cultivo de cinta o malamadre

Cómo cultivar la cinta o planta malamadre

Se conoce como cinta, malamadre o lazo de amor. Estas 2 últimas denominaciones no tienen mucho sentido entre sí pero pertenecen a la cultura tradicional de las plantas.

Una planta muy común presente en la mayoría de terrazas y jardines de casas de campo y hogares de ciudad. La cinta se ha convertido en una planta muy utilizada por ser una todoterreno en cuento a resistencia y adaptación.

Por ello, os vamos a mencionar las claves más importantes para cultivar en su máximo esplendor la cinta en macetas, ya que es el método más usual de cultivo.

Características del cultivo de la cinta o malamadre

Nombre científico: Chlorophytum comosum

Como hemos dicho, la cinta es una planta adaptada tanto a condiciones de interior como exterior. Es bastante resistente, pero limitaremos su plantación solo en zonas mediterráneas o con inviernos suaves.

En caso contrario, podremos plantarla en macetas y disponerla en el interior de nuestra casa sin mayores inconvenientes.

Necesidades de luz

En cuanto a necesidades de luz, es necesario ubicarla en la habitación con más luz que tengamos o cerca de una ventana. Es una gran consumidora de luz, pero evitaremos su exposición solar en el verano, cuando el Sol da muy fuerte y puede quemar sus hojas.

Es importante también adecuar los niveles de humedad, mediante pulverizaciones o con el riego. Notarás enseguida como en zonas de sequedad o por exceso de Sol las puntas empiezan a quemarse.

Riego y agua

La dosis de agua depende mucho del lugar donde dispongamos a la cinta en el interior de nuestra casa.

En situaciones normales, 2 o 3 riegos pequeños (medio litro de agua por planta en 20 cm de macetero) será suficiente cuando haga calor, en primavera y verano.

En invierno, 1 o 2 riegos máximos, sobretodo determinado por la exposición al Sol, serán suficientes.

En esto de los riegos, es mejor quedarse corto que pasarse. Siempre estamos a tiempo de aportar más agua, pero no de corregir un exceso.

cultivo de cintas en macetas

Abonado

En primavera, en plena producción de tallos nuevos, conviene aplicar una pequeña cantidad de abono granulado rico en nitrógeno. Esto enriquecerá el sustrato, que ha perdido nutrientes.

Una fórmula habitual de fertilizantes para la cinta puede ser el NPK (Mg) 20-5-10 (3Mg), una perfecta combinación de nitrógeno, fósforo y potasio con magnesio, que evitará la presencia de clorosis o amarilleo de las hojas y fortalecerá la planta. Lo notará enseguida.

Para calcular la dosis a aplicar, cogemos una cuchara sopera y aplicaremos entre media y 1 por maceta de 15 a 30 cm.

Dosificación del abono para cintas

Maceta pequeña (hasta 15 cm): 1/2 cuchara sopera

Maceta mediana (15 a 30 cm): 1 cuchara sopera

Maceta grande (> 30 cm) 2 cucharas soperas

Cómo preparar el sustrato ideal para la cinta

Para el cultivo de la cinta en macetas, cualquier sustrato de centro de jardinería o vivero será suficiente para estimular un buen desarrollo radicular de la planta.

Huiremos de aquellos sustratos baratos que contienen una gran cantidad de sal y tienen un comportamiento malo a la hora de drenar el agua.

Lo último que queremos es encharcar el sustrato de la maceta, pues produciría en cuestión de días una pudrición incontrolable sobre la planta.

Según vaya desarrollándose las raíces y los tallos de la planta, tendremos que trasplantarla a otras macetas de mayor tamaño.

cultivo de cinta en interior

¿Podemos multiplicar la cinta?

La cinta está continuamente en reproducción. Notarás como aparecen nuevos hijuelos en las macetas, de tallo blanco y aspecto alargado.

Estos hijos son fácilmente trasplantables a otras macetas, por lo que la multiplicación está practicamente asegurada y no necesitarás comprar plantas nuevas.

5 (100%) 3 votes

Leave a Reply