Guía de cultivo de lulo o naranjilla

En este artículo damos paso a una fruta exótica cultivada en países sudamericanos y que poco a poco intenta conquistar el paladar de los europeos. Se conoce como lulo o naranjilla (Solanum quitoense) y es una planta perenne subtropical conocida en la parte noroeste de América del Sur.

Esta planta presenta una morfología visualmente desconocida a todo lo que se cultiva en la zona Europea. Cuando la planta es pequeña, tiene un cierto parecido (salvando las diferencias) con respecto a pepino, pero posteriormente crece y crece, desarrollando un fuerte tallo central y produciendo frutos redondos, de color naranja, parecidos a los de un tomate.

En esta sección te contamos algunas curiosidades interesantes acerca del cultivo de lulo o naranjilla y una guía principal de sus cuidados.

Características de lulo o naranjilla

Aspecto de la planta

La morfología de la planta está clasificada como una planta perenne subtropical, con hojas de gran tamaño (superior a 30 cm), aspecto aterciopelado y bordes dentados. En forma y tamaño muy parecidas a las hojas del pepino, como hemos comentado previamente.

Su crecimiento lo realiza tanto en zonas sombrías como a pleno Sol, creciendo como especie selvática y produciendo frutos pegados al tallo principal que mantiene madurando durante varios meses.

Sus frutos son parecidos en forma a los del tomate, pero con un diámetro menor (entre 4 y 6 cm). La piel es de color amarillo, naranja o incluso pardo, con pequeños pelos alrededor. Cuando se abre, su interior se divide en 4 cavidades, donde encontramos el jugo y algunas semillas, algo muy parecido, de nuevo, al tomate.

Taxonomía

  • Orden: Solanales
  • Familia: Solanaceae
  • Género: Solanum
  • Especie: Solanum quitoense

Países que producen lulo (Seolanum quitoense)

Las principales plantaciones de lulo se encuentra en Ecuador, Costas rica, Panamá y Colombia. En menor proporción, también hay superficies de naranjillo en México y República Dominicana. Se desarrolla naturalmente en zona de altitudes superiores a los 1000 m, en los Andes.

Las producciones profesionales en pleno rendimiento son capaces de producir hasta 40t/ha de fruta.

Consumo de la fruta

El género Solanum siempre ha estado ligado a la presencia de alcaloides esteroidales tóxicos si se ingieren en concentraciones altas. En el lulo se encuentra tomatidina y solanidina, que pueden ser tóxicas en ingestión. Algunas hortícolas conocidas en Europa lo contienen, como es el caso de la patata, pero que solo aparece una vez empiezan a brotar.

Todas las partes de las plantas pertenecientes al género Solanum contienen alcaloides esteroidales, tales como solanidina y tomatidina, cuyo consumo puede afectar negativamente a la salud; consumiéndose solo la fruta al estar esta solo madura, libre ya de todo tóxico.

Frutos de lulo

Guía de cultivo de lulo

Consejos de plantación

La distancia de siembra entre plantas habitual es de 3 x 3m, aunque se puede reducir a 2,5 x 2,5m. Con estas distancias de plantación hablamos de entre 1.100 y 1.700 plantas por hectárea.

Ubicación y temperatura

Tipo de suelo

Antes de la plantación de lulo, siempre es aconsejable aportar entre 1 y 2 kg de materia orgánica o compost bien descompuesto sobre el hoyo de plantación. Se adapta bien a todo tipo de textura, con un pH ligeramente ácido. Un suelo suelo, con buen drenaje y fértil alberga las condiciones ideales para el cultivo del lulo o naranjillo.

Guía de riegos

Se debe mantener la humedad en el suelo durante toda la etapa de crecimiento, con un equivalente a lo que se conoce como «capacidad de campo». Por ello, un suelo rico en materia orgánica permite conservar el agua durante más tiempo y almacenar una buena cantidad de oxígeno, alejando el riesgo de que la planta sufra enfermedades causadas por hongos de cuello.

Un programa de riego en condiciones de temperaturas cálidas puede ser de 3 a 4 días por semana, colocando un gotero por planta de 2-3 L/h y 1 hora de duración.

