Buganvilla: 8 claves para cuidarla con éxito

A la hora de decorar nuestro jardín, tenemos una grandísima lista de posibilidades de elección de plantas. Una de ellas, muy valorada por su resistencia y por su espectacular floración es el género de plantas de Buganvilla (Bougainvillea), una especie trepadora para colocar cerca de muros o paredes de casas.

Dentro del género Buganvilla, tenemos un buen listado de plantas que, en buenas condiciones de temperatura, estará produciendo flores y nuevas hojas durante casi todo el año. Por su resistencia y porque le beneficia la brisa marina, suele plantarse en jardines costeros, donde pasa el invierno prácticamente solo con el riego de las precipitaciones. De ahí que tengamos que destacar su rusticidad y resistencia a las inclemencias.

En esta ficha de plantas te vamos a contar todo lo que sabemos de la uganvilla, sus características principales y, sobre todo, qué pasos tenemos que seguir para cuidarla lo mejor posible.

Características de la Buganvilla

Dentro del género Buganvilla (Bougainvillea) hay aceptadas 18 especies. Sin embargo, existen 2 que son las más comunes a la hora de cultivar:

  • Bouganvillea spectabilis
  • Bouganvillea glabra

El nombre de buganvilla se ofreció en honor al naturalista y explorador francés conocido como Louis Antoine De Bougainville, que fue el precursor de la especie en Europa (la trajo en 1769), ya que su origen es sudaremicano  (Brasil, Perú y norte de Argentina), localizado en bosques tropicales de naturaleza húmeda.

Taxonomía

OrdenCaryophyllales
FamiliaNyctaginaceae
TribuBougainvilleeae
GéneroBougainvillea

Nombres comunes: buganvilla (España), veranera (Nicaragua, Costa Rica, El Salvador, Panamá y Colombia), Santa Rita (Bolivia, Argentina, Uruguay y Paraguay), papelillo (Perú), Napoleón (Honduras, Costa Rica y Panamá).

Especies reconocidas de Bougainvillea

  • Bougainvillea berberidifolia
  • Bougainvillea buttiana
  • Bougainvillea campanulata
  • Bougainvillea glabra
  • Bougainvillea herzogiana
  • Bougainvillea infesta
  • Bougainvillea lehmanniana
  • Bougainvillea lehmannii
  • Bougainvillea malmeana
  • Bougainvillea modesta
  • Bougainvillea pachyphylla
  • Bougainvillea peruviana
  • Bougainvillea pomacea
  • Bougainvillea praecox
  • Bougainvillea spectabilis
  • Bougainvillea spinosa
  • Bougainvillea stipitata
  • Bougainvillea trollii

Seleccionadas en negrita las dos especies de Buganvillas más cultivadas en todo el mundo, B. glabra y B. spectabilis.

Hábito de crecimiento de la buganvilla

Las buganvillas son especies trepadoras de porte arbustivo. En general, no suelen superar los 3 metros de altura, aunque en buenas condiciones y sin hábitos de poda, puede superar los 10 metros.

Están adaptadas a un gran número de entornos, aunque prefiere aquellos con temperaturas moderadas y ambientes cálidos, con cierta humedad. Por eso es tan típico verla crecer en jardines costeros, pegados a vallas y muros donde sus ramas se apoyan para crecer y crecer verticalmente.

En condiciones adecuadas de temperatura y humedad, sus hojas son perennes. En zonas donde no hay mucha pluviometría o los inviernos son algo más fríos, pierde las hojas, brotando con fuerza en primavera, con la mejora de las temperaturas y los días más largos.

Como curiosidad, decir que botánicamente las flores de esta planta no son flores, si no que es una mutación de las hojas que adquieren tonalidades fucsia y que rodean a la verdadera flor. Las flores reales son de color blanquecino y amarillento, muchos más pequeñas y sin apreciación ornamental.

Bougainvillea glabra
Bougainvillea glabra

Cuidados principales de la Buganvilla

En general, el cuidado de cualquier especie de Buganvilla es sencillo, dado que tienen una naturaleza rústica. La mayor respuesta de crecimiento de esta planta la va a encontrar en entornos cálidos y con brisa húmeda, propios de ambientes costeros. Por nuestra parte, tendremos que regular la frecuencia de riegos, aportar fertilizantes en los meses de brotación (especialmente si las hojas se pierden en invierno), y realizar la poda periódica para darle una forma específica a la planta trepadora.

