calendario del olivar

Guía de tareas y calendario del olivar

La historia del olivar en España es antiquísima, y a día de hoy seguimos dándole el protagonismo que se merece.

En Andalucía, es el cultivo por excelencia, repartido en provincias como Jaén, Córdoba, Málaga, Sevilla y otras. El olivo es un cultivo muy agradecido y se conforma con poco, pero a día de hoy tenemos técnicas para sacar el máximo provecho reproductivo.

Por eso, es importante tener una guía o calendario de actuación para saber qué hacer en todo momento. Continue reading…

Distintas variedades de aguacate

¿Cuántas variedades de aguacate hay?

¿Sabes cuántas variedades de aguacate existen en el mundo?

La fruta del momento, el aguacate se ha ganado paso en todos los hogares del mundo, incluido los europeos.

Ya sea en tostadas o ensaladas, el aguacate es el alimento del futuro dado incluso la gran aceptación que ha tenido por el conjunto de científicos y nutricionistas que avalan su potencial. Continue reading…

producción y vecería del olivar

Cómo reducir la vecería del olivar

Uno de los problemas más comunes a los que se enfrenta el olivar, desde el punto de vista productivo, son los saltos anuales de bajada y subida de producción. Esto se debe a lo que comúnmente se conoce como vecería del olivar. Un año nuevo va ligado de uno malo. ¿Sabes por qué y como reducirlo? Te lo contamos a contiuación. Continue reading…

Cultivo de chile serrano

5 trucos indispensables para cultivar chile serrano

El mundo de las guindillas y chiles picantes como el chile serrano es inmenso. Cada vez aparecen nuevas variedades que intentan superarse a sí mismas en cuanto al grado del picor.

Sin embargo, siempre están los clásicos que nunca se irán, como el chile habanero, el jalapeño, el chile negro, etc.

Por el protagonismo que tiene en muchísimos países y su increíble sabor, no podíamos dejar pasar la oportunidad de hablar de uno de los chiles más conocidos, el chile serrano.  Continue reading…

pH perfecto en trratamientos foliares

Aplicaciones foliares: consigue el pH perfecto

En agricultura, las aplicaciones foliares, tanto nutricionales como contra plagas y enfermedades, se han convertido en algo habitual.

Cuando antes se hacían muy pocos tratamientos foliares y prácticamente todo se aplicaba por fertirrigación, ahora se suele acudir a estos tratamientos con bastante frecuencia.

Es normal dedicar 10 o más tratamientos en frutales por campaña o incluso 1 tratamiento semanal en una campaña de 6 u 8 meses en horticultura intensiva (en invernadero).

Si comparásemos las aplicaciones foliares con los tratamiento para los seres humanos hablaríamos de vacunas. No introducimos los nutrientes o el fitosanitario dentro de la savia (xilema o floema) como en nuestras venas, pero casi.

Sin embargo, no todo está exento de riesgos, ya que hay que tener precaución con varios condicionantes a la hora de realizar este tratamiento.

El suelo lo aguanta todo y su capacidad tampón es alta (recuerda que no es lo mismo en un sistema hidropónico). Pero en una aplicación foliar pones todas las cartas sobre la mesa. Los ácidos y las bases fuertes queman, las mezclas incompatibles pueden causar fitotoxicidades y también podemos afectar a la fauna auxiliar.

Sí, esa que a veces no vemos o ni siquiera hemos introducido pero está ahí.

Aplicaciones foliares y pH perfecto de tratamiento

Cómo regular el pH en las aplicaciones foliares

Si buscamos reguladores de pH o cómo regular el pH en las aplicaciones foliares siempre vamos a encontrar productos que acidifican el caldo de tratamiento o soluciones tampón.

Éstas son aquellas mezclas que permiten mantener el pH estabilizado sin cambios bruscos.

Recuerda que el agua ofrece resistencia a cambiar su pH en función del contenido en solutos (bicarbonatos) que tenga. Una vez destruimos esos elementos con ácidos (como el ácido fosfórico, el nítrico, clorhídrico, etc.), la resistencia del agua a variar su pH es muy limitada.

Hasta el punto de que una sola gota de ácido nítrico puede reaccionar el pH del agua varios puntos.

