La poda de la higuera es un arte esencial para cualquier jardinero o agricultor que desee disfrutar de una cosecha abundante y de calidad. Aunque la higuera es un árbol frutal conocido por su resistencia y adaptabilidad, una poda adecuada puede marcar la diferencia entre un árbol con una producción esporádica y otro con frutos jugosos y consistentes año tras año. Al aprender a podar correctamente tu higuera, no solo mejorarás la cantidad y calidad de los higos, sino que también contribuirás a la salud general del árbol, previniendo enfermedades y optimizando su crecimiento.
En este artículo, te guiaremos a través de todo lo que necesitas saber para podar una higuera de manera efectiva, desde la elección del momento adecuado hasta las técnicas específicas para cada tipo de poda. Ya seas un principiante en la jardinería o alguien con más experiencia, esta guía te proporcionará las herramientas y el conocimiento necesario para cuidar tu higuera y asegurar que prospere durante muchos años. Al finalizar, tendrás una comprensión clara de cuándo y cómo podar, así como de los beneficios que esta práctica trae a tu jardín o huerto.
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¿Por qué podar una higuera?
Podar una higuera tiene varios beneficios, entre ellos:
- Mejorar la producción de frutos: la poda ayuda a que la luz y el aire circulen mejor entre las ramas, lo que resulta en frutos de mejor calidad y tamaño.
- Controlar el crecimiento: una poda regular permite mantener la higuera a un tamaño manejable, facilitando la recolección de higos y el mantenimiento del árbol.
- Prevenir enfermedades: al eliminar ramas muertas o enfermas, reduces el riesgo de que la higuera sufra de enfermedades fúngicas o bacterianas.
- Mantener una estructura equilibrada: una poda adecuada asegura que la higuera tenga una forma que soporte bien el peso de los frutos.
¿Cuándo podar una higuera?
El momento adecuado para podar una higuera depende del tipo de poda que necesites realizar:
1. Poda de formación
La poda de formación se realiza en los primeros años de vida de la higuera, generalmente durante el invierno, cuando el árbol está en reposo vegetativo. Este tipo de poda es crucial para establecer la estructura básica del árbol.
2. Poda de mantenimiento
La poda de mantenimiento, que se realiza anualmente, también se lleva a cabo durante el invierno, preferiblemente a finales de la estación, cuando el riesgo de heladas es bajo. Esta poda es necesaria para mantener la forma del árbol y estimular la producción de frutos.
3. Poda de rejuvenecimiento
Si la higuera es vieja o ha sido descuidada, puede ser necesario realizar una poda de rejuvenecimiento. Esta poda se hace en invierno y consiste en una poda más drástica para revitalizar el árbol.
4. Poda en verde
La poda en verde se realiza durante la temporada de crecimiento, generalmente a finales de la primavera o principios del verano. Su objetivo es eliminar brotes y ramas que no aportan a la producción de frutos o que compiten con ramas principales.
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Tipos de poda de la higuera
1. Poda de formación
La poda de formación se realiza en los primeros tres a cinco años de vida de la higuera. Su objetivo es desarrollar una estructura fuerte y bien equilibrada. Aquí están los pasos clave para la poda de formación:
- Primer año: corta el tronco principal a una altura de 70-90 cm. Esto permitirá que se desarrollen las ramas principales.
- Segundo año: selecciona de 3 a 5 ramas principales bien distribuidas alrededor del tronco. Estas ramas serán las «estructuras» del árbol. Corta las ramas seleccionadas a la mitad de su longitud para fomentar el crecimiento lateral.
- Tercer año: elimina cualquier rama que crezca hacia el interior del árbol, así como aquellas que se crucen o compitan entre sí. Recorta las ramas principales para mantener un equilibrio entre ellas.
2. Poda de mantenimiento
La poda de mantenimiento se realiza todos los años y tiene como objetivo mantener la estructura y estimular la fructificación:
- Eliminar ramas muertas o enfermas: Estas ramas no solo son inútiles, sino que pueden propagar enfermedades al resto del árbol.
