Dracaena marginata

5 consejos para cuidar tu Dracaena marginata

Dracaena marginata, conocida vulgarmente como drácena es una de las plantas favoritas para muchos interiores, tales como oficinas y salones de la casa. El aumento del número de ejemplares en ambientes urbanos es gracias al bajo mantenimiento que requiere.

Una planta con aspecto de palmácea que apenas molesta y ofrece buena rusticidad siempre que el ambiente del interior de casa o la oficina tenga buena humedad y temperatura.

Os queremos dar algunos consejos sobre su cultivo, tales como asegurar la correcta entrada de luz, manejar un buen sustrato y su drenaje, y pequeñas ayudas como el control de plagas y enfermedades, multiplicación o condiciones del riego (¡este tema es muy importante!).

Características de Dracaena marginata

Dracaena marginata es una de las pocas plantas que se conoce más por su nombre científico que por su nombre común. De hecho, este nombre viene de la derivación de parte de su nombre científico, ya que se conoce usualmente cono drácena o dracaena, tal cual.

Pertenece a la familia Asparagaceae (asparagáceas) y se puede clasificar como una planta o pequeño arbusto, ya que tiene uno o varios troncos principales que se van pelando de hojas progresivamente, dejando la parte de arriba con sus hojas filamentosas y verdes oscuras.

Dracaena marginata es ideal como planta de interior y cultivo en macetas debido a su lento crecimiento. A lo largo de su ciclo de vida, solo tendrás que realizar el trasplante 1 o 2 veces a lo sumo. A menudo, se suele comprar ejemplares ya grandes debido a su gran vistosidad y a que no resultan caros para el uso como planta ornamental que tiene.

Su origen es aficano (África tropical), ya que necesita unas condiciones de humedad moderadas y no tolera la sequía extrema. Sus hojas apenas se caen, son alargadas y finas, ocupan poco espacio y su crecimiento lento apenas causa molestias.

Es por eso que es ideal para iniciarse como novato dentro del mundo del cuidado de plantas y arbustos. De ahí que también se use de manera frecuente en despachos y oficinas.

Además, en base a ese crecimiento lento, ofrece una alta longevidad, que suele superar los 60 y 70 años, según sus cuidados.

Para que dure tantos años, y en este caso, por su duración, tendrás que dejar testigo a tus hijos y nietos, aquí van una serie de consejos para evitar su agonía premeditada y que dure muchos, muchos años.

Cuidados de Dracaena marginata

Cuidados de dracaena marginata

Luz, humedad y temperatura

Como planta de interior, tenemos que encontrar el punto perfecto para Dracaena marginata donde tiene acceso a buena iluminación sin que los rayos del Sol estén en contacto directo.

Cercano a una ventana, pero esquinada, puede ser un lugar ideal, ya que le permite acceder a toda la luz posible sin que sufra quemaduras en los meses de verano.

Sin embargo, en invierno puedes ponerla directa al Sol, ya que los rayos ultravioleta no inciden con agresividad en sus hojas.

En cuanto a la temperatura, mantenerla alejada de fuentes de calor (radiadores) o en zonas frías (cercano al aire acondicionado).

Por debajo de 10-12 ºC, la planta detiene su crecimiento y parte de las raíces comienzan a perderse. Su desarrollo óptimo lo conseguimos a partir de los 20 ºC en adelante.

Recomendable no superar los 30 ºC, ya que se produce el cierre de estomas y la planta no traspira (por tanto, no toma agua ni nutrientes).

En general, Dracaena marginata se adapta perfectamente a todo tipo de ambientes del interior de casa, dado que damos por hecho que no va a estar por debajo de los 10 ºC ni por encima de los 30 ºC.

Suelo y sustrato

Cuando la cultivamos en el jardín, tenemos que adaptarnos a la textura y calidad del suelo que tenemos, aunque podremos hacer pequeñas mejoras (incorporación de materia orgánica).

