Guía completa del abonado del maíz

Plan de abonado del maíz

El abonado del maíz es uno de los aspectos clave para garantizar un crecimiento vigoroso y una producción óptima en este cereal de gran importancia agrícola. Este cultivo, conocido por su rápido desarrollo y alto rendimiento, demanda un manejo adecuado de los nutrientes para satisfacer sus necesidades durante todo el ciclo de crecimiento. Desde la preparación del suelo hasta la cosecha, el suministro adecuado de macronutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio, así como de micronutrientes esenciales, influye de manera directa en la calidad y cantidad de la cosecha.

En este artículo, exploraremos en profundidad las necesidades nutricionales del maíz en cada una de sus etapas de desarrollo. Abordaremos desde el abonado de fondo previo a la siembra, hasta las aplicaciones de fertilizantes foliares y radiculares durante el crecimiento del cultivo. Además, analizaremos cómo factores como el tipo de suelo, el clima y la densidad de siembra pueden influir en las prácticas de abonado, brindando recomendaciones prácticas para maximizar el rendimiento de este cultivo esencial.

Extracciones de nutrientes en el cultivo del maíz

Las extracciones de nutrientes en el cultivo del maíz son un factor crucial para determinar el éxito de su producción. Este cultivo es altamente exigente en nutrientes, debido a su rápido crecimiento y elevado rendimiento, lo que implica una demanda significativa de elementos como nitrógeno, fósforo, potasio y otros micronutrientes esenciales. A lo largo de su ciclo vegetativo, el maíz extrae estos nutrientes en diferentes cantidades y momentos clave, por lo que es fundamental conocer sus necesidades para ajustar las prácticas de fertilización de manera adecuada.

En este apartado, profundizaremos en las fases del cultivo del maíz y su relación con la absorción de nutrientes, detallando cómo las extracciones varían desde las primeras etapas de crecimiento hasta la maduración. Asimismo, se abordarán las cantidades de nutrientes extraídas por tonelada de grano producido, lo que permite realizar un manejo nutricional más eficiente y mejorar el rendimiento del cultivo de manera sostenible.

Como la producción de maíz no es la misma según la zona, tipo de suelo y variedad que cultives, no sería eficiente aplicar la misma cantidad para todos los condicionantes.

kg/tonelada de grano producida

  • N: 28-30 kg/t
  • P2O5: 10-12 kg/t
  • K2O: 23-25 kg/t

Esto quiere decir que, para una producción media de 12 t/ha, las unidades fertilizantes o kg/ha puro de nutrientes sería la siguiente:

  • Nitrógeno (N): 336-360 kg/ha
  • Fósforo (P2O5): 120-144 kg/ha
  • Potasio (K2O): 276-300 kg/ha

Un porcentaje alto de estas cantidades comentadas se hace en aplicaciones de fondo. Es decir, se aportan y mezclan con el suelo antes de sembrar el maíz.

El resto se completa con aplicaciones en cobertera, generalmente mediante fertirrigación (goteo, pivot, aspersión, etc,).

fases desarrollo abonado del maíz

Aplicaciones de fondo o presiembra en el abonado del maíz

La cantidad a aplicar dependerá del cultivo anterior (los nutrientes que haya podido absorber o dejar en la tierra) y la cantidad de materia orgánica media del suelo. Estos datos los podemos conocer con un simple análisis de suelo.

Ten en cuenta que la materia orgánica en descomposición se va mineralizando, aportando y enriqueciendo el suelo con nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y micronutrientes. Además, también mejora las características físico-químicas del suelo, mejorando textura, absorción y conservación de humedad, crecimiento microbiológico beneficioso, etc.

La aplicación de presiembra en el abonado de maíz se puede realizar con fertilizantes sólidos (gránulos que se van disolviendo lentamente) o bien con suspensiones líquidas. Ambas soluciones son totalmente recomendadas en el cultivo del maíz.

Aplicaciones de fondo en el maíz con fertilizantes sólidos

Entre la relación de nutrientes más recomendable para el abonado del máiz en presiembra, están las siguientes mezclas:

  • NPK 8-24-12: 500-700 kg/ha
  • NPK 5-10-15: 500-700 kg/ha
  • NPK 12-12-17: 500-700 kg/ha

No conviene aplicar cantidades altas de nitrógeno en el abonado del maíz como fertilizante de fondo, debido a que el desarrollo de raíz en las primeras etapas es bajo y se desperdicia por lixiviación o volatilización mucha cantidad.

