El cultivo de guisantes es esencial tanto para la alimentación humana como para la agricultura sostenible. Los guisantes son ricos en proteínas, fibra y micronutrientes, lo que los convierte en un alimento valioso en muchas dietas alrededor del mundo. Además, su capacidad para fijar nitrógeno en el suelo mejora la fertilidad del terreno, beneficiando a otros cultivos.
Los guisantes tienen una larga historia que se remonta a miles de años. Originarios de la región mediterránea, han sido cultivados desde tiempos antiguos en Egipto, Grecia y Roma. Hoy en día, los guisantes se cultivan en todo el mundo y son una parte integral de muchas cocinas y sistemas agrícolas.
Tipos de guisantes
Guisantes de enrame: los guisantes de enrame crecen en largas enredaderas que requieren soporte para mantenerse erguidos. Son ideales para espacios pequeños, ya que pueden crecer verticalmente, lo que maximiza el uso del espacio.
Guisantes de mata baja: estos guisantes crecen en plantas más compactas que no necesitan soporte adicional. Son más fáciles de manejar y cosechar, y son adecuados para cultivos de mayor densidad.
Guisantes de jardín: los guisantes de jardín son variedades especialmente cultivadas para el consumo fresco. Su sabor dulce y textura tierna los hacen populares para ensaladas y otros platos frescos.
Guía de cultivo de guisantes en el huerto
Momento adecuado para la siembra
El momento ideal para sembrar guisantes es a principios de la primavera, cuando el suelo se ha calentado pero las temperaturas aún son frescas. En algunas regiones, también se pueden sembrar a finales del verano para una cosecha otoñal. En ambientes cálidos, la época ideal para plantar guisantes es a principios de octubre, con lo que se obtienen recolecciones tempranas.
En zonas con inviernos más fríos, habrá que retrasar la plantación hasta la mitad de febrero, debido a que podemos tener problemas de germinación o falta de crecimiento por bajas temperaturas. Muchas veces, los guisantes plantados en esta época adelantan en desarrollo y producción a aquellos sembrados en otoño y han sido sometidos a bajas temperaturas.
Técnicas de siembra
Los guisantes se siembran directamente en el suelo a una profundidad de 2-3 cm y con una separación de aproximadamente 5-7 cm entre cada planta. Es importante mantener las filas a una distancia de 50 cm para facilitar el acceso y el cuidado de las plantas.
Ubicación, temperatura, iluminación y humedad relativa
Rango óptimo de temperaturas:
- Germinación: 5-25 °C, siendo el rango óptimo entre 10-20 °C.
- Crecimiento: 10-25 °C. Las temperaturas superiores a 30 °C pueden afectar negativamente la floración y el cuajado de los frutos.
- Fructificación: 15-20 °C. Las temperaturas demasiado altas pueden provocar la caída de flores y vainas.
Iluminación
- Luz Solar: los guisantes necesitan al menos 6-8 horas de luz solar directa al día para un crecimiento saludable.
- Fotoperíodo: no son muy sensibles al fotoperíodo, pero prefieren días largos para un mejor desarrollo vegetativo y reproductivo.
Humedad relativa: idealmente entre 60-80%. Humedades muy altas pueden propiciar enfermedades fúngicas, mientras que humedades muy bajas pueden afectar el crecimiento.
Tipo de suelo requerido
El guisante (Pisum sativum) tiene preferencias específicas respecto al tipo de suelo, que incluyen textura, drenaje, materia orgánica y pH. A continuación, se detallan las características óptimas del suelo para el cultivo de guisantes.
Textura: prefieren suelos francos o francos arenosos. Estos suelos ofrecen un buen equilibrio entre retención de humedad y drenaje, permitiendo un desarrollo radicular adecuado. También pueden crecer en suelos ligeramente arcillosos, siempre que tengan buen drenaje.
Drenaje: es fundamental que el suelo tenga un buen drenaje. Los guisantes son sensibles al encharcamiento, que puede provocar pudrición de las raíces y otras enfermedades. Los suelos con un drenaje deficiente deben mejorarse con prácticas como la incorporación de materia orgánica o la construcción de camas elevadas.
Materia orgánica: los guisantes prefieren suelos ricos en materia orgánica, que mejoran la estructura del suelo y la capacidad de retención de agua, además de proporcionar nutrientes esenciales. Se recomienda añadir compost o estiércol bien descompuesto antes de la siembra.
pH: el rango óptimo de pH para los guisantes es entre 6,0 y 7,5. Los suelos ligeramente ácidos a neutros son ideales. Si el pH del suelo es demasiado bajo (ácido), puede ser necesario encalar para elevar el pH a niveles adecuados. Si el pH es demasiado alto (alcalino), puede ser necesario aplicar azufre elemental o materia orgánica ácida para reducirlo.