Cuando cultivamos Dracaena marginata como planta de interior, tenemos la obligación de preparar el mejor sustrato posible.

El primer requerimiento de drácena es tener un buen drenaje cuando realizamos el riego. En tal caso, el sustrato comercial mezclado con compost y algo de arena (en muchos casos ya se incluye de fábrica) se consiguen los mejores resultados.

No podemos olvidarnos de asegurar que el fondo de la maceta tenga agujeros suficientes para permitir un drenaje adecuado.

A menudo, una base con gravilla es suficiente para asegurarnos que por los agujeros no se pierda sustrato y tengamos un drenaje adecuado.

Como los sustratos comerciales tienen una fuente de nutrientes ligera (para no subir en exceso la conductividad), es necesario reponer dichos nutrientes en cada inicio de desarrollo vegetativo.

Esto coincide con los meses de primavera, aunque de ello hablaremos en el apartado de abonado.

Resumen del sustrato ideal
  • Comprar sustrato comercial (2/3) al que incorporaremos turba o humus de lombriz (1/3).
  • Colocaremos gravilla en el fondo del macetero, para evitar que la turba se salga y favorezcamos el drenaje.
  • Algunos sustratos incluyen arena de cuarzo. Aumenta su permeabilidad y mejora la estructura

Riego

Una de los momentos clave cuando compramos una planta nueva, específicamente Dracaena marginata, es saber cómo distribuir la frecuencia de riegos y la cantidad a aportar.

Es uno de los mayores quebraderos de cabeza, ya que en el 90% de los casos, la mayoría de plantas cultivadas en maceta se mueren asfixiadas de tanta agua en lugar de por estrés hídrico o sequía.

Como en el interior de casa, la fluctuación de temperaturas entre invierno y verano no es muy alta, prácticamente aportaremos la misma cantidad de agua.

Frecuencia de riego: cada 3-4 días.

Cantidad de agua

  • 0,5 litros para plantas con maceteros inferiores a 30 cm de diámetro.
  • 1 L para maceteros > 30 cm de diámetro

Con estos datos iniciales, ajustaremos la dosis según el drenaje de agua que se produzca en el plato (mucho es malo, ya que se pierde agua y nutrientes). Podremos acortar o alargar un día más el riego y aportar más o menos cantidad.

Siempre es mejor quedarse corto que pasarse, ya que los síntomas de estrés hídrico son mucho más llamativos e identificables que los de exceso de agua.

Abonado

Cuidados de dracaena marginata

Cuando los nutrientes del sustrato que le hemos aportado se acaben, es necesario aplicar nutrientes de forma externa.

Tenemos 2 alternativas: abonos granulados (liberación lenta) y abonos líquidos (continua aplicación)

Para Dracaena marginata de poca atención (en oficina o en casa pero sin poder dedicarle mucho tiempo), lo más aconsejable son los fertilizantes granulados de liberación gradual. Esto permite aplicar 1 vez por mes y se van disolviendo lentamente con el agua de riego.

Los fertilizantes líquidos tendrán que aplicarse 1 vez cada 4 riegos (2 veces por mes) y tendremos que controlar y medir la cantidad, ya que un exceso hace que se acumulen muchas sales en la planta y lo notará enseguida.

Multiplicación

Aunque no es muy común realizar la multiplicación o reproducción de Dracaena marginata (debido a su bajo coste en viveros y tiendas de jardín), la forma más apropiada para hacerlo es mediante esqueje del tallo en primavera.

Se selecciona una tallo de máximo 1 cm de grosor y 30 cm de longitud, pelamos las hojas dejando 2 o 3 como máximo y plantamos directamente en un sustrato de fibra de coco (es el que almacena más cantidad de humedad sin pudrición).

Mantenemos siempre humedad constante y esperamos a que haya nuevas brotaciones, señal de que se ha producido un buen agarre y salida de nuevas raíces.

A menudo será recomendable mezclar en el sustrato polvos de hormonas enraizantes.