1. Condiciones climáticas

Una buganvilla cultivada en un ambiente con temperaturas cálidas en primavera y verano e inviernos suaves, propia de zonas costeras del entorno mediterráneo, mantendrá las hojas durante todo el año. En climas templados, donde en invierno se alcanzar temperaturas bajas, se comporta como planta perenne.

Temperatura

Ambientes cálidos con veranos de altas temperaturas e inviernos suaves. En inviernos muy fríos, donde las temperaturas no superan los 10 ºC de máxima, suele perder las hojas y quedarse desnuda, aunque brota rápidamente en primavera.

Soporta temperaturas cálidas por encima de los 35 ºC, aunque jugando con una humedad ambiental favorecedora.

La temperatura mínima de cultivo se encuentra por debajo de los 3ºC, a partir del cual tanto las hojas como las brácteas de la buganvilla corren peligro de marchitarse. Con heladas por debajo de 0 ºC, el daño en las partes más sensibles como las brácteas es más que probable. En este caso, es probable que si el tiempo de helada no es muy prolongado, aunque haya sufrido daños, el tallo se encuentre sano y pueda circular savia para la futura brotación de primavera.

De todas las especies de buganvilla, Bougainvillea glabra es la que mejor comportamiento tiene a las bajas temperaturas, por encima de Bougainvillea spectabilis.

Humedad

La buganvilla es una trepadora acostumbrada a entornos húmedos y tropicales. La humedad relativa óptima está comprendida entre 60-85%. Los ambientes costeros con brisas húmedas del mar son las mejores para su crecimiento, ya que no es una planta especialmente sensible a los ambientes salinos.

Si las temperaturas son buenas y la zona de cultivo es cálida, la salida de flores se adelantará incluso antes de la llegada de primavera. En zonas cálidas como las costeras en la vertiente mediterránea, es posible que aguanten durante todo el periodo.

Iluminación

Para su crecimiento, demanda mucha luz, por lo que tendremos que ubicarla en la zona más soleada posible. La falta de luz hace que el espacio en los entrenudos sea mayor y el tamaño de las hojas menor, con un color más amarillento.

2. Tipo de suelo

La buganvilla ofrece buena rusticidad y se adapta muy bien a todo tipo de suelos. Prefiere los suelos calizos. Tolera pH básico y lo único que tendremos que tener en cuenta es garantizar un drenaje apropiado, pues no soporta encharcamientos. Sin embargo, el óptimo es pH ligeramente ácido (5,5-7).

Si nuestro suelo es pesado, podemos reducir el problema con la mezcla de arena o perlita, favoreciendo la oxigenación de las raíces. Responde muy bien a la incorporación de materia orgánica, recomendando aplicar cada año o bianual entre 2 y 3 kg por planta adulta, alrededor del tallo principal.

En suelos alcalinos, puede presentar clorosis férrica o carencia de hierro, en el que podremos ver cómo las hojas jóvenes pierden su verdor original y muestran un amarillo generalizado, manteniendo los nervios centrales de color verde. Lentamente, la clorosis irá aumentando a las hojas adultas. Para su corrección, podemos utilizar productos a base de quelato de hierro EDDHA, un agente quelante que mantiene estable el hierro en un rango amplio de pH, perfecto para aplicar en fertirrigación.

La dosis recomendada de quelato de hierro es de 20 gramos por buganbilla adulta, realizando la primera aplicación a inicio de primavera, coincidiendo con la brotación de finales de invierno. Podremos repetir a inicio de verano según las condiciones de nuestra planta.

Este arbusto se puede adapta mejor que otras planta trepadoras a suelos salinos.

3. Riego

La buganvilla no es una planta muy exigente en cuanto a riegos. En los meses de más calor, bastará con el aporte de 2 a 3 riegos por semana (el número más alto para condiciones de pleno Sol y humedad ambiental baja), con una cantidad suficiente para no dejar el sustrato seco en el siguiente riego.

En invierno, 1 riego cada semana de pequeña cantidad es suficiente para mantener homogéneo el rango de humedad, ya que el consumo de nutrientes y agua es mucho más reducido y puede aprovechar la humedad ambiental y del rocío.

La forma más común de regar una buganvilla en jardín es mediante riego por goteo. Con la instalación de 1 emisor de 4 L/h es suficiente para cubrir todas sus necesidades.

Riego de buganvilla en maceta

Cuando cultivamos en maceta, la dosis y frecuencia cambia completamente, ya que bajo este sistema, se tiende a aplicar agua en exceso y el drenaje siempre es peor que cuando se cultiva en suelo directo.

