Cultivo de albahaca en macetas

Principales cuidados de la albahaca en casa

El mundo de las plantas aromáticas está de moda. Su facilidad de cultivo en todo tipo de entornos (jardín, macetas, mesas de cultivo, etc.) y las ventajas de poder usarlas en nuestra gastronomía hace de la albahaca una planta indispensable para tener en casa.

Sin embargo, como todo tipo de cultivos, hay algunos consejos prácticos que hay que seguir para conseguir los máximos resultados. En este artículo vamos a explicar los principales cuidados de la albahaca y las principales características par su mantenimiento.

Conocerás los trucos para poder germinar semillas de albahaca con facilidad y llenar tu casa de esta magnífica aromática para poder utilizarla en tus comidas preferidas.

Conoce la planta albahaca

El uso y cultivo de la albahaca está extendido casi por todo el mundo, y lleva cultivándose desde hace miles de años. Su nombre científico es Ocimum basilicum y pertenece a la familia de las lamiáceas (Lamiaceae).

Todo lo contrario de lo que podamos pensar, su origen es asiático, estando presente en sus inicios en países como Irán, India y Pakistán, entre otros.

Plantar albahaca en casa

Su principal facilidad es que, cuando se planta en primavera, se adapta a todos los climas, incluido el mediterráneo y el continental.

La albahaca es una planta considerada como herbácea, de carácter anual (no pierde sus hojas en invierno) y de porte bajo. Rara vez supera los 50 cm de altura, ya que es de crecimiento rastrero, pegado al suelo.

Sus hojas son de color verde claro y muy tiernas, por lo que las hace muy atractivas para insectos minadores, mosca blanca, ácaros, etc.

¿Quieres conocer los principales cuidados de albahaca?

Cuidados de la albahaca

Ya decididos a cultivar esta planta aromática, ya sea a través de semillas o habiendo comprado una planta pequeña en vivero, vamos a conocer los principales cuidados de la albahaca y programar los principales cuidados para mantenerla durante mucho tiempo.

Cómo plantar albahaca en casa

La labor principal una vez tenemos la planta lista para trasplantar es buscar el lugar idóneo para nuestra albahaca.

Climatología

En cuanto a climatología, esta planta aromática prefiere los ambientes cálidos y es sensible a heladas y al frío nocturno. Su rango de temperaturas habitual y confortable es de 15 ºC a 25 ºC. Por debajo de 10 ºC, la planta ralentiza su crecimiento y no forma nuevas hojas. En temperaturas gélidas, detiene por completo su desarrollo y se producen daños en las hojas por congelación.

Igualmente por encima de 35 ºC diurnos, a la planta le cuesta producir nuevas hojas debido al cierre estomático y a la falta de transpiración.

Necesita humedad ambiental, ya que sus hojas son tiernas y se ven afectadas por la sequedad. Por ello, si tienes cultivada tu planta de albahaca en macetas o mesas de cultivo, no le vendrá mal pulverizaciones con agua, la cual podrás aprovechar para aplicar junto con fertilizantes líquidos.

Elegir un buen sustrato

Trasplante de albahaca

Cuando realicemos el trasplante, una parte importante y una toma de decisión para un correcto cuidado de la albahaca es elegir un buen sustrato para la albahaca. La turba ligeramente ácida que incluye nutrientes (compost descompuesto) es perfecta para esta planta, ya que ofrece buenas características de drenaje, conservación de humedad y fácil desarrollo de sus raíces.

La albahaca es una planta de desarrollo rápido, la cual tendrás que ir podando para obtener sus hojas comestibles y a la misma vez equilibrar su crecimiento. Elige bien el tamaño de la maceta para que no tengas que hacer trasplantes regulares.

el mejor cuidado de la albahaca, lo ideal es elegir una mesa de cultivo y combinarla con otras plantas (romero, orégano, tomillo, etc.).

Riegos moderados

Como la albahaca cuenta con hojas grandes y tiernas y mucha parte carnosa, es necesario mantener un nivel confortable de humedad continua en el sustrato.

