Cultivo de azafrán Crocus sativus

Cómo cultivar azafrán (Crocus sativus)

El azafrán es un cultivo histórico en el ámbito geográfico mediterráneo, y lleva presente entre nosotros desde 2300 a. C. Con estos datos nos podemos imaginar la importancia que en su momento tuvo y la que aún se mantiene en pleno siglo XXI.

Los principales países productores a nivel mundial son Irán (produce el 90%), España, Marruecos, India y Grecia. Hablamos de zonas geográficas con unas características específicas para el desarrollo del cultivo, donde predominan los entornos secos.

El aprovechamiento gastronómico que se hace del azafrán es de sus estigmas rojos, considerados actualmente como el oro rojo debido a su gran valor que alcanzan en el mercado. De hecho, es un producto que basa su valor en las denominaciones de origen (donde el cultivado en España tiene un gran valor), y eso ha hecho que aparezcan «falsificaciones» y estafas a nivel mundial.

Por poner un ejemplo a este comentario, en el año 2010 se produjeron en España 1500 kg. Sin embargo, bajo etiquetado español se produjeron casi 190.000 kg. Esos 188.500 kg de diferencia, que no fueron producidos en España, forman parte de una técnica (no ilegal) de envasado en España, pero producción en países terceros, para adquirir el valor y categoría de la producción española. Está claro que la ley debe cambiar…

En este artículo queremos contarte todo lo importante a nivel agronómico del azafrán (Crocus sativus), sin dejarnos ningún detalle en el tintero.

Características principales de Crocus sativus

El azafrán es considerado como una planta de bajo porte y una prominente flor, de la que salen los estigmas rojos que tienen una gran valoración agronómica.

Ciclo vegetativo

Etapa de reposo: desde mayo a septiembre. Con el aumento de la temperatura, la planta, el azafrán se encuentra en reposo, momento en el cual se puede hacer la plantación de los primeros bulbos en fincas nuevas.

Plantación: en agosto-septiembre, comienza con la aparición de las primeras raíces adventicias. A partir de aquí se produce brotación de yemas y, posteriormente, la floración.
Desarrollo vegetativo: se produce un crecimiento activo de las hojas.

A partir de octubre, a mediados, se produce la floración. Posteriormente se produce el desarrollo vegetativo del cultivo en los meses de invierno.

A partir de mayo, se produce el secado de hojas y la etapa de senescencia. Los nuevos cormos se hacen independientes del inicial (madre).Ciclo de cultivo del azafrán

La época de plantación suele realizarse a inicios de verano (a partir de 15 de junio hasta 15 de julio) o bien a finales de agosto hasta mediados de septiembre. No existen diferencias productivas entre plantar en una fecha u otra.

En algunos casos, se aconseja realizarlo a inicios de verano para el año 0, dado que así la producción el primer año será superior. Sin embargo, el handicap es que el gasto de mantenimiento en riegos y mano de obra en pleno verano será mayor.

Taxonomía

  • Clase: Lilipsida
  • Orden: Asparagales
  • Familia: Iridaceae
  • Género: Crocus
  • Especie: Crocus sativus

Distribución de la producción de azafrán en España

Claramente, la comunidad de Castilla-La Mancha es la principal productora en la península ibérica, con más del 97% de la producción del país. El 3% restante se reparte entre Cataluña (1%), la Región de Murcia (1%) y las Islas Canarias (1%).

En Castilla-La Mancha, cerca del 82% de la producción se concentra en la provincia de Albacete. El resto, se reparte en Toledo (8%) y Cuenca (5%), principalmente.

Consejos para plantar azafrán

Ciclo de cultivo

El ciclo de cultivo del azafrán no es tan sencillo como el de una hortícola, con etapas bien definidas y campañas que no suelen excederse de los 4 o 5 meses en exterior y los 8 o 9 meses en invernadero.

Para Crocus sativus, hay que pensar más a largo plazo. Te contamos cómo se reparte el ciclo de cultivo.

Fase 1

En el inicio del cultivo, se realiza la siembra de los cormos (bulbo), considerado como año 0, con un desembolso económico, gasto en adecuar el terreno y baja o nula producción.

Si los cormos estaban bien desarrollados, podremos realizar la primera recolección de flores, aunque usualmente muchos ni se recogen por la nula o muy baja cantidad producida.

