividir las cifras por el número de riegos efectuados.

Por ejemplo, para marzo y abril, contando con 3 riegos semanales (24 riegos en dos meses):

Cantidad abono en fertirrigación por riego (marzo-abril):

  • Nitrato amónico: 6 kg
  • Ácido fosfórico: 1,2 kg (0,75 L)
  • Nitrato potásico: 2,2 kg

Este es el resumen, contando con que utilizamos los fertilizantes más conocidos del mercado, sin aportar cloruros que pueden reducir el rendimiento del olivar si el agua que utilizamos también tiene el nivel de cloro alto.

Os dejamos un vídeo donde se ve lo interesante que puede ser realizar un análisis foliar periódico para conocer las carencias o excesos en el olivar.

Marco de plantación del olivos en regadío

Las nuevas plantaciones de olivar moderno en intensivo ofrecen marcos de plantación donde se acumulan 300 pies por hectárea. Esto equivale a un marco de plantación de 5×6 m o 5,5×6 metros, suficiente para la actividad de los tractores en los tratamientos foliares o los vibradores modernos en la recolección.

El marco de plantación del olivar arbequino en regadío, es normal un marco de 7x 5 m, que equivale a 285 pies por hectárea.

En superintensivo, las últimas plantación y recomendaciones abarcan hasta 1600 pies por hectárea (4×1,5 m), especialmente para el desarrollo de la variedad arbequina.

Guía de tratamientos del olivo

fenología en el abonado del olivo

El abonado del olivar en fertirrigación o en secano se complementa perfectamente con aplicaciones foliares en momentos críticos del desarrollo (floración, cuajado y engorde).

Aunque no se suelen hacer muchas aplicaciones foliares debido al rendimiento económico que da el olivar y a la imposibilidad logística de movilizar un tratamiento, éstos son los 2 o 3 tratamientos recomendados en diferentes épocas:

Desde apertura de yemas hasta floración

Coincidiendo con la aplicación de cobres para prevenir la aparición de una de las enfermedades más comunes en el olivar, el repilo, se suelen aportar nutrientes que incrementen el balance energético y aumente la floración y el cuajado de frutos.

  • Dependiendo de la época, si se hace muy pronto el tratamiento se suelen aportar abonos ricos en nitrógeno, como un NPK 20-10-10 o 20-5-10 con boro o hierro.
  • Si se hace más tarde, cuando la yema ya está hinchada, justo antes de floración, los productos foliares van enriquecidos con aminoácidos, productos ricos en auxinas (algas marinas) y/o micronutrientes con el boro.

En floración, según el nivel de insectos

Depende de la zona y del nivel de desarrollo de insectos como prays antógafa (que ataca a las flores), se puede hacer un tratamiento insecticida, aprovechando la aplicación de nutrientes que favorezcan el futuro cuajado.

En este caso, entre los productos nutricionales que se mezclan suelen ser los mismos comentados anteriormente, ya que o se hace un tratamiento o se hace otro (son sustituibles).

La floración del olivo es uno de los momentos más críticos en el abonado del olivo, debido a que ello supondrá tener una producción decente o prácticamente nula.

Además, como el olivar está sometido a vecería, regular el equilibiro hormonal y nutricional de la planta es aún más complicado.

Los tratamientos nutricionales o correctores de micronutrientes, como el boro, que incide directamente en la polinización y fecundación de frutos, han de hacerse antes de la etapa irreversible de formación floral.

Es decir, con el botón floral sin abrir (E, estambres visibles), se pueden realizar tratamientos que aumenten el índice de frutos fecundados o reducir frutos que abortarán.

Por otro lado, en vecería, la floración del olivo dependerá de los tratamientos postcosecha (diciembre y enero). En ese momento, necesita recuperar determinados nutrientes (especialmente el potasio) y puede venir bien aumentar los índices de auxinas y citoquininas reserva en la planta.

Extractos de algas pueden reducir los síntomas de vecería y aumentar el índice de floración, así como los tratamientos posteriores hasta inicio de actividad (B).

Desarrollo del fruto/endurecimiento del hueso

Ésta época, que coincide en la mayoría de zonas con el mes de junio, se aplican nutrientes junto con insecticidas que combatan prays carpófaga (que ataca a los frutos).

Este tratamiento es opcional sólo si el nivel productivo es bueno y hay presencia alta de prays carpógafa.

El producto insecticida estrella suele ser Dimetoato y entre los productos nutricionales destacan mezclas equilibradas NPK o soluciones ricas en potasio. Por ejemplo, 10 kg/1000 L de nitrato potásico (NK 13-46).

Ahora se está poniendo de moda, justificada técnicamente, la adicción de calcio en el tratamiento, puesto que se ha visto una gran mejora en la producción con la incorporación de calcio.

El inconveniente en las aplicaciones foliares de calcio es su baja tasa de transporte descendente, vía floema, hacia los frutos.

Envero y maduración de fruto (incremento rendimiento graso)

En esta época donde tenemos el fruto prácticamente formado y con el color definitivo, nos interesa aplicar productos ricos en potasio que faciliten el llenado de fruto y el transporte de azúcares, aumentando el rendimiento graso.

Es conocida la aplicación de nitrato potásico o productos con potasio concentrado.

Después de la recolección

Está más que justificada la aplicación de cobres después de la recolección, sobre todo si ésta ha sido una recolección mecanizada, donde se dañan severamente tallos y ramas del olivo.

Si la cosecha ha sido alta, es recomendable también añadir al tratamiento de cobre fertilizantes ricos en potasio, devolviendo la concentración de este elemento al cultivo y reduciendo la vecería del siguiente año.

Cuando echar cobre a los olivos

Depende de la zona donde se encuentre nuestro olivar, necesitará 2 o 3 tratamientos durante la campaña.

Para zonas sensibles al repilo, se puede realizar el tratamiento a inicio de campaña (previo a la floración), que suele coincidir con el mes de marzo, uno a mitad de desarrollo de fruto, en junio o julio, y otro posterior a la recolección, como tratamiento de cobre en invierno.

En zonas menos sensibles, el cobre aplicado a los olivos se remite a 2 tratamientos. en prefloración y post recolección.

Lo que sí se está haciendo últimamente es buscar formas de cobre de fácil asimilación y baja concentración, como cobres EDTA o gluconatos de cobre, en primavera, y cobres más resistentes al lavado en invierno.

En primavera queremos que el cobre penetre dentro de la hoja del olivo. Sin embargo, en invierno queremos que pase la mayor parte del tiempo posible en la cutícula de la hoja.

Cómo realizar el abonado del olivar
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