El pH de los herbicidas en aplicación foliar

PRODUCTO pH RECOMENDADO
ALACLORO 6
ATRAZINA 5,5-6,5
BENTAZONA 7
DICLOFOP-METIL 5,5-7
DIURON 7
FENMEDIFAN 5,5-6,5
FLUAZIFOP-P-BUTILO 6-7
GLIFOSATO 5
GLUFOSINATO 7
LINURON 7
METRIBUZINA 7
OXIFLUORFEN 6-7
PROPANIL 7
QUIZALOFOP-P-ETIL 5-6,5

El pH de los fungicidas en aplicaciones foliares

PRODUCTO pH RECOMENDADO
BENALAXIL 6
CAPTAN 6
CARBENDAZIMA 6-7
CIMOXALINO 5-6
CRESOXIM-METIL 6-7
DINOCAP 6-7
EPOXICONAZOL 6-7
FAMOXADONA 5-6
FOLPET 6
FOSETIL-AL 7
IPRODIONA 6
MANCOZEB 5-6
METALAXIL 6
OXICLORURO DE COBRE 7
PIRIMETANIL 6-7
TEBUCONAZOL 7

El pH de los insecticidas en tratamientos foliares

PRODUCTO pH RECOMENDADO
ABAMECTINA 6-7
ACETAMIPRID 5-7
AMITRAZ 5
METIL-AZINFOS 5-6
BACILLUS THURINGIENSIS 5-6
BENFURACARB 6-7
BIFENTRIN 5,5
CARBARIL 6-7
CIFLUTRIN 6-7
CIPERMETRINA 5-6
CLORPIRIFOS 6,5
DELTAMETRINA 6-7
DIAZINON 7
DIMETOATO 5-6
FENAZAQUIN <7
FORMETANATO 5-6
FOSALON 6
FOSMET 5,5-6
IMIDACLOPRID 7
LUFENURON 6
METIDATION 6
METIOCARB 6
PRIMICARB 7
PROPARGITA 6
TAU-FLUVALINATO 7
TRICLORFON 7
TIODICARB 5,5-7

En la mayoría de los herbicidas, fungicidas e insecticidas, si van solos y no se mezclan con productos nutricionales, será necesario acidificar el agua.

Muchos utilizan vinagre (ácido acético) para conseguirlo, pues sale más rentable que otros ácidos que compramos en el mercado.

No existen incompatibilidades con su uso ni va a causar una intoxicación o fitotoxicidad en la planta. Lo único negativo es que el vinagre común es un ácido débil y dependiendo del pH que tenga el agua y el contenido en bicarbonatos, será necesario utilizar mucha cantidad.

En cualquier caso, no te la juegues. Lo primero que tienes que hacer es adquirir un medidor de pH para comprobar la acidez de tu tanque según vas incorporando distintas materias activas.

pH perfecto en trratamientos foliares

¿Y si en realidad quiero subir el pH (alcalinizar) en vez de bajarlo? ¿Existen productos para hacer esto?

Siempre se tiene en cuenta que la mayor parte del agua tiene pH alcalino, en torno a 7,5-8.

Sin embargo la capacidad tampón que ofrece no es muy alta y hay muchos productos en el mercado, sobre todo fertilizantes y reguladores del crecimiento que tienen pH ácido.

Hablamos de ácidos de pH 2 o 3 o incluso menos, y eso puede ser un problema a la hora de realizar tratamientos foliares.

Por eso, cuando la dosificación del producto es de 0,5% (5 cc/L o 5 L a los 1.000 L), la capacidad tampon del agua se esfuma y podemos llegar a tener un pH final (agua + producto añadido) por debajo de 4.

¿Nos serviría un acidificante de los que tanto hay en el mercado? En este caso no.

Necesitamos un producto que haga totalmente lo contrario. Sin embargo, no vamos a encontrar muchos de estos productos para la agricultura profesional, sólo para el mercado de la marihuana, con el sobrecoste que tiene ese mundo.

Para el mundo de la agricultura ecológica, los pH están más estabilizados porque suelen contener un gran tampón de la naturaleza, la materia orgánica (extractos húmicos, compost, leonarditas, etc.). Muchos de ellos los puedes crear tu mismo y aplicar al suelo para mejorar sus características o para mantener un pequeño huerto o unas cuantas macetas en tu casa, como este ejemplo de fertilizantes para orquídeas.

Sin embargo, hay varios trucos que os vamos a dar a conocer. 

En general, los productos ricos en potasio, ya sea en forma complejada, (gluconatos, carboxilatos y un gran número de palabras que terminan en atos), suelen tener pH igual o por encima de 7.

Los potasios quelatados , generalmente en forma de EDTA, también suelen tener un pH que está comprendido entre 7 y 8.