- Reducir el crecimiento vertical: Si la higuera está creciendo demasiado en altura, corta las ramas más altas para fomentar un crecimiento más horizontal y accesible.
- Clareo de ramas: elimina algunas de las ramas más viejas o menos productivas para permitir la entrada de luz y aire en el interior del árbol.
- Recorte de chupones: los chupones son brotes que crecen desde la base del árbol o desde el tronco principal. Es mejor eliminarlos ya que consumen recursos que podrían ir a la producción de frutos.
3. Poda de rejuvenecimiento
Si tu higuera está vieja o ha crecido de manera descontrolada, una poda de rejuvenecimiento puede ser necesaria:
- Eliminar ramas viejas y gruesas: corta las ramas más viejas y gruesas cerca del tronco para estimular el crecimiento de nuevas ramas más productivas.
- Reducir la copa del árbol: esto implicará cortar significativamente las ramas superiores para reducir el tamaño del árbol. Ten en cuenta que esta poda debe hacerse gradualmente, ya que una poda demasiado agresiva puede estresar al árbol.
4. Poda en verde
La poda en verde es menos intensa que las otras, y se realiza durante el periodo de crecimiento:
- Eliminar brotes no productivos: quita los brotes que no están produciendo frutos o que están compitiendo con ramas más productivas.
- Control de crecimiento: si ves que algunas ramas están creciendo demasiado rápido o en direcciones indeseadas, recórtalas ligeramente para mantener la forma del árbol.
Paso a paso para podar una higuera
Herramientas necesarias
Antes de comenzar a podar, asegúrate de tener las siguientes herramientas:
- Tijeras de podar: para cortar ramas pequeñas y medianas.
- Sierra de podar: para ramas más gruesas.
- Guantes: para proteger tus manos.
- Desinfectante: para limpiar las herramientas antes y después de la poda, evitando la propagación de enfermedades.
Pasos para podar una higuera
- Desinfecta tus herramientas: esto es crucial para evitar la transmisión de enfermedades.
- Evalúa el árbol: antes de hacer cualquier corte, observa la estructura del árbol. Identifica ramas que deban ser eliminadas por estar enfermas, muertas, o mal ubicadas.
- Comienza con las ramas muertas o enfermas: estas deben ser eliminadas primero para evitar la propagación de enfermedades.
- Retira los chupones: quita los brotes que crecen desde la base o desde el tronco principal.
- Recorta las ramas largas o que crezcan hacia el interior: esto ayuda a abrir la copa del árbol para que la luz y el aire puedan penetrar mejor.
- Haz cortes limpios: cada corte debe ser limpio y en ángulo, justo por encima de una yema o rama lateral. Evita dejar muñones, ya que estos pueden convertirse en puntos de entrada para enfermedades.
- Desinfecta nuevamente tus herramientas: después de la poda, es importante limpiar las herramientas antes de guardarlas.
Consideraciones finales
- No podar en exceso: Una poda excesiva puede estresar a la higuera y reducir la producción de frutos.
- Revisar la salud del árbol después de la poda: Asegúrate de que la higuera esté respondiendo bien y de que no haya signos de enfermedad.
La poda de una higuera no es una tarea complicada si sigues los pasos adecuados y entiendes los objetivos de cada tipo de poda. Con una poda regular y bien realizada, tu higuera te recompensará con una estructura saludable y una abundante producción de higos. Recuerda siempre trabajar con herramientas limpias y estar atento a las necesidades específicas de tu árbol para asegurar su bienestar a largo plazo.
Ingeniero agrónomo con experiencia en nutrición y fisiología vegetal
Inmerso en el mundo web desde 2012 y realizando actividad laboral como ingeniero agrónomo en el sector de la nutrición vegetal. A través de esta página web, busco inspirar y capacitar a los entusiastas de la agricultura y la jardinería con consejos basados en ciencia, innovación y desarrollo.