Además, no es en las fases de desarrollo iniciales cuando más lo necesita, sino que la mayor tasa de absorción de nitrógeno se produce semanas antes y después de la floración. 

Ten en cuenta que el nitrógeno mineral puede aplicarse en forma de urea, amoniacal o nítrica. Ésta última fase del nitrógeno es la que en mayor cantidad asimilan las plantas. Por contra, no queda retenida en el suelo y se lava fácilmente.

De ahí que la importancia del riego en cuanto a la eficiencia sea vital para dar una gestión óptima a las aplicaciones de nitrógeno.

Aplicaciones de fondo en el maíz con suspensiones líquidas

En el caso de que se utilicen fertilizantes líquidos conocidos como suspensiones, éstos son las mezclas más recomendables para el abonado del maíz:

  • NPK 12-8-16
  • NPK 15-8-15
  • NPK 7-14-21
  • NPK 6-12-18

La dosis a aplicar para todas estas formulaciones es de 800-1200 kg/ha.

De media, ya habríamos enriquecido el suelo con el siguiente aporte en unidades fertilizantes:

  • Nitrógeno (N): 80-100 kg/ha
  • Fósforo (P2O5): 90-110 kg/ha
  • Potasio (K2O): 150-200 kg/ha

Para el caso del fósforo, prácticamente se aplica todo lo necesario en el abonado del maíz desde las primeras etapas de desarrollo. Además de que en ese momento de crecimiento es cuando más lo necesita para constituir un enraizamiento adecuado y fortalecer a la planta.

Aplicaciones de cobertera en la fertilización del maíz

Lo que se busca con estas aplicaciones es completar el plan de abonado del maíz, contando con lo ya aportado en el abonado de fondo o presiembra.

En este tipo de aplicaciones, se le da más importancia al nitrógeno, que es el que en menor cantidad se ha aplicado de fondo.

No nos olvidemos de los efectos positivos que tiene sobre el maíz la aplicación de nutrientes como el calcio, magnesio o micronutrientes. Entre ellos el más importante para la fertilización de este cultivo el zinc. 

La incorporación de estos fertilizantes lo haremos a través de la fertirrigación (pivot, aspersión, riego por goteo, etc.) o mediante riego a pie.

En el caso de que hayamos hecho una buena aplicación de fondo con los fertilizantes recomendados, sólo nos quedaría completar las necesidades de nitrógeno y/o de potasio, según el análisis de suelo que tengamos y que nos aportará información interesante.

Puedes completar estas aplicaciones con mix de micronutrientes, dándole importancia al zinc, manganeso y al hierro. Son los elementos que más demanda el cultivo del maíz, evitando clorosis férrica y carencias de zinc o manganeso

Soluciones nitrogenadas recomendadas para aportaciones en cobertera

  • Urea, solución N32, N20 o NAC 27: 600-800 kg/ha repartidos durante todo el cultivo, al menos un 50% de la cantidad en la fase de floración.

Plan de fertirrigación del maíz 

Aparte, desglosamos las aportaciones por fecha para NPK en el caso de que no se aporte abonado de fondo en el maíz.

Momento de aplicaciónFertilizanteCantidad (kg/ha)
10-30 días desde siembra12-4-6 (3Ca)350-450
12-6-6 (1Mg)
30 a 60 días desde siembra12-6-61000-1200
8-3-8 (2Ca)
60 a 90 días desde siembra 6-3-9800-1000
7-3-10

Lo ideal es coger una calculadora y sumar todas las aplicaciones para elegir la cantidad (kg/ha) adecuada de cada uno.

Según las aplicaciones con fertilizantes nitrogenados que hagamos, podemos reducir las concentraciones de este elemento en los abonado de cobertera que hagamos.

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3 comentarios en “Guía completa del abonado del maíz”

  1. Adriano Tapia León

    En primer lugar, agradecer por la la información vertida, será de importante apoyo para los agricultores que logramos leerlo, su lenguaje es sencillo y muy entendible, presumo que éstas recomendaciones se pueden aplicar en zonas bajo riego ya sea con agua superficial o del subsuelo.

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