También debes saber que no sólo del quelato EDTA vive el hombre. También hay otros que ofrecen un rango de pH mucho más amplio, y viene muy bien para proteger al hierro de su degradación en suelos calizos.  Ese es el quelato EDDHA.

Hidróxidos de potasio y carboxilatos de potasio

Los hidróxidos de potasio suelen tener concentraciones altas de óxido de potasio (K2O), en torno al 50% p/p, pero la gran mayoría de productos líquidos que nos vamos a encontrar como “productos para maduración y engorde de frutos” suelen ir al 30% p/p de concentración en potasio.

La gran mayoría suelen tener pH que están comprendidos entre 8 y 10 o incluso más.

No yendo muy lejos, el hidróxido de potasio tiene un pH de 14, es una base fuerte y tiende a subir el pH con muy poca cantidad.

No os descuidéis que el producto es sumamente peligroso. No quema tan rápido como un ácido fuerte, pero lo hace lentamente, que es más peligroso (por no darnos cuenta).

Una cantidad pequeña en grandes volumenes de caldo para aplicaciones foliares (hablamos de máquinas foliares de 1.000 o 2.000 litros) será suficiente para tener el pH justamente como hemos puesto en las tablas.

Quizá entre 0,5 y 1 L por cada 1.000 litros sea suficiente si el pH se nos ha acidificado en exceso (<3).

 

tipos de orquídeas y fertilizantes usados

5 fertilizantes que pondrán como una moto a tus orquídeas

Una casa o jardín no termina de estar completa si no alberga orquídeas en ella. Podrás disfrutar de una cantidad ingente de ellas (¡hasta 600 géneros y más de 30.000 especies!).

Sin embargo, muchos coinciden de que es un cultivo bastante complicado porque hay muchas variables que controlar. Si tienes cierta experiencia, el cultivo de orquídeas te hará subir un peldaño más y podrás disfrutar de un sinfín de coloridas macetas de orquídeas distribuidas por toda la casa.

Eso sí. Ten en cuenta que no todas las variedades tienen los mismos cuidados. Las que acostumbramos a comprar en cualquier vivero o floristería suelen ser las comunes y más fáciles de cuidar.

Por ello, en Antes todo esto era campo queremos ayudaros a controlar el abonado para conseguir unas espléndidas orquídeas.

fertilizantes para orquídeas

Tipos de orquídeas que puedes comprar

Puedes adquirir una gran cantidad de orquídeas en floristerías o viveros.

Alguna de las familias de orquídeas más famosas son:

  • Phalaenopsis
  • Denbrobium
  • Cymbidium
  • Paphiopedilum
  • Oncidium
  • Vanda
  • Odontoglossum
  • Cattleya  

No todas provienen de una misma estructura de bulbo…

Como hay tantas familias y géneros de orquídeas, también son distintos los bulbos de donde crecen.

Puedes encontrar tubérculos subterráneos:

  • Orchis
  • Dactylorhiza
  • Cypripedium

Tubérculos considerados pseudobulbos:

  • Cymbidium del Himalaya

Sin tubérculos y orquídeas que nacen directamente de la base:

  • Paphiopedilum
  • Cypripedium exóticas

La clave de las orquídeas, la nutrición continua

tipos de orquídeas y fertilizantes usados

Una de las claves para conseguir unas magníficas orquídeas que duren durante mucho tiempo es no olvidarnos de ella. Por supuesto, la gestión del riego debe ser perfecta, pero también el aporte continuo de nutrientes.

En general, con el agua de riego se lavan todos los nutrientes que el sustrato suele albergar, por lo que a menundo necesitamos reincorporarlos y que puedan ser absorbidos por las raíces.

Éstas son algunas recetas caseras de fertilizantes que puedes obtener en tu propia casa, para que no te tengas que gastar nada de dinero. ¡Aprovecha los residuos de tu casa!

1: Cáscaras de huevo – Aporte de calcio

Podemos usar los desperdicios de las cáscaras de huevo para darle una segunda vida y que puedan nutrir en calcio y magnesio a nuestras orquídeas.

El calcio es un elemento imprescindible para el desarrollo de una orquídea, y no siempre se aporta suficiente con el agua de riego.

Para aprovechar al máximo las cáscaras de huevo en nuestras orquídeas, necesitamos machacarlas y triturarlas cuanto más pequeño mejor.

Un mortero es una herramienta idónea para conseguir la textura de polvo que necesitamos. Dicho polvo finalmente lo podremos espolvorear sobre el sustrato donde las tengamos cultivadas. El agua de riego desplazará dichas cáscaras de huevo en polvo a las raíces.

