Cómo hacer engordar las cebollas

La cebolla es, junto con la patata, uno de los cultivos hortícolas que más hectáreas se cultivan en el mundo. Sin embargo, hay muchísimas variables que pueden hacer que el calibre de la cebolla no alcance el grado deseado. Por eso, es interesante descartar los principales problemas y ver algunas claves sobre cómo hacer engordar las cebollas con ayuda de una buena nutrición vegetal.

En este artículo te contamos algunos trucos para engordar las cebollas adecuadamente

Necesidades nutricionales

Uno de los factores más importantes para hacer engordar las cebollas, junto con la climatología, es la nutrición que le aportamos u obtiene del suelo.

Ya sea en agricultura convencional (posibilidad de aportar fertilizantes inorgánicos) o agricultura ecológica (unos pocos inorgánicos y el resto, de origen orgánico), la cebolla es un cultivo exigente y tenemos que suministrar todos los nutrientes durante la campaña, especialmente a partir del engorde de la parte subterránea.

En cualquier caso y dependiendo de la producción media de nuestra zona y manejo, debemos partir de el dato que mostramos a continuación para hacer engordar las cebollas con el calibre que queramos.

¿Qué consume una tonelada de cebolla producida?

NPKCaMgS
3-4 kg/t1,3-1,8 kg/t2,5-5 kg/t1 kg/t0,5 kg/t1,8-2,8 kg/t
Fuente: Haifa

Es decir, si producimos 45 t/ha (45.000 kg/ha), necesitamos aportar de nitrógeno entre 135 y 180 kg de nitrógeno (N). En España, la producción media de cebolla está en torno a las 50-55 t/ha.

Plan de abonado

Un plan de abonado tipo para hacer engordar las cebollas es el que proponemos a continuación, aportando abonado de fondo y en cobertera , este último a través de fertirrigación.

FertilizanteEstablecimientoCrec vegetativoInició bulbificaciónDesarrollo bulboEngorde final
0-30 días30-60 días60-90 días90-120 días120-150 días
Nitrógeno (N)42484866
Fósforo (P)46313131
Potasio (K)46646478
Calcio (Ca)13131320
Magnesio (Mg)5111114

Nutrientes totales aportados:

NPKCaMg
204 kg/ha139 kg/ha252 kg/ha59 kg/ha41 kg/ha

Si deseas aportar un abonado de fondo, deberás restar proporcionalmente fertilizante en cada fase de desarrollo. Algunos de los abonados de fondo más comunes son los siguientes:

  • NPK 15-15-15: 600-800 kg/ha
  • NPK 12-5-40: 400-600 kg/ha

Es recomendable no aportar mucho nitrógeno en las fases iniciales, ya que si no contiene inhibidores de nitrógeno, se lixivia y percola en exceso, no siendo asimilable por la planta en la fase temprana.

Con un cuidado mínimo del suelo, basado en un aporte periódico de materia orgánica y un plan de abonado basado aproximado al ejemplo anterior, es muy probable que podamos hacer engordar las cebollas adecuadamente al calibre indicado según la variedad.

Puedes consultar algunos consejos adicionales sobre el cultivo de la cebolla.

No te olvides de la parte orgánica

Varios ensayos científicos han demostrado que los cultivos subterráneos como la patata, zanahoria o la cebolla, entre otros muchos, se ven muy beneficiados cuando el suelo contiene una cantidad óptima de materia orgánica.

Para el cultivo de la cebolla, se recomienda un contenido mínimo en materia orgánica (% M.O.) del 1%, siendo habitual aportar cada 2 o 3 años entre 20 y 40 t/ha.

Especialmente si hablamos de agricultura ecológica, el aporte de materia orgánica es vital, ya que contiene una parte de nitrógeno, fósforo y potasio importante, además de un alto contenido en carbono.

Indirectamente, la materia orgánica favorece el desarrollo de la microbiología y actúa como probiótico, favoreciendo el transporte de nutrientes, azúcares y recursos como el agua.

Engorde de cebollas

Factores externos que afectan al engorde de las cebollas

Y es que al estar el fruto enterrado en el suelo, no le afectan tanto los factores ambientales pero sí los subterráneos.

  • Suelo apelmazado: un suelo duro y compacto reduce la facilidad con la que la cebolla se expande y engorda.
  • Bajo desarrollo microbiológico: los microorganismos autóctonos del suelo influyen masivamente en el comportamiento de las raíces y, en general, de todos los cultivos. Son capaces de controlar la humedad, aumentar el oxígeno y la despensa de nutrientes que llega al sistema radicular de la cebolla, por lo que facilita su engorde y aumento de peso
  • Suelo pedregoso: los suelos que contienen un gran volumen de cantos rodados provocan heridas y daños en los frutos, deformando la cebolla y provocando que comercialmente pierda valor.
  • Drenaje: suelos que infiltran en exceso el agua o, todo lo contrario, la acumulan, provoca un estrés interno en la planta por falta de oxígeno que reduce considerablemente la calidad de la piel y el calibre de la cebolla. La materia orgánica favorece una mayor retención de humedad en condiciones de suelos arenosos muy lixiviables y también la eliminación de la humedad acumulada, al tener más porosidad que los suelos arcillosos.
  • Luz: la baja iluminación espiga la parte aérea de la planta, con menor capacidad para realizar la fotosíntesis y tonalidades de hoja y tallo más amarillas. El exceso de tallo en la cebolla reduce la energía empleada en engordar las cebollas, por lo que es un factor importante a considerar.

Cómo hacer engordar las cebollas con bioestimulantes

Si aunque hagamos un correcto abonado, la climatología no acompaña, podemos recurrir al uso de bioestimulantes para estimular el engorde de la cebolla.

Aminoácidos: podemos utilizar tanto de origen vegetal como animal. La dosis normal, para aminoácidos concentrados, es de 100-200 cc/hl. No interesa aplicar en condiciones de frío, solo con clima adecuado y a partir de bulbificación.

Extractos de algas: su contenido fitohormonas como auxinas, citoquininas y giberelinas acompaña a la nutrición orgánica o inorgánica para favorecer la división y engorde celular, permitiendo engordar las cebollas un nivel superior que si utilizar este bioestimulante. Habitualmente se utiliza Ascophyllum nodosum.

Complejos de monosacáridos: los azúcares sencillos como carboxilatos o gluconatos, junto con los nutrientes, favorece su asimilación y reduce condiciones de estrés por frío, golpes de calor, sequía, etc.

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