Cultivo de Thymus zygis (tomillo salsero)

Thymus zygis (tomillo salsero): características y cuidados

Su nombre científico (Thymus zygis) ya nos revela que pertenece al género Thymus, al que pertenece el tomillo común (Thymus vulgaris). Sin embargo, encontramos en el tomillo salsero o aceitunero (así es como se conoce) diferentes notables que lo hacen una especie única.

En este artículo queremos analizar sus principales características, propiedades y cuidados de una planta muy interesante para tener en el jardín o incluso en macetas. Con bajos recursos hídricos, rusticidad y adaptación a todo tipo de ambientes, Thymus zygis ofrece un aroma muy interesante que podemos aprovechar si la disponemos en nuestro huerto o sabemos combinarla con plantas hortícolas.

Características principales de Thymus zygis

El tomillo salsero es una planta autóctona del mediterráneo, adaptada a climas cada vez más cálidos, bajo régimen de precipitaciones e inviernos suaves. Ofrece una gran rusticidad y capacidad de adaptación, creciendo en entornos inhóspitos, bordes de caminos, zonas pedregosas y suelos prácticamente infértiles.

Dada su abundancia en este clima y su potencial como planta medicinal, se la conoce por muchísimos nombres (tomillo basto, tomillo ansero, ajedrea menuda, romenino, tomillo salao, etc.). Sin embargo, el principal y más recóndito es el salsero, que la distingue del tomillo común.

Visualmente no tiene mucha distinción, ya que es considerado como una planta rastrera, que no suele superar los 20 cm de altura, mucha producción de tallos aromáticos y hojas pequeñas.

A nivel gastronómico, es uno de los principales ingredientes a la hora de producir aceitunas encurtidas (de ahí su nombre popular). Ofrece una mayor potenciación del sabor, más aromático y con mayor concentración en aceites esenciales.

Taxonomía del tomillo salsero

  • Familia: Lamiaceae
  • Género: Thymus
  • Especie: Thymus zygis

La floración se produce de mayo a julio, y es a finales de primavera y principios de verano cuando mayor acumulación de aceites esenciales contiene esta planta aromática.

Cuidados principales

Climatología

Thymus zygis es una especie adaptada al clima mediterráneo. Soporta un rango de temperaturas bastante amplio, pero por sus hábitos de crecimiento, es necesario resguardar de heladas fuertes en invierno.

Su supervivencia le permite crecer en entornos secos y de baja humedad ambiental, de forma que acumula mayor concentración de aceites esenciales y sustancias biológicamente activas (muchas de ellas, aromáticas).

Suelo

Crece en entornos inhóspitos, con suelos arenosos, pedregosos, de pH alcalino y gran presencia de calcio y yeso. La mayoría de ellos tienen un bajo porcentaje de fertilidad (<1% en materia orgánica).

Cultivado en macetas, podemos utilizar un sustrato universal que contenga turba y mezcla de arena o perlita, con buen drenaje.

El principal condicionante de su cultivo es que no haya encharcamiento o alta retención de humedad, ya que necesita un requerimiento hídrico muy bajo.

Brotes de Thymus zygis

Riego y fertilización

El riego se limitará en el jardín a 1 o 2 aportes de agua de dosis baja a la semana, en periodo de máximas temperaturas, y prácticamente nulo en invierno.

Cultivado en macetas, Thymus zygis requerirá mayor frecuencia de aplicación (3 riegos por semana en verano) y 1 riego en invierno.

La fertilización es prácticamente nula, aunque podemos aplicar un abono granulado rico en nitrógeno en la brotación de primavera. Un fertilizante especialmente recomendado para plantar de producción vegetativa, como esta planta aromática, es la mezcla NPK 12-8-16 con magnesio y micronutrientes.

Multiplicación

La multiplicación más sencilla de Thymus zygis es a través de esquejes de tallos, como también sucede con el romero. Para ello, debemos elegir brotes jóvenes de aspecto saludable. Un tallo de 10 a 15 cm de longitud es el tamaño ideal para forzar a la producción de nuevas raíces.

El tercio inferior del tallo debe quedar libre de hojas, de forma que solo esté el tallo desnudo, por donde se formarán las yemas radiculares.

Para obtener una nueva planta de dicho tallo, podemos introducirla en agua durante 3-5 días, estimulando la formación de pelos absorbentes nuevos, momento a partir del cual realizaremos el trasplante a una maceta con mezcla de turba y fibra de coco.

Es fundamental mantener bien hidratado el sustrato para favorecer el enraizamiento del tallo de tomillo salsero. Cuando veas que en la parte aérea empiezan a formar nuevos brotes, será señal de que la planta ha producido suficiente raíz para alimentarse correctamente.

La tasa de superviviencia par formar una nueva planta idéntica a la de la madre es bastante alta en el caso de Thymus zygis (no tan alta en otras especies). Sin embargo, puedes utilizar hormonas enraizantes para facilitar la tarea.

Recolección

Cuándo se recolecta el tomillo salsero

La recolección para uso inmediato de los tallos y hojas de Thymus zygis se puede hacer prácticamente durante todo el año. Sin embargo, hay una época en la que la conservación es mayor, y esto sucede en primavera.

La cosecha de las partes del tomillo se deben realizar a primera hora de la mañana, con baja humedad y sin rocío en las hojas. Se seleccionan los tallos más largos y mejor desarrollados y se cortan por la mitad, de forma que quede la misma longitud de tallo cortado que en la planta (para favorecer su regeneración).

Productos recomendados para su cultivo

Propiedades del tomillo salsero

A nivel medicinal y gastronómico, existen muchos usos que se le pueden dar a Thymus zygis. Aunque es considerada más como una planta aromática que medicinal, la presencia de una gran variedad de compuestos en sus aceites hace que tenga aplicaciones medicinales, avaladas científicamente.

Aceites esenciales: aceite de timol (0,8-2,8%), carvacrol, borneol, gamma-terpineno, linalol, anetol y  alfa-terpineol, entre otros.

Flavonoides: se ha detectado presencia de luteolina, quercetina, rutina, erodictol, narnigenina, timonina y cirsilineol, con actividad antioxidante.

Aminoácidos: presencia de aminoácidos como cistina, glicina, valina e isoleucina, entre los principales.

Ácidos orgánicos: ácido caféico, oleanoico, rosmarínico, nicótico e ursólico.

Minerales: calcio, magnesio, cobalto y hierro.

Taninos

Algunas de sus aplicaciones en la medicina tradicional son las siguientes:

Potencial carcinogénico: se ha demostrado que el carvacrol puede reducir entre un 25 y 35% el número de células del melanoma murino (B16F10 y ofrece propiedades con efectos antimutagénicos.

actividad estrogénica: protege al organismo de enfermedades como la osteoporosis.

Actividad protectora del hígado: reducción en los marcadores hepáticos de animales afectados.

Acción expectorante: presencia de saponósidos con actividad para solubilizar mucosidades.

Reduce el mal aliento: componente principal en colutorios y pastas dentífricas.

Efecto antiinflamatorio: el carvacrol actúa la inhibiendo la liberación de elastasa de neutrófilos, relacionado con los procesos inflamatorios.

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