En época de calor, primavera y verano, regaremos de 1 a 2 veces por semana, y en invierno cada semana o 10 días. La dosis recomendada es de 1/6 parte del volumen de la maceta, esperando que drene por los agujeros de la base aproximadamente un 10% del agua incorporada.

4. Abonado de la buganvilla

El abonado es altamente recomendable cuando buscamos una gran floración y un manto tupido de hojas fucsias. Debe de realizarse cuando notemos las primeras yemas hincharse y la salida de nuevos brotes.

Entre todos los tipos de fertilizantes, recomendamos un homogéneo con una relación aproximada NPK 2-1-3 y que contenga micronutrientes para prevenir la carencia de hierro. Ten en cuenta que al crecer en entornos calizos y con pH altos, el hierro se asimila muy mal y puede aparecer clorosis férrica.

Fertilizante recomendado:

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Aplicación en primavera (salida de brotes) y reaplicación cada 20/30 días: 80-100 g/planta alrededor del tallo.

En el caso de que prefieras utilizar fertilizante líquido en lugar de las fórmulas granuladas, lo ideal es aplicar 1 riego por semana con este abono, con una dosis de entre 1-1,5 ml/litro de agua.

En invierno no aportaremos fertilizantes y dejaremos la planta descansar.

5. Multiplicación de buganvilla

La forma más cómoda de obtener una planta es adquirirla en vivero. Su precio no es muy elevado y, al tener un rápido crecimiento, podemos adquirir un ejemplar pequeño para ahorrar dinero.

Sin embargo, también tenemos posibilidades de evitar cualquier sobrecoste y reproducirla por otros métodos.

Uso de esquejes

El método más práctico de obtener plantas idénticas a la madre es mediante esqueje. Para ello, se selecciona un tallo de hasta 10 de longitud y escaso diámetro, muy verde y poco lignificado, donde comprobaremos que tiene alguna yema en la parte de arriba.

La base la introduciremos durante 48 horas en agua para favorecer la salida de nuevas raíces. Posteriormente, trasladamos el esqueje a una maceta con sustrato de fibra de coco previamente humedecida, manteniendo la humedad de forma constante, en una zona muy bien iluminada (sin Sol directo). 

En algunos casos es recomendable utilizar hormonas enraizantes para estimular la salida de nuevas raíces. El esquejado de la buganvilla lo podemos hacer en septiembre.

6. Necesidades de poda

La poda de la buganvilla se realiza para mantener una estructura definida. Recortaremos tallos excesivamente alargados, eliminaremos aquellos situados en la parte inferior con dirección hacia el suelo y los que se encuentren dañados, secos o con poca floración.

En primavera, podemos eliminar los tallos que sobresalgan la línea de estructura de la buganvilla, recortándolos con una tijeras de poda. En invierno, recortaremos la longitud de los tallos para estimular su brotación y la salida de nuevas yemas en primavera. Dependiendo de su longitud, podemos recortar hasta 1/3 partes de la rama

7. Plagas y enfermedades

Plagas

  • Cochinillas: una plaga muy numerosa y frecuente en esta planta. La más habitual es la cochinilla algodonosa, de color blanco y aspecto algodonoso, situado en los tallos verdes poco lignificados. Se elimina con tratamientos foliares a presión con jabón potásico (5 ml/L de agua), agua oxigenada (2 ml/L de agua) o vinagre (2ml/L de agua).
  • Pulgón: insectos muy polífagos que atacan a casi todos los cultivo. Aparecen en primavera, con la salida de los brotes de la planta y con buenas temperaturas. Se sitúan en las ápices de las ramas.  Se trata con jabón potásico de manera foliar, haciendo un mínimo de 2 tratamientos.
  • Ácaros: en verano y con humedad relativa muy baja, pueden aparecer distintos ácaros como araña roja o blanca. Crean telarañas y en las hojas aparecen puntos amarillos diminutos, señal de la picadura en el tejido vegetal del ácaro. Se trata con pulverizaciones foliares de azufre (como repelente), jabón potásico (5-10 ml/L) y extracto de tomillo u ortiga (5 ml/L). La humedad ambiental le perjudica, por lo que hay que repetir los tratamientos foliares para humedecer las hojas.
  • Mosca blanca: moscas de color blanco y reducido tamaño que succionan el jugo celular de las hojas nuevas. Vuelan con los tratamientos por lo que es una plaga difícil de controlar. Tratamientos continuos cada 3 días con jabón potásico, vinagre y jabón de manos.