Características del riego
A la hora de plantar guisantes, es esencial no dejar la planta sin agua durante mucho tiempo, haciendo riegos escalonados. El cultivo se ha desarrollado muy bien con riegos abundantes y espaciados, dejando que la tierra adquiera la capacidad de campo y tenga un tempero (estado de humedad óptimo) que se mantengan en el tiempo.
Posteriormente, según la tierra vaya perdiendo la humedad, realizaremos un nuevo riego con las mismas características. Para fomentar la salida de flores, un truco es recortar los riegos. De esta forma se estimula la producción de yemas y salida de flores. Con frutos, volveremos al estado habitual de aporte de agua.
Dosis y frecuencia de riego:
- Planta en desarrollo vegetativo: de 1 a 1,5 litros por planta y riego, cada 2 o 3 días.
- Floración: de 1 a 2 litros por planta y riego, cada 2 o 3 días, alargando un día más si buscamos estimular aún más la salida de nuevas flores.
- Producción de frutos: de 1,5 a 2 litros por planta y riego, día sí y día no, aumentando los riegos a 3 días en condiciones de bajas temperaturas o días nublados.
El acolchado o mulching posterior a cuando vayas a plantar guisantes es recomendable para mejorar la conservación de humedad y el desarrollo de los tallos.
Fertilización y necesidades nutricionales
Los guisantes, como muchas otras leguminosas, son capaces de fijar el nitrógeno atmosférico. Esto quiere decir que podemos reducir el aporte de este elemento, pero nunca sustituirá por completo lo que puede conseguir a través de organismos de simbiosis que son capaces de aprovechar el nitrógeno.
La riqueza en materia orgánica del suelo será un añadido, ya que poco a poco va liberando nutrientes fácilmente disponibles para la planta.
Para que te hagas una idea inicial, piensa que entre el 20 y el 30% de la materia orgánica o o compost utilizado se mineralizará el primer año. Es decir, será aprovechable por las plantas el nitrógeno aportado (forma amoniacal y posteriormente nítrica), fósforo, potasio y micronutrientes.
Plantar guisantes por primera vez en un terreno requerirá una labor profunda del suelo. Es recomendable remover los 30 primeros centímetros de suelo para airear el suelo, mejorar la floculación del mismo y repartir mejor la materia orgánica presente en el mismo.
Abonado del guisante
En cuanto al aporte de fertilizantes inorgánicos, aportamos la siguiente referencia en cuanto a las necesidades nutricionales del guisante.
Por cada 1000 de cosecha producida:
- UFN: 40-45 kg de nitrógeno por hectárea
- UFP: 20-25 kg de fósforo por hectárea
- UFK: 30-35 kg de potasio por hectárea
Nitrógeno: importante para fomentar el desarrollo y formación de la planta. Está unido a la disponibilidad de Rhizobium leguminosarum, para fijar el nitrógeno. Como la fijación del nitrógeno no cubre todas las necesidades del guisante, es recomendable aportaciones adicional, sobre todo en climas fríos o con bajo desarrollo de microorganismos. Deficiencia de nitrógeno: clorosis general del cultivo, con caída de hojas jóvenes.
Fósforo: favorece la formación de nuevas raíces. Estimula el grosor del tallo y la aparición de flores, cantidad de vainas y número de granos. Su uso en aporte de fondo (antes de la plantación) favorece el incremento del número de nódulos de Rhizobium leguminosarum. En suelos de pH alto y presencia de calcio, se reduce su efectividad. Deficiencia de fósforo: falta de desarrollo general de la planta, tallos raquíticos y entrenudos excesivamente cortos. Falta de crecimiento en las hojas y reducción del número de vainas.
Potasio: estimula la producción de los azúcares y ayuda a formar proteínas. Favorece el proceso fotosintético y regular el almacenamiento de sustancias reserva, favorables en periodos de sequía o frío. Forma parte de la regulación de la transpiración de la planta y, por tanto, de la movilidad del calcio. Interviene en la formación de nódulos y la producción de nuevas raíces, como el fósforo. Deficiencia de potasio: se produce una clorosis (pérdida del color verde) y necrosis sobre la punta y bordes de la hoja.
Asociaciones favorables y desfavorables del guisante
Plantar guisantes en el huerto supone compartir con otras plantas (verduras, frutas y hortalizas). Por lo tanto, necesitamos conocer si los compañeros de viaje van a perjudicar o mejorar el resultado final de la plantación.
Los guisantes se pueden plantar junto con un gran número de familia de plantas, a excepción de ajos y cebolla.