Sin embargo, ten en cuenta que el principal problema por la que una planta de albahaca perece es por exceso de agua, que causa podredumbres en la raíz y el cuello y la caída de las hojas, que empiezan por colores amarillos y terminan en marrones.

Por ello, mejor realizar una alta frecuencia de riegos pero con poca cantidad.

Riego en primavera y verano: 3 veces por semana y 0,5 litro de agua por maceta de 20 cm de diámetro.

Abonado

Particularmente, nosotros preferimos introducir siempre una pequeña cantidad de fertilizante líquido junto con el agua aplicada, todo el año.

Los sustratos comerciales que normalmente compramos tienen una pequeña cantidad de nutrientes que sirve de base para las primeras semanas. Sin embargo, una vez se agotan, hay que aportar cada uno de los elementos para permitir un correcto desarrollo.

El amarilleo de las hojas, las quemaduras en los bordes y la falta de crecimiento muchas veces son atribuidas a la falta de nutrientes esenciales como el nitrógeno, fósforo y potasio.

La dosificación general para todo tipo de abonos líquidos es de 0,5 ml por litro de agua. Con esta cantidad, no excedemos la cantidad de sales y todo el agua va concentrada de nutrientes.

No te olvides tampoco de los fertilizantes granulados, bastante cómodos de aplicar y se disuelven lentamente con la humedad del riego. Suelen aplicarse a inicios de primavera, cuando la planta empieza a emitir los primeros brotes. Nuestro abono favorito para la albahaca es el NPK 12-8-6 con liberación lenta del nitrógeno.

Cuándo plantar

La época en la que se planta la albahaca es a inicios de primavera.

Si queremos adelantar la fecha para poder recolectar sus hojas en pleno verano con una planta grande y fuerte, utilizaremos un semillero protegido o sembraremos las semillas en el interior de casa.

Las semillas se siembran a 1 cm de profundidad, sobre sustrato humedecido y tardan poco más de 1 semana en germinar. Su crecimiento, con temperatura agradables (entre 18 ºC y 25 ºC) es bastante rápido.

Por la sensibilidad de sus raíces en formación, no es aconsejable aportar fertilizantes hasta que la albahaca tenga varias hojas verdaderas y más de 10 cm de altura.

Cómo plantar albahaca en maceta

Cuidados de la albahaca en germinación

Una vez tengamos una planta germinada con buen ritmo de crecimiento, cuando supere una altura de 10 cm y varias hojas verdaderas, estará lista para el trasplante.

Recordamos utilizar un sustrato de calidad y de empresa certificada, ya que muchas marcas baratas suelen acumular muchas sales y perjudica su crecimiento.

Si vas a plantar en primavera, puedes sembrarlas directamente sobre una maceta, aunque luego tendrás que hacer el repicado trasplante.

Plantar albahaca de semilla

La forma más sencilla para empezar los cuidados de la albahaca desde el inicio es sembrar a partir de semillas. Podrás comprar dichas semillas de albahaca prácticamente en cualquier establecimiento dedicado a jardinería o en tiendas online.

Leer más: comprar semillas de albahaca

Propiedades de la albahaca

La albahaca te ofrece muchas propiedades medicinales, aunque su uso más característico es para la gastronomía y como aderezo de platos.

Para que sirve la hoja de albahaca como planta medicinal

  • Mejora el sistema respiratorio y los síntomas de resfriado común o mucosidades.
  • Es rica en antioxidantes y activa el sistema inmune.
  • Tiene propiedades antibacterianas.
  • Ayuda a combatir el estrés y los nervios.
  • Es ligeramente sedante.
  • Favorece la eliminación de líquidos
  • Activa el sistema circulatorio

Albahaca contra los mosquitos

Un uso muy conocido de la planta de albahaca es como repelente de mosquitos. Aunque su eficacia no es comparable a otras plantas como la citronela, sus principios fitoactivos ayudan a alejar a todo tipo de mosquitos, especialmente por la noche.

Su agradable aroma emite compuestos volátiles al ambiente que actúan como repelente de varias variedades de mosquitos picadores. En especial, el compuesto que más acción tiene es el estragol (1-alil-4-metoxibenceno).

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