Consejos para cultivar hierba luisa

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Una planta muy valorada en el sector de la agricultura ornamental y también en el medicinal es la planta hierba luisa. Resulta especialmente interesante el cultivo en nuestro jardín por la fragancia que emite en los meses de primavera y verano.

Además, tiene la ventaja de que su cultivo es muy sencillo y el mantenimiento exige muy poco tiempo. Por su aspecto arbustivo y dado que no es muy grande, la hierba luisa es interesante para decorar bordes de paseos o caminos, o bien situarlo en la parte central del jardín para que distribuya homogéneamente su aroma.

La fragancia que se respira en el jardín se clasifica por la suma de todas las plantas que emiten aroma, y en este sentido, Aloysia citrodora es una de las mayores protagonistas.

Esta planta también puede utilizarse en gastronomía, especialmente para postres, dado su aroma parecido al limón y otros cítricos.

Características de hierba luisa

Se conoce vulgarmente como hierba luisa, hierbaluisa, cedrón o verbena de Indias, dependiendo del país donde nos encontremos. Para no caer en error de identificación y evitar confusiones, lo más apropiado es distinguirla a partir de su nombre científico, Aloysia citrodora.

La hierbaluisa pertenece a la familia Verbenaceae (de ahí el nombre de verbena de Indias en latinoamérica), donde también encontramos alguna que otra planta con propiedades medicinales.

Aspecto de la hierbaluisa

En cuanto a su aspecto físico, es considerada como un arbusto, dado que del suelo nacen varios brotes ramificados y no tiene un tallo principal. No suele superar los 2 metros de altura, y podemos regularla fácilmente con la poda.

De hecho, hierba luisa puede adaptarse al cultivo en macetas.

La hoja es estrella y alargada, con un tamaño parecido al de la hoja de laurel, aunque tiene los bordes dentados. Con un potente color verde vivo, encontramos en ella distintos principios activos de aplicación medicinal.

Sus flores son blancas y pequeñas, muy parecidas a las del jazmín. Éstas emiten un potente aroma que nos recuerda a frangancias de cítricos (especialmente del limón) que impregnan todas las noches del jardín en época estival.

La hierbaluisa es considerada como un arbusto de tipo caducifolio, cuyo origen es sudamericano.

Cultivo y consejos para su cuidado

Anticipamos con este resumen que hierba luisa es una planta rústica, de fácil cuidado y sin apenas mantenimiento, salvo 1 poda al año en otoño, preparando el invierno, y con una fuerte brotación a partir de primavera.

Características climáticas

Dado su origen sudamericano, hierba luisa crece en entornos soleados, prácticamente cálidos, con una humedad media entre el 60 y el 70%. En los primeros años de vida, debemos evitar una exposición prolongada al Sol, ya que sus hojas pueden verse afectadas y se resecan con facilidad.

Posteriormente, la planta se adapta muy bien, siendo preferible un lugar definitivo con Sol por la mañana y sombra por la tarde, o viceversa.

A nivel de temperaturas, soporta un amplio abanico, donde resiste temperaturas altas (que pueden superar los 40 ºC en verano), aunque en época de floración es sensible y pueden caerse la suelo cuando baja la humedad relativa.

A nivel de frío, es considerada como una planta resistente y soporta temperaturas bajo cero durante unas cuantas horas. Para heladas intensivas, si la hierbaluisa se ve afectada, es recomendable la poda posterior para favorecer la futura brotación en los meses de primavera.

Para la hierbaluisa es recomendable la poda en otoño, antes de la llegada de temperaturas gélidas. Con ello evitaremos daño en los cortes por frío.

La intensidad lumínica no es un factor a tener en cuenta, siendo preferible espacios con buena iluminación y donde la cobertura de árboles más altos le limiten el acceso a la luz.

Tipo de suelo

La hierba luisa tiene un gran poder de adaptación a diferentes tipos de suelo (arcilla, limo o arena) y su rango de pH. De hecho, crece sin problemas en suelos calizos con pH por encima de 8, aunque no es una situación ideal para el desarrollo de la planta.

El suelo preferido de este arbusto es el de tipo de limo, ligeramente arenoso con buen drenaje, ya que no es especialmente exigente en agua. Con el aporte de materia orgánica a razón de 10 kg por planta cada 2 o 3 años es suficiente para recuperar el aporte mineral y reconstituir el suelo y su textura.

En cuanto al pH y la acidez o alcalinidad del mismo, el rango ideal es el que prácticamente necesitan la mayoría de plantas, el ligeramente ácido. Un abanico de pH de entre 6 y 7. Bajo este rango, se considera que es el punto donde mayor solubilidad y movilidad tienen tanto macro como micronutrientes, en términos generales.

Riego y abonado de hierba luisa

Al ser una planta rústica, no hay que prestar excesiva atención al riego y abonado.

En cuanto al aporte de agua, por experiencia propia en nuestro jardín con la hierba luisa, te ofrecemos la cantidad de agua que aportamos a nuestra planta.

  • Riego en primavera y verano: 1 gotero de 4 L/ha y planta, con 3-4 riegos de 1 hora, aproximadamente. Por tanto, a la semana se aportan entre 12 y 16 litros.
  • Riego de otoño e invierno: 1 gotero de 4 L/ha y planta, con 1-2 riegos semanales de 1 min en zona de escasa pluviometría. Por tanto, hablamos de 4 a 8 litros cada semana.

