Acebuche: características principales del olivo silvestre

Home » Riego » Acebuche

Aunque el olivo es el fiel reprsentante de la agricultura del sureste español, no hay que dejar de lado especies autóctonas de gran rusticidad que forman parte del paisaje de la Península Ibérica, como es el caso del acebuche.

Para catalogarlo de alguna manera, hay que decir que el acebuche es el hermano asilvestrado del olivar, con una gran capacidad de crecimiento y adaptación a todo tipo de terrenos, aunque no es valorado a nivel productivo para obtención de aceite o aceitunas.

La tendencia hacia el consumo ecológico ha hecho que en los últimos años se rescaten especies de acebuches para utilizarlo en producción, obteniendo un aceite tradicional con unas cualidades apreciadas por el consumidor gourmet.

A su vez, las hojas del olivo común y el olivo silvestre siempre han estado valoradas por sus propiedades medicinales, algunas de ellas reconocidas a nivel científico. En entre dichas propiedades destacan el control de la presión sanguínea y la actividad hipoglucemiante en personas con diabetes.

Acebuche en acantilado
Ejemplar de acebuche (Olea europaea var. sylvestris) acantonado en rocas próximas al mar – José Antonio López Espinosa

Características del acebuche

Es conocido como acebuche u olivo silvestre, cuyo nombre científico es Olea europaea var. silvestris. Posee diferencias notables con respecto al olivo común, y su distribución está repartida por la cuenca mediterránea de la Península Ibérica.

El paisaje de esta zona está caracterizado por distintas variedades de alcornoques, encinas, olivos, pinos y acebuches. Todos ellos son especies resistentes que se adaptan muy bien al clima, en algunos casos, extremadamente cálido, a la sequía y a las temperatura suaves de invierno.

De hecho, el acebuche es bastante sensible al frío, especialmente a las heladas gélidas con humedad, todo lo contrario con respecto a las temperaturas altas, donde soporta con gran rusticidad los ambientes secos y cálidos.

Raro es encontrarse un acebuche de grandes dimensiones, sobre todo porque crece en zonas muy secas y esto limita mucho su crecimiento. En zonas con suelos más fértiles y disponibilidad de agua, pueden alcanzar las mismas dimensiones que el olivo común, aunque no es lo más frecuente.

A nivel productivo, el acebuche ha sido utilizado como patrón para distintas variedades de olivo. Esto es así dado que ofrece un extra de rusticidad, resistencia a sequía y mayor desarrollo radicular.

¿Produce aceitunas?

A nivel productivo, hay que señalar que el acebuche sí que produce unas pequeñas aceitunas que actualmente no tienen valor industrial. La mayoría de ellas se caen al suelo por sobremaduración o son consumidas por pájaros que aprovechan su contenido graso para utilizarlo como reserva en sus viajes.

En los últimos años, está existiendo una corriente de empresas basado en el mercado ecológico donde buscan aprovechar el aceite de las aceitunas de acebuche para distinguirse del mercado, consiguiendo poca producción pero un valor añadido muy elevado.

¿Cómo se produce el acebuche?

El acebuche pertenece a la misma especie del olivo, pero con una diferencia varietal denominada silvestris. Su aparición se realiza de forma espontánea, cuando a partir de un hueso de olivo común nace una planta con porte rastrero, tipo matorral, con hojas más pequeñas y gran rusticidad.

Por ello, para la obtención de un olivar a partir de un acebuche se realiza el injerto con las cualidades de las variedades de olivar señaladas. Es la denominación de lo que se conoce como olivo borde, de ahí que abunde tanto en la zona mediterránea.

Estas formas silvestres ocurren también en otras especies como frutales de hueso y cítricos. Donde si se germina a través de semilla, para conseguir las cualidades originales de la variedad necesita ser injertado.

¿Cómo distinguir un acebuche de un olivo?

Existen diferencias claras, incluso para el ojo inexperto, entre un olivar común y un acebuche. De hecho, este último puede llegar a desarrollar espinas que nunca se contemplan en un olivo tradicional.

El acebuche tiene un hábito de crecimiento distinto, pudiendo formar matorrales que pueden llegar a estar agrupados con otros ejemplares. Hojas generalmente más pequeñas, madera flexible y con mayor densidad, y frutos notablemente más pequeños que el olivar.

Cuando un olivar se abandona, adquiere los hábitos de crecimiento del acebuche. Al no tener agua ni nutrientes fácilmente disponibles ni estar sometido a la poda, sus hojas se desarrollan con menor tamaño (debido a la falta de nitrógeno), sus ramas crecen con porte más bajo y adquiere un aspecto de matorral. Como se dice coloquialmente, «se acebucha».

Usos del acebuche

Realmente el acebuche es una planta que en algunos casos es utilizada como ornamental para parques, rotondas y jardines. Sin embargo, la realidad es que es un árbol que crecen en entornos salvajes y sin aprovechamiento.

En los últimos años, se ha iniciado una corriente de aprovechamiento de todo tipo de plantas, algunas de ellas olvidadas, como es el caso del acebuche. Aunque tienen muy poca producción de aceitunas, esa escasez le ha llegado a incrementar su valor a la hora de producir aceite de «edición limitada».

Aceite con valor añadido

El contenido de aceite suele ser muy bajo, debido a que no lleva ningún cuidado ni mantenimiento. Suele estar comprendido en torno al 8-12% de rendimiento graso, en comparación con las variedades productivas de olivar con un mínimo de 18-20% en adelante.

Aun reconociendo la baja producción de aceite que se puede obtener de sus frutos, los catadores aseguran que pueden percibir notas diferentes a las del olivo común, con tonos más asilvestrados y relacionados con el campo, como romero, tomillo, orégano, etc.

Por otro lado, hay que valorar que el acebuche es capaz de crecer en cualquier entorno, por muy inhóspito que sea. Puede desarrollarse en montañas escarpadas, bordes pedregosos y zonas de difícil acceso, por lo que dificulta enormemente su recolección.

Industria cosmética

A nivel de industria de cosmética, este aceite también es valorado por sus propiedades hidratantes, así como los extractos de sus hojas con fines medicinales. En este aspecto tiene las de ganar el acebuche. Investigaciones recientes han valorado un contenido en sustancias antioxidantes, como el tocoferol, de casi el doble en comparación con variedades cuidadas de olivar.

Esto, como ocurre también con la extracción de aceites en plantas aromáticas, tiene que ver con la situación de estrés que pueda vivir la planta durante su crecimiento. A mayor estrés (por falta de agua, nutrientes, exposición solar, viento, etc.) mayor producción de este tipo de sustancias se obtiene, hasta unos límites.

Usos ornamentales: acebuche bonsái

El mundo de los bonsáis, tan complejo y llamativo a la vez, también ha dejado un hueco al cultivo del acebuche. Esta especie se adapta muy bien al cultivo en recipiente. Permite distintas formas de crecimiento (cascada, Moyogi, vertical, etc.).

Podéis ver un ejemplo de adaptación de este cultivo para bonsái, modulando su forma y hábito de crecimiento.

Otros artículos relacionados

 

Deja un comentario