Si colocamos el esqueje de Dracaena marginata directamente en el tallo, corremos el riesgo de que se pudra con facilidad, ya que está bastante lignificado.

Poda de Dracaena marginata

En general, no existen razones para podar Dracaena marginata salvo tallos que hayan sufrido daños o se encuentren podridos.

Para realizar la operación, lo ideal es utilizar tijeras muy afiladas y producir un corte en diagonal, para evitar que se pueda estancar humedad del rocío y acelerar la aparición de enfermedades.

Trasplante

Cuando observemos que la maceta se queda pequeña, es el momento de realizar el trasplante. 

Esta operación es de sumo riesgo ya que si no lo hacemos con cuidado, podemos dañar las raíces y colapsar la planta.

El momento ideal para hacerlo es cuando haya temperatura y luz diurna durante bastante tiempo, como en primavera o verano.

Posterior al trasplante, debemos realizar un riego abundante para hidratar de nuevo el sustrato y aplicar, a continuación, el fertilizante que acelerará la formación de nuevas raíces.

Plagas y enfermedades

Plagas

Hasta en el interior de casa o la oficina se pueden dar condiciones para encontrar cochinillas o ácaros, que son los dos insectos que más atacan Dracaena marginata.

La cochinilla es fácilmente localizable ya que tiene un color blanco y aspecto algodonoso. Se elimina con facilidad con la mano o bien tratando con un pulverizador y 2 ml/L de jabón líquido o agua oxigenada.

Para los ácaros (como la araña roja), son más difíciles de observar ya que son diminutos, pero manchas cloróticas y puntos diminutos amarilos nos indicarán la presencia de estos ácaros.

La humedad sienta muy mal a este tipo de plaga, que también podemos solucionar con la aplicación de pulverizaciones de jabón líquido, jabón potásico o azufre líquido (la mejor solución).

Enfermedades

Solo en situaciones de exceso de humedad encontraremos enfermedades de cuello com Phythopthora o Fusarim (podredumbre de cuello).

Estos hongos son de muy difícil eliminación y, salvo tratamiento con fitosanitarios o cobres, afectarán a largo plazo a la planta, que perderá hojas y sufrirá la pudrición a nivel interno (cambium vascular) de sus tallos.

Problemas y soluciones de la dracaena

Vamos a comentar alguno de los principales problemas que puede sufrir tu c.

Dracaena marginata con puntas de hojas secas o marrones

Tu dracaena se encuentra en un ambiente muy seco (recuerda que es una planta tropical) y el sustrato tiene excesiva acumulación de sales.

Debemos de pulverizar 2 veces por semana con agua todas las hojas para aumentar la huemedad relativa del entorno. Además, hay que comprobar si estamos regando lo suficiente, comprobando con un dedo la humedad que hay a 5 cm de profundidad del sustrato (donde se encuentran las raíces).

Dracaena marginata con hojas amarillas

Hay que distinguir entre las hojas superiores (hojas nuevas) y hojas inferiores (hojas adultas).

Debido a su crecimiento lento, es normal que tu Dracaena marginata vaya perdiendo hojas, las cuales sufren un proceso de clorosis lento (se ponen amarillas y feas). Lo ideal es ir podándolas para evitar que se pudran o reduzcan la energía de la planta, ya que no son válidas para realizar la fotosíntesis.

Si las hojas superiores (las nuevas), se están poniendo amarillas, señal que de dracaena está sufriendo una falta de nutrientes, como el nitrógeno, magnesio y micronutrientes (hierro, zinc y manganeso, entre otros).

Es necesario buscar un corrector nutricional y aplicar nutrientes, tal y como hemos recomendado en el punto sobre el abonado.

Dracaena marginata con hojas amarillas y flácidas (marchitas)

Las hojas flácidas son un claro síntoma de que existe un exceso de agua. Al no haber suficiente cantidad de oxígeno en el sustrato, las raíces paran de crecer y se pudren, la planta toma mucha agua y perjudica visiblemente a la planta.

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