2: Agua de cocción de patatas, arroz y otros ingredientes

Siempre que no utilicemos sal añadida, pues ello supondría la muerte de nuestras desdichadas orquídeas, el agua de cocción es un magnífico elemento rico en nutrientes y vitaminas que las plantas pueden utilizar.

Sin embargo, lo más común es que podamos cocer arroz, pasta o patatas añadiendo sal, por lo que en raras ocasiones vamos a poder aprovecharlo como nutriente para nuestras plantas.

Por muy poca sal que lleve, en ningún caso lo debemos utilizar para regar las plantas, ya que supondría la muerte en pocos días por estrés salino. Y mucho más en orquídeas.

3: Bolsitas de té utilizadas

Para los que acostumbren a tomar té a diario, tenemos una gran oportunidad para aprovechar los nutrientes que casi siempre acaban en la basura.

Para utilizarlas, tan sólo tenemos que romper las bolsitas y espolvorearlas sobre el sustrato. Una bolsita de té por maceta cada 15 días ayudará a fortalecer las raíces de la planta y a mejorar el crecimiento de la orquídea.

4: compost de residuos de cocina

Cualquier residuo vegetal de cocina puede ser aprovechado para nutrir a las plantas, pues algunos contienen un fuente nutritiva de nitrógeno, fósforo, potasio y micronutrientes.

Entre los productos que puedes utilizar se encuentran los posos de café y cáscaras de frutas y verduras. 

En especial, la cáscara de plátano puede utilizarse, una vez compostadapara aportar grandes cantidades de potasio que exigen este género de plantas.

5: NPK líquido

Los nutrientes químicos aportados, siendo los más cómodos aquellos que van en forma líquida, deben aplicarse con moderación (pequeñas cantidades).

Esto es debido a que las orquídeas son plantas sensibles a la salinidad, por lo que no debemos pasarnos con la cantidad aportada.

Por tanto, muchos de estos fertilizantes comerciales para orquídeas tienen extractos vegetales o materia orgánica que alivian el estrés salino de la planta.

También dispones de sustratos para orquídeas especialmente diseñados para los trasplantes y las primeras etapas de crecimiento

Aquí podréis disfrutar de algunos consejos en este vídeo para vuestras plantas:

claves en el abonado del olivar

Cómo realizar el abonado del olivar

Históricamente siempre se ha tratado el olivar como un cultivo que prácticamente no necesita fertilización. De hecho sigue estando en la creencia del público general, pero no en la de los agricultores profesionales. Es por eso que este artículo lo dedicamos al abonado del olivar en toda su esencia.

El olivoresponde muy bien a la fertilización en cuanto al calibre de los frutos, peso específico y rendimiento graso.

Incluso hay zonas, particularmente la de Jaén, donde se busca con la fertilización y el abonado del olivar dar un gradiente más en cuanto a calidad organoléptica, potenciando polifenoles y sustancias que son positivas para nuestra salud.

Indudablemente, la clave para esto es tener una buena selección varietal, un suelo y clima adecuado y una fertilización correcta.

Y no, cuanto más mejor no se cumple en la agricultura. Al menos en la fertilización.

claves en el abonado del olivar

La importancia de cada nutriente en el abonado del olivar

Importancia del nitrógeno en el olivo

Un exceso de nitrógeno:

  • Vegetación raquítica, árbol desnudo.
  • Mala calidad de fruto y bajo calibre.
  • Hojas con coloración verde pálida o amarilla, confundido con carencia de hierro o clorosis férrica.

Una carencia de nitrógeno:

  • Baja calidad del fruto y aparición de desórdenes fisiológicos.
  • Sensibilidad a plagas, enfermedades y heladas.
  • Reducción del tamaño de las hojas y menor tasa fotosintética.

Importancia del fósforo en el olivo

Un exceso de fósforo:

  • Baja asimilación de iones de carga negativa, como el nitrógeno (nitrato – NO3-).
  • Baja asimilación de boro
  • En suelos calizos, endurecimiento del suelo por formación de compuestos insolubles.

Una carencia de fósforo:

  • Coloración  oscura, que tiende a tener reflejos púrpuras.
  • Menor longitud de los ramos y reducción del tamaño de las hojas.

Importancia del potasio en el olivo

Un exceso de potasio en el olivar provoca:

  • Mala asimilación de otros cationes importantes, como el calcio y el magnesio.

