Guía de goteros autocompensantes

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Las soluciones cada vez más efectivas en fertirrigación han permitido optimizar enormemente el aprovechamiento del agua.

En este caso, una de las fórmulas más interesantes para el riego son los goteros autocompensantes.

En este artículo queremos demostrar la importancia de este tipo de piezas en sistemas de riego por goteo, al ser capaces de proporcionar un caudal constante en todo momento cuando la presión varía, y esto es muy importante cuando introducimos fertilizantes solubles en el riego.

¿Cómo funciona un gotero autocompensante?

La diferencia de los novedosos goteros autocompensantes es que son capaces de suministrar a la planta el mismo caudal incluso con variaciones de presión, algo muy propio en una instalación de riego, especialmente al inicio y final del programa de riego.

Ventajas gotero autocompensante

Conocer con exactitud el caudal de agua que ha liberado el gotero es importante para mantener una homogeneidad en todas las plantaciones, ya que hablamos de que en la mayoría de los casos, el agua lleva una solución fertilizante previamente calculada.

Si existiesen goteros con diferencias de presión y caudal, entonces los cálculos no valdrían para mucho y cada planta recibiría una cantidad de agua y fertilizante distinta.

Mismo caudal con presiones diferentes

Un gotero autocompensante está preparado para suministrar el mismo caudal en un rango de presión.

Este rango suele ser bastante amplio para cubrir los cambios de presión que surgen al inicio y final del programa de riego.

Un gotero autocompensante actual para un caudal de 1,6 L/h, muy común en cultivos hortícolas, tiene capacidad para suministrar ese caudal siempre que el agua tenga una presión comprendida entre 0,5 y 4 bares.

Principales diferencias con goteros no autocompensantes

El problema de los goteros no autocompensantes es que, como ocurre en situaciones normales, el caudal varía en función de la presión de la instalación.

Esto quiere decir que, aunque el gotero tenga una caudal de 1,6 L/h, dicho caudal será menor cuando la presión sea más baja y viceversa.

Pero lo más importante, el final de la instalación, los goteros más alejados del cabezal de riego, tendrán una presión notablemente menor en comparación con el principio, por lo que raramente serán capaz de suministrar esos 1,6 L/h.

Como resultado, tendremos plantas mucho menos desarrolladas que las que se encuentren al principio de la línea, y eso es algo que un gotero autocompensante soluciona.

Por tanto, la diferencia a nivel de diseño es que los goteros autocompensantes cuentan con una especie de membrana que crea una resistencia al paso del agua y evita que salga caudal cuando el agua no tiene suficiente fuerza o, todo lo contrario, lleva excesiva presión.

Por otro lado, esta membrana también es capaz de reducir la suciedad que sale por el goteo, ya que actúa como un filtro frente a partículas cuando la presión es reducida, expulsándolas cuando hay mayor fuerza de agua.

Goteros autocomensantes Vs turbulentos

El gotero turbulento modifica el caudal según la presión, siendo más económico que el gotero autocompensante.

Su uso es apropiado si no tenemos una instalación de riego muy larga, no existen variaciones de presión considerables y, por supuesto, es una superficie llana sin pendiente.

Si se cumplen todos estos requisitos, el coste de adquisición y reposición de goteros turbulentos es significativamente menor.

Por otro lado, si tenemos terreno con pendiente, variaciones de caudal y diferencias entre el volumen del primero gotero y el último, hay que recurrir al gotero autocompensante.

Gotero autocompensante para hortícolas

Cuándo utilizar goteros autocomponensantes

Éstas son situaciones comunes en los que sí o sí, debemos invertir en la colocación de este tipo de goteros:

  • Superficie de cultivo con grandes desniveles
  • Instalación de riego compleja o de grandes longitudes
  • Agua con partículas en suspensión
  • En aquellos ámbitos donde exista una diferencia notable en el caudal de agua en el primer goteo y en el último.
  • Cambios bruscos de presión en función de la extracción del agua (pozo o embalse, por ejemplo).

Por contra, hablamos de un desembolso de dinero mayor al adquirir este tipo de goteo frente a los tradicionales, pero merece la pena enormemente.

Tipos de goteros

Dentro de los autocompensantes, podemos encontrar las piezas de botón, sencillas de colocar donde queramos, y los goteros integrados, previamente instalados en la goma de gotero.

Goteros de botón

Para su instalación, necesitamos un pincho o sacabocados donde hacer una inserción en la goma y colocarlos a presión.

Tienen la ventaja de que podemos instalarlos donde queramos en función del cultivo.

Por contra, una vez colocados, si no queremos seguir regando o cambiarlo de sitio, debemos cubrir el agujero creado o poner un tapón.

Goteros integrados

Cuando tenemos una línea de cultivo homogénea, distribuida equitativamente en toda la superficie y con un marco de plantación muy definido, apostar por goteros autocompensantes integrados permite distribuir el caudal de agua de la misma forma por todo el espacio.

Estos goteros ya van incorporados sobre la tubería, por lo que nosotros no tendremos que colocarlos ni realizar ningún trabajo adicional.

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