Artículos recomendados para luchar contra estas plagas:

Enfermedades

  • Oidio: un hongo bastante común en la buganvilla, que aparece en primavera y con humedad relativa no muy alta. Forma un polvo blanco o grisáceo sobre las hojas. Se previene con azufre y se trata con fungicidas de contacto.
  • Phytophthora: con el exceso de riego, las raíces poco oxigenadas se debilitan y entra el hongo, que avanza de abajo hacia arriba pudriendo el tallo. Sobre las hojas aparecen manchas pardas que señalan podredumbre.

Leer más: consejos para prevenir y curar Phytopthora

Leer más: fungicidas contra hongos y bacterias

8. Principales problemas de la buganvilla

Causa del problemaPosible solución
Falta de desarrolloNecesita más luz y aporte de agua con nutrientes.
Falta de floraciónExceso de riego, falta de nutrientes o falta de luz.
Las hojas crucen y se caenFalta de agua en sustrato y exceso de calor.
Hojas con telarañas y puntos amarillosPosible plaga de ácaros (araña roja). Tratar con azufre y jabón potásico.
Hojas amarillas y nervios verdesClorosis férrica. Falta de hierro.
Hojas pequeñas y amarillasFalta de nitrógeno.
Planta con insectos blancos y algodonososPosible cochinilla algodonosa. Tratar con jabón potásico y repetir aplicación varias veces.
Caída de hojasEn invierno es normal. En verano, falta de agua y exceso de traspiración. Ubicarla en zona más sombría y regar más.
Hojas con bordes marrones y blandosExceso de agua, presencia de hongos. Dejar secar sustrato.

Buganvilla bonsái

Dada la rusticidad de la planta y su adaptación a la podas, puede utilizarse para cuidarla como bonsái, obteniendo impresionantes resultados por su floración y la formación de madera en el tronco.

Puedes ver un ejemplo en el siguiente vídeo:

10 comentarios en «Buganvilla: 8 claves para cuidarla con éxito»

  1. Muy buen artículo. Aunque buscábamos soluciones para una enorme buganvilla que no para de crecer en un solar abandonado y trata de invadir las viviendas anexas. Les agradeceríamos sugerencias. Saludos

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    • Hola Francisco. La primera solución es conservar la planta pero realizando una poda profunda para evitar que cubra más superficie de la que queréis. Otra solución, si está abandonada y os molesta mucho, es eliminarla. Saludos.

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  2. Hola! Tengo 3 bugamvillas que no he regado desde julio por las constantes lluvias tropicales de la zona, sin embargo el temporal de lluvia ha finalizado y no sé cuándo se recomienda regalarlas ni cuánto. Sus ramas miden más de dos metros y afortunadamente está floreada. Saludos.

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  3. Mi buganvillas tienes las hojas mustias, las flores hay muchas pero ahora s están secando, vivo en el norte, pero la protejo cuando hace frío, tambien la trasplante no sé si bien
    Las hojas se vuelven amarillas y lacias.
    Gracias.

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  4. Las hojas de mi santa rota están blandas y se desprenden al menos tirón. Hace 2 días estaba más caída aun y levantó al regalarla. Pero acá es otoño fresco, y no creo q deba volver a regar xq sigue húmeda al fondo. La adquirí hace poco y tbn la transplanté. Que puede ser?

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  5. Hola Luana me puedes comentar como va tu bugambilia ? Acá donde estoy ha habido un invierno frío la mía la compre hace una semana el 13 de julio y se le están cayendo las hojas verdes, cuando la adquirí la persona me dijo que necesitaba mucha agua de hecho la tierra venía con harta. No se si debo transplantarla me da miedo que tan húmeda la tierra se pudra. Quedo atenta

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  6. Tengo una buganvilla, que la compré en abril, hermosa, empezó a crecer unos tallos hermosos, lo tengo en la terraza, en macetero, un día que lluvió mucho le eché el agua de los maceteros de geranio, fue enseguida que empezó a ponerse oscuro las puntas y a caerse las hojas que estaban hermosas, Que hago? Se me muere.

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    • Hola Rocío. Probablemente se deba a un exceso de agua que estaba contaminada con algún tipo de hongos. Recomendamos que utilices un fungicida de amplio espectro, dejar más tiempo seco el sustrato y evitar excesos de humedad. Saludos.

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