Fase 2

En esta etapa, se considera que ya existe una producción real de azafrán y un ciclo vegetativo completo. Se puede obtener hasta el 80% de la producción total futura, por lo que sí que interese realizar la recolección para empezar a recuperar la inversión.

Fase 3

En esta campaña es donde se produce la máxima cantidad productiva, con una alta multiplicación de los cormos y con muy buena calidad y tamaño.

Fase 4

A partir de aquí, la producción desciende gradualmente, pero las recolecciones también son importantes. Los cormos comienzan a disminuir su tamaño, y con ello, la producción de flores y su número de estigmas.

En términos productivos, hablamos de una capacidad de recolección del 60-70%

Fase 5

Estamos hablando del año 4 o 5, contando el año 0. La producción disminuye notablemente, fijándose entre el 30 y el 40% del total. La calidad de los cormos desciende y con ello, también se hacen más vulnerables a plagas y enfermedades.

Solo en caso de ser un buen año productivo, se puede volver a repetir este año para obtener un incremento de los beneficios. Por ello, en zonas con características agronómicas distintas, el ciclo se puede alargar comodamente hasta los 8 años.

Climatología específica

El azafrán es un cultivo que necesita una dualidad climática caracterizada por veranos cálidos e inviernos fríos y secos. Esto solo se puede conseguir en zonas específicas a nivel mundial. En España, el clima idóneo y que mejor se adapta a su cultivo es de Castilla la Mancha, caracterizado por veranos calurosos e inviernos muy fríos e intensos.

En general, el acumulado de la temperatura media durante su desarrollo suele estar comprendido entre los 10 y los 15 ºC.

Tipo de suelo

Algo de debemos cumplir a rajatabla es conseguir un drenaje suficiente para evitar el encharcamiento del suelo en el periodo de lluvias.

Es por eso que, previo a la plantación, se suele realizar una labor de arado profunda con un mínimo de 30-40 cm. En ese momento se aprovecha para aplicar materia orgánica (alrededor de 20 t/ha) y remover bien el suelo.

Junto con esta labor, también se puede aplicar entre 300 y 500 kg/ha de fertilizantes NPK de liberación lenta, especialmente con mayor concentración de fósforo (80-90 UF) y potasio (100-120 UF).

El nitrógeno, si se aplica, debe ser al mínimo y por exigencias de análisis de suelo, ya que se suele aprovechar muy poco en el primer año por la arquitectura de la raíz, y las pérdidas (por lluvias) son grandes. Además, hay que contar con el que se aporta con la materia orgánica, que siendo el recomendable 20 t/ha, hablamos de una cantidad importante.

El aporte en cobertera, especialmente de nitrógeno, se suele realizar en enero, antes del inicio vegetativo. Aplicaremos en torno a 40-50 UF de nitrógeno por hectárea.

Posteriormente se produce la plantación de los bulbos, que se suelen introducir a una profundidad de entre 15 y 18 cm.

A nivel de textura de suelo, es preferible suelos que principalmente tengan una textura limosa o arenosa, pero no es recomendable suelos con un porcentaje alto de arcillas, ya que al retener muy bien la humedad, favorecen la pudrición del bulbo y la asfixia radicular.

A nivel particular, el azafrán se puede cultivar en macetas, aunque necesitaremos recipientes con una profundidad superior a 20 cm.

Cómo plantar azafrán

Riego y humedad

El azafrán es un cultivo adaptado a zonas de secano, aunque existen plantaciones que, buscando mayor producción, han instalado riego por goteo.

En cualquier caso, no requiere riego constante, salvo el de apoyo en épocas de calor. La sequía reduce el volumen de producción (kg/ha) pero aumenta la calidad de los estigmas, por lo que es un cultivo de baja necesidad hídrica.

Existen, sin embargo, períodos críticos en que el azafrán se halla sometido bajo la influencia de circunstancias muy especiales, se hace precisa la aplicación de riegos.

Los riegos deberán ser copiosos, pero sin producir encharcamiento.

Existen periodos críticos donde necesitamos aportar dotación de riego, especialmente en los meses de primavera y justo después de la plantación de los bulbos.

Por tanto y según la pluviometría y el desarrollo del azafrán, se suele aportar agua (de lluvia o por goteo o aspersión) en marzo y abril, así como en septiembre y justo antes del periodo de floración (a mitad de octubre, aproximadamente).

Con este último riego, lo que se busca es acelerar la floración, de cara a adelantar el secado de hoja a mediados de primavera.