Recomendaciones de abonado 

Solanum quitoense es bastante exigente en cuanto al abonado, dado que produce una gran cantidad de frutos que contienen muchos azúcares y nutrientes. Además de la regeneración continua de suelo mediante el aporte de materia orgánica, es necesario llevar una fertilización constante con nutrientes orgánicos o minerales.

Multiplicación

En el mercado podemos encontrar variedades de lulo muy productivas e híbridas cuya propagación se realiza por técnicas in vitro o mediante selección de estacas semileñosas. Para la extracción de estas estacas se realiza la división por brotes de 20 cm de longitud, conteniendo entre 2 y 3 yemas.

Esta estaca la plantaremos en una bolsa o maceta previamente humedecida, manteniendo la humedad al menos durante los 45 días que necesita para producir nuevas raíces.

A nivel particular, podemos aprovechar las semillas que contienen sus frutos para obtener nuevas plantas. Para ello, lavamos las semillas con agua, eliminando cualquier resto del fruto, plantándolas en sustrato con turba y fibra de coco y manteniendo la humedad constante, bajo temperaturas cálidas.

Cuando se cultivan bajo estas condiciones, las semillas de lulo tardan en germinar entre 7 y 15 días de media.

Podas recomendadas

El mantenimiento del lulo incluye algunas podas de formación y regulación del crecimiento. De esta forma conseguiremos aumentar la producción de frutos y, no menos importante, conseguir un mejor estado sanitario.

Cuanta más aireación tenga todas las partes de la planta, menor propagación de enfermedades causadas por bacterias y hongos que necesitan una humedad ambiental alta, como mildiu, botritis o podredumbre gris.

La poda de formación consiste en eliminar los chupones que aparecen de la base del tallo y que restan energía a la planta. De esta forma evitamos un crecimiento excesivo de los tallos y aumentamos el balance de recursos destinados a los frutos.

La poda de mantenimiento no es más que eliminar partes dañadas, secas o afectadas. Es normal que con el avance del cultivo, las hojas inferiores, de gran tamaño, puedan secarse o volverse feas, de forma que es aconsejable eliminarlas cortándolas del peciolo con un cuchillo afilado y desinfectado.

Tutorado

El lulo, al ser una planta de porte alto que produce gran cantidad de frutos, es necesario que pueda apoyarse sobre un tutor o estaca. Lo habitual es un tutor de cañas o mediante cuerdas, de forma que los tallos laterales puedan descansar sobre ellos.

Otra forma de tutorado es mediante espaldera.

Como cultivar lulo

Principales enfermedades del lulo

Tizón del lulo

En condiciones de alta humedad y baja oxigenación, puede aparecer el hongo Phytophthora infestans. Ocasiona lesiones en hojas y tallo de color negro, reduciendo el transporte de savia y secando tallos enteros.

Podredumbre gris

Igualmente, con humedad ambiental alta, los frutos, hojas y tallos cercanos pueden verse afectados por el hongo Sclerotinia sclerotiorum. Ocasiona manchas de color café claro y de apariencia húmeda.

Antracnosis

Esta enfermedad está causada por el hongo Colletotrichum gloeosporioides, apareciendo también en condiciones de humedad alta y temperaturas medianamente cálidas (15-20 ºC). Ocasiona manchas circulares de color café que crean hundimientos del tejido.

Marchitamiento (Fusarium)

Una enfermedad de cuello que afecta a toda la planta y termina secándola es el hongo Fusarium oxysporum. Ocasiona amarillamiento y marchitez de las hojas al inicio de la enfermedad, bloqueando los canales de savia.

Propiedades de la fruta lulo

En Sudamérica podemos encontrar un gran número de frutas exóticas que albergan una gran cantidad de vitaminas. Casi el 90% del lulo es agua, pero con una importante concentración de fibra y nada de grasa.

A nivel de vitaminas,  es fuente de vitamina A, B y C, aportando minerales como hierro, fósforo y potasio.

El consumo habitual de esta fruta produce los siguientes beneficios, muy parecidos a los que aportan otras frutas ricas en agua y vitaminas:

  • Su contenido en agua proporciona un efecto diurético.
  • Aumenta la resistencia de los huesos y su mineralización
  • Reduce el colesterol malo.
  • Fortalece las defensas gracias a su en vitamina C

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