Por tanto, podemos hacer líneas de plantación con muchas verduras y hortalizas, como rabanitos, lechuga, brócoli, etc. Todos estos cultivos podrán aprovecharse del nitrógeno que los organismos fijadores dejen en el suelo.
Entutorado de los guisantes
Una recomendación después de la plantación de guisantes, cuando empiezan a crecer y ganar alturas, es el entutorado. Esta técnica consiste en ir fijando los zarcillos en cañas o palos, de manera que va guiando su crecimiento. Esto se hace así debido a que el guisante, de por sí, tiene aspecto rastrero, por lo que sus frutos estarían en contacto con el suelo húmedo y podrían pudrirse.
Lo mismo ocurre con el tomate, que también se colocan tutores cuando adquiere una altura significativa. El tutorado de guisantes se puede hacer con cañas de 1,5 a 2 metros de altura, tutores de madera, plástico u otro material. Igualmente, también podemos buscar mallas plásticas (como las naranjas de una obra). Su colocación es muy sencilla, aunque necesitarán varas para sostener dichas mallas.
Simplemente tendremos que acercar las plantas a la malla para ayudarlas a que los zarcillos se fijen en ellas y queden bien agarrados.
Plagas y enfermedades de los guisantes
| Tipo | Nombre del Organismo | Características | Daños sobre la Planta |
|---|---|---|---|
| Plaga | Pulgón del Guisante | Pulgones pequeños (Acyrthosiphon pisum), verdes o amarillos. | Chupan la savia de las plantas, causando enrollamiento de hojas, debilitamiento general y transmisión de virus. |
| Plaga | Trips | Insectos pequeños (Frankliniella spp.), alados y de color claro a oscuro. | Provocan manchas plateadas en hojas y vainas, deformaciones en los brotes y transmisión de virus. |
| Plaga | Gorgojo del Guisante | Gorgojo (Bruchus pisorum), pequeño, de color marrón con manchas claras. | Las larvas se alimentan de las semillas en desarrollo, reduciendo la calidad y viabilidad de las semillas. |
| Plaga | Minador de la Hoja | Larvas de pequeñas moscas (Liriomyza huidobrensis), que excavan galerías en las hojas. | Galerías en hojas que reducen la capacidad fotosintética y debilitan la planta. |
| Enfermedad | Mildiu | Hongo (Peronospora viciae), que provoca manchas marrones con crecimiento fúngico en el envés de las hojas. | Manchas marrones en hojas, caída prematura de hojas y reducción del rendimiento. |
| Enfermedad | Oidio | Hongo (Erysiphe pisi), que forma un recubrimiento blanco pulverulento en hojas, tallos y vainas. | Cobertura blanca en las partes aéreas de la planta, causando reducción en el crecimiento y rendimiento. |
| Enfermedad | Fusariosis | Hongo (Fusarium oxysporum), que infecta el sistema vascular de la planta. | Marchitamiento, amarilleo y muerte de plantas, especialmente en condiciones de suelo cálido y húmedo. |
| Enfermedad | Antracnosis | Hongo (Colletotrichum pisi), que causa lesiones oscuras y hundidas en hojas, tallos y vainas. | Lesiones oscuras que pueden coalescer, causando necrosis y afectando el desarrollo de las vainas. |
| Enfermedad | Virus del Mosaico del Guisante | Virus (Pea enation mosaic virus), transmitido por pulgones. | Manchas amarillas en hojas, mosaicos, deformaciones y reducción del rendimiento. |
| Enfermedad | Roya | Hongo (Uromyces pisi), que produce pústulas anaranjadas en hojas y tallos. | Pústulas anaranjadas que causan debilitamiento de la planta y reducción de la fotosíntesis y el rendimiento. |
| Enfermedad | Podredumbre de la Raíz | Hongo (Aphanomyces euteiches), que afecta las raíces y la corona de la planta. | Amarilleo y marchitamiento de plantas, raíces marrones y podridas, reducción del crecimiento y muerte de plantas. |
Cosecha de guisantes
Momento de la cosecha: los guisantes están listos para la cosecha cuando las vainas están llenas pero antes de que las semillas dentro se endurezcan. Esto suele ser aproximadamente 60-70 días después de la siembra.
Técnicas de cosecha: coseche los guisantes a mano, cortando las vainas del tallo. Es importante manejar las plantas con cuidado para evitar daños que puedan afectar la producción futura.
Ingeniero agrónomo con experiencia en nutrición y fisiología vegetal
Inmerso en el mundo web desde 2012 y realizando actividad laboral como ingeniero agrónomo en el sector de la nutrición vegetal. A través de esta página web, busco inspirar y capacitar a los entusiastas de la agricultura y la jardinería con consejos basados en ciencia, innovación y desarrollo.







