producir lechuga hidropónica

Guía para producir lechuga hidropónica

El cultivo de la lechuga hidropónica viene a cubrir las necesidades de alimentación de la civilización moderna. Sin embargo, el concepto de hidroponía o acuaponía está muy tecnificado y en muchos casos no da pie al ciudadano medio a ponerlo en práctica.

Es justamente el objetivo de este artículo, donde queremos desmitificar la alta tecnificación que tiene que llevar, especialmente un cultivo como el de la lechuga hidropónica, para ofercerlo a a altura de cualquier persona, viva en ciudad o en medio rural.

El cultivo en sistemas hidropónicos permite aumentar el marco de plantación (número de plantas por cada metro cuadrado) y evitar problemas derivados de un suelo desnaturalizado y con problemas de hongos.

Por contra, también lleva una serie de complicaciones que se deben de solucionar y estar preparados, como preparar de forma exacta la fertirrigación y la dosificación de riego.

Ambas características, en un medio tampón como es el suelo nos permite fallar y no tener consecuencias graves. Sin embargo, en la lechuga hidropónica supondrá terminar prácticamente con el cultivo sin cosechar una mísera hoja.

lechuga hidropónica casera

¿En qué consiste el sistema hidropónico?

Como tal, el concepto de hidroponía o agricultura hidropónica consiste utilizar un medio inerte diferente a un suelo agrícola para lograr cultivar cualquier planta.

Lo primero que nos puede venir a la cabeza es el concepto de las raíces flotando en el agua con la solución nutritiva, sin embargo no es del todo cierto. Ese concepto es denominado como acuaponía.

Lo que llamamos hidroponía es el término general para describir cualquier situación donde se cultiva una planta en un medio diferente al suelo.

Por ello, el método más importante de hidroponía es en un medio inerte (o casi interte) como la perlita, fibra de coco, vermiculita, cáscara de arroz, etc.

En el caso de la lechuga hidropónica, lo más común es en un medio de acuaponía donde las raíces se desarrollan en contacto directo con la solución de agua + fertilizante. Se trata de una solución recirculante que se va sustituyendo y renovando cada cierto tiempo, cuando se acumula excesivas sales en ella o sube la conductividad.

Ventajas del cultivo hidropónico

  1. Mayor control de la nutrición de la planta al no tener interacciones con el suelo (bloqueo de nutrientes, aparición de hongos, pH, etc.).
  2. Aprovechamiento altísimo del agua de riego y de los nutrientes.
  3. En general, aumento de la productividad (siempre y cuando no haya errores).
  4. Se mejora la facilidad de recolección y limpieza de los frutos
  5. Ausencia de enfermedades comunes en los suelos agrícolas castigados.

Semilla de lechuga hidropónica

germinación de lechugas hidropónicas

No existe una variedad concreta de lechuga que esté íntegramente adaptada a un sistema hidropónico. Se pueden utilizar todas las existentes dependiendo de nuestros gustos.

Lo que sí puede cambiar (aunque no siempre es así) es el marco de plantación o el número de semillas que disponemos por metro cuadrado.

Cuando germinamos una semilla para lechuga hidropónica, se tarda en obtener la plántula entre 12 y 20 días, dependiendo del clima y, sobre todo, de la temperatura.

Una vez tengamos una plántula de lechuga con tamaño suficiente, ya la podremos trasplantar directamente a nuestro sistema hidropónico.

Si utilizamos un sustrato, el más utilizado es el fibra de coco, que podrás adquirir en cualquier tienda especializada o de bricolaje.

Producción de plántulas de lechuga

Muchos de los sistemas de cultivo de lechugas más tecnificados se han adaptado al servicio del agricultor común o urbanita. Por lo tanto, el cultivo de la lechuga hidropónica se puede realizar de manera sencilla en nuestro balcón o terraza.

La mayoría de sistemas de trabajo traen consigo un manual de instrucciones e incluso preparan la solución fertilizante para adaptar al pH final y la concentración nutritiva sin despeinarnos.

El mayor quebradero de cabeza es preparar la solución nutritiva que necesitará el cultivo de lechuga y adaptarlo al pH que requiere para evitar problemas.

Esto lo podemos ver con las siguientes soluciones nutritivas propuestas y la medición del pH y conductividad eléctrica (mS/cm).

Si no tenemos la opción de preparar la solución nutritiva para la lechuga hidropónica, tenemos distintas opciones de compra.

cultivo de lechuga hidropónica

Solución nutritiva para la lechuga hidropónica

La importancia del pH

El control del pH es básico para no producir quemaduras en las raíces de la lechuga hidropónica y permitir la máxima solubilidad y asimilación de los nutrientes.

Por ello, es imprescindible tener a mano un aparato para medir el pH y fertilizantes para corregir las desviaciones que se puedan producir. Igualmente, todas estas exigencias deberán luego adaptarse a la solución nutritiva (os daremos algunos ejemplos a continuación).

Dependiendo del cultivo, es aconsejable un pH u otro, el cual queda agrupado de la siguiente manera.

pH entre 4,5 y 5,5: cultivos ornamnetales como el lirio, el helecho, la azalea, el rododentro, camelia, etc.

pH entre 5,5 y 6,5: la mayoría de cultivos de producción, como sandía, melón, tomate, pimiento, pepino, lechuga, etc.

Ejemplos de soluciones nutritivas

La cantidad de fertilizantes a añadir dependerá en todo momento de las características del agua.

Dependiendo de la zona donde nos encontremos, puede llegar mucha carga de calcio, mangnesio o sodio. Esta cantidad se puede medir en meq/L, mmoles/L o ppm, y supone restar posteriormente la carga de fertilizante (con el ahorro económico que ello supone).

Solución nutritiva 1 (Bechhart y Connors) para lechuga hidropónica

Para 200 L de agua, disolver las siguientes cantidades de fertilizantes:

  • Nitrato de calcio: 486 gramos
  • Sulfato de magnesio: 114 gramos
  • Fosfato monopotásico: 57 gramos
  • Sulfato de amonio: 30 gramos

Solución nutritiva 2 (Universidad de California) para lechuga hidropónica

Para 200 L de agua, disolver las siguientes cantidades de fertilizantes:

  • Nitrato de calcio: 90 gramos
  • Nitrato de potasio: 90 gramos
  • Fosfato monoamónico: 20 gramos
  • Sulfato de magnesio: 30 gramos

Lechuga hidropónica en casa

desarrollo de lechugas hidropónicas

Podemos complicar tanto como queramos nuestro sistema de lechuga hidropónica. Si queremos comprar directamente, hay mesas de cultivo hidropónico o bolsas NGS para directamente llevarlo a cabo.

Si queremos ponernos en plan manual, también tenemos la opción de fabricarnos nuestra propia bandeja por donde circulará la solución nutritiva que cambiaremos cada 15 días.

Para cultivo de lechuga hidropónica, el más común es el que se realiza (de forma casera) a partir de tuberías o bajantes de viviendas.

Lo mejor es que veáis un vídeo para comprobar cómo se construye paso a paso.

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