Una carencia de potasio origina:

  • Clorosis en el ápice de la hoja.
  • Frutos de mala calidad, vacíos o con mucha agua.
  • Planta con mayor susceptibilidad a estrés por sequía.

Abonado del olivar en secano 

consejos en el abonado del olivar

No hay peor castigo que soportar un verano en las zonas endémicas del olivar. Y aún así lo hace. Las lluvias se agradecen mucho y se necesita exprimir al máximo el potencial de la fertilización en este tipo de cultivos.

Como en este caso no se dispone de un sistema de fertirrigación, hay que utilizar fertilizantes granulados. Este tipo de abono es el que lentamente se va degradando a partir de la humedad ambiente o de las lluvias, liberando los nutrientes que alberga.

Para este tipo de cultivos se suele aplicar una sola vez durante la campaña, coincidiendo con la salida invernal, que es donde el olivo más nutrientes necesita para producir nuevos tallos y recuperar energía de la anterior cosecha.

La aplicación de este tipo de fertilizantes se hace a finales de enero o febrero, aunque hay algunos que alargan hasta principios de marzo. Es interesante esta época porque también coincide con una fecha indicada para la lluvia y la dispersión del fertilizante en el suelo.

Las fórmulas más conocidas y utilizadas en el olivar de secano son las siguientes:

  • 17-8-10 (25S) y micronutrientes (boro, hierro y zinc).
  • 20-5-8 (30S) con micronutrientes (boro, hierro).
  • 20-5-10 (S) y micronutrientes.

Como ves, practicamente la relación nutricional es 3-1-2, donde el nitrógeno es el protagonista en el abonado del olivar a la salida de invierno.

Ahora la cuestión es elegir la cantidad de fertilizante (blending o complejo) a aplicar según la cantidad de producción y, por tanto, la edad del olivar.

Producción Kg/ha Kg/pie (200-250 pie/ha)
< 1.500 kg/ha 150 0.6-0.75 kg/pie
de 1.500 a 3.000 kg/ha 300 1.2-1.5 kg/pie
de 3.000 a 4.500 kg/ha 400 1.6-2 kg/pie
de 4.500 a 6.000 kg/ha 500 2-2.5 kg/pie
de 6.000 a 8000 kg/ha 600 2.4-3 kg/pie
< 8000 kg/ha 800 3.2-4 kg/pie

Para calcular de forma exacta la cantidad a añadir de esta mezcla de fertilizantes, puedes hacer un cálculo muy sencillo. 

  • Divide los kg/ha por el marco de plantación que tengas. Por ejemplo, si tienes un marco de plantación de 7×6 metros, divide la superficie de una hectárea (10.000 m2) entre 7×6 (m) = 238 árboles.
  • Después, divide la cantidad de fertilizante (kg/ha) entre el número de árboles.

Abonado del olivar de regadío

Todo cambia cuando el sistema de regadío nos permite incorporar todos los nutrientes que el olivar necesita en el plan de abonado.

Para ello, lo ideal es usar fertilizante hidrosolubles que podemos incorporar directamente al sistema de riego o mediante una cuba de mezcla.

Dentro del abanico de los fertilizantes hidrosolubles encontrarás un mundo donde puedes perderte. Para hacerlo más sencillo, te vamos a ofrecer distintas opciones, desde fertilizantes complejos (incluyen en mezcla NPK, posiblemente macronutrientes secundarios como azufre (S), calcio (Ca) o magnesio (Mg) y micronutrientes) a fertilizantes simples que tendremos que mezclar entre sí.

Necesidades totales de nutrientes

Es común que puedas encontrar cuál es el consumo total de nutrientes durante una campaña completa en el abonado del olivar. Lo sabrás porque aparecen estos números, equivalentes a producto puro de fertilizante:

N P2O5 K2O
Producción de 8.000 kg/ha, sin complemento foliar
130 35 180

Sin embargo, el inconveniente es que no sabemos cómo distribuir estas cantidades, que te las desglosamos a continuación con los fertilizantes más conocidos:

  • Nitrato amónico: 229.4 kg/ha
  • Ácido fosfórico: 67,30 kg/ha o 42 litros
  • Nitrato potásico: 391,3 kg/ha

¿Pero cómo lo reparto durante todos los meses de desarrollo de la campaña de olivar?

Este es el gran condicionante puesto que si lo repartimos mal podemos llegar a limitar la producción. Un exceso de nutrientes en un momento indicado puede implicar una falta o carencia de dichos nutrientes en otros momentos de máxima necesidad.