En el periodo de enraizamiento, se requiere un riego (preferiblemente por aspersión) de 40 m3/ha.

Durante el desarrollo vegetativo (febrero) hasta el secado de hoja (mayo), lo recomendable, sin contar las lluvias, es aportar cada 3-4 semanas un riego corto de 30-35 m3/ha. Por tanto, en esta época hablamos de una cantidad total de agua de 100 m3/ha.

Cómo sembrar azafrán

Cultivo y plantación de Crocus sativus

Conservación del bulbo hasta septiembre

Una vez el bulbo esté seco y limpio de tierra, conviene conservarlo en un ambiente seco y fresco, sin presencia de luz solar. Con el aire, se reducirá su contenido en agua y evitaremos la aparición de hongos relacionados con la podredumbre.

Densidad de plantación

Una densidad media muy común en las zonas de Castilla-La Mancha es de plantar entre 50 y 60 cormos/m2. Por tanto, para un tamaño medio de cormo (22-30 mm de diámetro), se requiere n unos 5000 kg/ha de semilla de media.

En algunos casos, se puede llegar a duplicar la densidad de plantación, con un límite de 120 cormos/m2. La elección de un marco de plantación u otro depende, en buen medida, del precio inicial de los cormos y de las características de la tierra.

La siembra se realiza en surcos separados de 0,5 metros de longitud entre líneas, y una distancia media de 3 a 3,3 cm entre bulbos.

 

Recolección de cormos

En junio, prácticamente al final de ciclo y cuando se ha producido el secado de las hojas, llega la tarea de recolectar los bulbos para su venta o preparación de la campaña futura. 

Se puede realizar por medios mecánicos, siempre que se asegure una recolección práctica sin crear heridas en los bulbos, ya que su precio es elevado.

La fecha máxima de recolección es a principios de agosto, ya que es posterior a esta época cuando el azafrán comienza a emitir nuevas raíces y a iniciar su ciclo. A partir de la recolección, se vuelve a preparar el suelo, aplicar fertilizante de fondo y realizar el laboreo.

Como en la época donde se recogen los bulbos pertenece a la estación seca, si la tierra no tiene nada de humedad e incluso hay costras formadas en el suelo, se recomienda dar un riego corto 10 días antes, de forma que la tierra esté mejor preparada para ello.

Cormos de azafrán

Plagas y enfermedades

La tarea principal en el cultivo del azafrán es mantener los cormos (bulbos) en perfecto estado sanitario, secos y sin hongos. Por tanto, la tarea más efectiva es realizar su desinfección con fungicidas autorizados.

Esta desinfección se realiza por inmersión durante 5 minutos en solución, con posterior escurrido y secado antes de su plantación.

La principal enfermedad del azafrán es Rhizoctonia crocorum, aunque también se dan casos importantes de Fusarium.

Fusarium oxysporum f.sp. gladioli y Fusarium sp.

Rhizoctonia croccorum y Rhizoctonia violacea Tul.
• Rhizoglyphus
• Penicillium verrucosum var. Corymbeferum
• Uromyces croci Pass.
• Phoma crocophyla Saccardo

A nivel de plagas, el principal ácaro que afecta a la parte aérea es Rhizoglyphus.

Rentabilidad del azafrán

Coste de plantación de cormos

  • Cormos pequeños (< 22 mm diámetro): se suelen plantar alrededor de 3000 kg/ha, con un coste unitario de 4,5 €/kg y un coste total de 13.500 €/ha.
  • Cormos medianos (22-30 mm de diámetro): se plantan alrededor de 5000 kg/ha, con un coste unitario de 6 €/kg y un coste total de 30.000 €/ha.
  • Cormos grandes (>30 mm de diámetro): masa total de plantación de 7000 kg/ha, con un coste unitario de 7,5 €/kg y un coste total superior a 52.000 €/ha.

En las plantaciones más rentables en regadío se obtienen entre 15 y 18 kg/ha de azafrán. En el caso de cultivos en secano, entre 8 y 12 kg/ha. Dependiendo del precio, se puede hablar de un rendimiento económico entre los 35000 y 40000 €/ha.

Como ves, la inversión importante se realiza en el año 0, para años tras año, ir recuperando la inversión (siempre que se pueda).

Información facilitada por: Instituto Técnico Agronómico de Albacete (ITAP).

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