Como no es un sistema de cultivo de olivar en secano, no tenemos por qué echar toda la carne en el asador a la salida del invierno, sino que podemos repartir cómodamente estos nutrientes durante todo el desarrollo del cultivo.

Para ello, desglosamos el aporte de nutrientes de la siguiente manera:

Consumo total en unidades fertilizantes

  • Nitrógeno: 146 kg/ha
  • Fósforo: 64 kg/ha
  • Potasio: 174 kg/ha

El resumen de kg/ha a aportar según el mes en fertilizantes simples, de sobra conocidos por todos:

Momento de aplicación Nitrato amónico

N 34,5%

Ácido fosfórico

P 52%

Nitrato potásico

NK (13-46)

Marzo-abril 142,5 kg/ha 30,8 kg/ha 52 kg/ha
Mayo-junio 68,5 kg/ha 29 kg/ha 87 kg/ha
Julio-Agosto 37,5 kg/ha 34,5 kg/ha 130,5 kg/ha
Septiembre-octubre 31,5 kg/ha 29 kg/ha 108 kg/ha

Este es el resumen, contando con que utilizamos los fertilizantes más conocidos del mercado, sin aportar cloruros que pueden reducir el rendimiento del olivar si el agua que utilizamos también tiene el nivel de cloro alto.

Os dejamos un vídeo donde se ve lo interesante que puede ser realizar un análisis foliar periódico para conocer las carencias o excesos en el olivar.

Guía de aplicaciones foliares nutricionales en el abonado del olivar

El abonado de fertirrigación o en secano se complementa perfectamente con aplicaciones foliares en momentos críticos del olivar.

Aunque no se suelen hacer muchas aplicaciones foliares debido al rendimiento económico que da el olivar y a la imposibilidad logística de movilizar un tratamiento, éstos son los 2 o 3 tratamientos recomendados en diferentes épocas:

Desde apertura de yemas hasta floración

Coincidiendo con la aplicación de cobres para prevenir la aparición de una de las enfermedades más comunes en el olivar, el repilo, se suelen aportar nutrientes que incrementen el balance energético y aumente la floración y el cuajado de frutos.

  • Dependiendo de la época, si se hace muy pronto el tratamiento se suelen aportar abonos ricos en nitrógeno, como un NPK 20-10-10 o 20-5-10 con boro o hierro.
  • Si se hace más tarde, cuando la yema ya está hinchada, justo antes de floración, los productos foliares van enriquecidos con aminoácidos, productos ricos en auxinas (algas marinas) y/o micronutrientes con el boro.

En floración, según el nivel de insectos

Depende de la zona y del nivel de desarrollo de insectos como prays antógafa (que ataca a las flores), se puede hacer un tratamiento insecticida, aprovechando la aplicación de nutrientes que favorezcan el futuro cuajado.

En este caso, entre los productos nutricionales que se mezclan suelen ser los mismos comentados anteriormente, ya que o se hace un tratamiento o se hace otro (son sustituibles).

Desarrollo del fruto/endurecimiento del hueso

Ésta época, que coincide en la mayoría de zonas con el mes de junio, se aplican nutrientes junto con insecticidas que combatan prays carpófaga (que ataca a los frutos).

Este tratamiento es opcional sólo si el nivel productivo es bueno y hay presencia alta de prays carpógafa.

El producto insecticida estrella suele ser Dimetoato y entre los productos nutricionales destacan mezclas equilibradas NPK o soluciones ricas en potasio. Por ejemplo, 10 kg/1000 L de nitrato potásico (NK 13-46).

Ahora se está poniendo de moda, justificada técnicamente, la adicción de calcio en el tratamiento, puesto que se ha visto una gran mejora en la producción con la incorporación de calcio.

El inconveniente en las aplicaciones foliares de calcio es su baja tasa de transporte descendente, vía floema, hacia los frutos.

Envero y maduración de fruto (incremento rendimiento graso)

En esta época donde tenemos el fruto practicamente formado y con el color definitivo, nos interesa aplicar productos ricos en potasio que faciliten el llenado de fruto y el transporte de azúcares, aumentando el rendimiento graso.

Es conocida la aplicación de nitrato potásico o productos con potasio concentrado.

Después de la recolección

Está más que justificada la aplicación de cobres después de la recolección, sobre todo si ésta ha sido una recolección mecanizada, donde se dañan severamente tallos y ramas del olivo.

Si la cosecha ha sido alta, es recomendable también añadir al tratamiento de cobre fertilizantes ricos en potasio, devolviendo la concentración de este elemento al cultivo y reduciendo la vecería del siguiente año.