El exceso de riego causa pudrición en las raíces, y notarás un decaimiento de las hojas, debido a que pierden turgencia y aparentan sensación de debilidad. Si hay presencia de hongos, aparecen manchas marrones y pardas en las hojas que avanzan desde el peciolo hacia las puntas de las hojas.

Además, para la producción ideal de los principios activos que caracterizan a hierba luisa como planta medicinal, así como la producción de su fragancia, es ideal mantener un régimen hídrico bajo.

En el aporte de fertilizantes, es recomendable tal y como hemos comentado anteriormente, recuperar el balance del suelo con 10 kg de materia orgánica o compost por planta adulta.

A su vez, en el momento de la brotación, en los meses de primavera, es recomendable aportar un fertilizante granulado equilibrado.

Por ser una planta de crecimiento vegetativo (sin producción de frutos), la mezcla fertilizante ideal es el NPK (nitrógeno, fósforo y potasio) 12-8-16 con micronutrientes.

Aunque no es común en hierbaluisa, pueden aparecer clorosis por micronutrientes en las hojas, mostrando una pérdida de su verde natural y adquiriendo un color amarillento.

Descartando que esta clorosis no sea por nitrógeno (veríamos escaso tamaño de las hojas y bajo crecimiento de la planta), lo aconsejable es aplicar un cóctel de micronutrientes, especialmente hierro, con la brotación de primavera.

🌳 Quelatos de hierro disponibles

Multiplicación y obtención de nuevas plantas

La hierbaluisa es fácil de reproducir si conocemos los mejores métodos y el sistema de multiplicación.

Técnicamente, podemos hacerlo por semillas, aunque debido a su bajo poder de germinación, no resulta recomendable para usuarios no profesionales. La manera más fácil de conseguir nuevas plantas de hierbaluisa prácticamente idénticas es mediante esquejes.

Los brotes nuevos en primavera son perfectos para realizar esta operación. Para ello tenemos que buscar una rama sana, de menos de 1 cm de diámetro, y una longitud de 10 a 15 cm (la cortaremos en esta medida).

La parte donde hemos realizado el corte es la que enraizará, por lo que lo ideal es que el corte tenga un pequeño ángulo y sea limpio (unas tijeras de podar es la forma más fácil de cortar una rama de este tipo).

Eliminaremos las posibles que haya en la parte inferior del tallo, dejando un brote en la parte superior (será el indicativo de que el esqueje está produciendo raíces y es exitoso).

Para estimular las salidas de nuevas raíces, colocaremos durante unos cuantos días el tallo en una solución con agua. Lo ideal es que apenas tenga conductividad (sales), por lo que prescindiremos de utilizar soluciones fertilizantes en el agua.

Como alternativa, podemos utilizar una pequeña dosis de aminoácidos (apenas aportan conductividad) y hormonas enraizantes.

Posteriormente, cuando veamos las primeras raíces blancas aparecer, será el momento de realizar el trasplante a una maceta. Importante conservar muy bien y de forma constante la humedad, por lo que el sustrato de fibra de coco es uno de los más recomendables.

Controlaremos también la temperatura, por lo que realizar el esquejado de hierbaluisa en el interior de casa es lo mejor.

Multiplicar hierba luisa por esquejes

Productos recomendados para su mantenimiento

Según hemos ido comentando a lo largo de los cuidados de la hierbaluisa, recomendábamos la aplicación de fertilizante granulado (1 kg/planta esparcido alrededor del tronco) en el inicio de brotación, en primavera.

Si nuestra planta suele perder el verdor natural de las hojas, podemos aplicar un corrector de hierro, en forma de quelato protegido, también en primavera, a dosis de 20 a 40 gramos por árbol. Viene en polvo y es fácil de diluir en agua o aplicarlo en fertirrigación.

Por último, para producir nuevos esquejes o para favorecer la brotación y la floración, se pueden aportar aminoácidos. Se utiliza una dosis de 2 ml por cada litro de agua en aplicación foliar, o hasta 5 ml por litro de agua aplicado en el riego.

Propiedades medicinales de hierba luisa

Por supuesto, no podíamos dejar de comentar las fabulosas propiedades aromáticas y medicinales que ofrece la hierba luisa. Esta fragancia resulta de la combinación perfecta de distintos componentes, entre los cuales destacan: linalol, terpineol, sequiterpenos, fucumarinas, monoterpenos, monoterpenoles, cariofileo y aldehídos, entre otros.

Efecto antitusivo 

Frente a la irritación de gargante y tos seca, gárgaras con infusión de hierba luisa resultan prácticas para calmar la voz y mejorar la sensación de irritación.

Actividad antiinflamatoria

Resultan interesantes las propiedades antiinflamatorias de la planta, ya que a su vez están ligado con un efecto bactericida. De hecho, existen cremas y lociones que contienen principios activos de hierbaluisa para favorecer la reducción de la inflamación en la piel y aliviar molestias leves.

Existen en el mercado aplicaciones tópicas a base de extracto de hierba luisa frente a picaduras de insectos, quemaduras o golpes en la piel.

¿Cómo preparar infusión de hierba luisa?

Para preparar una infusión, necesitamos recoger hojas frescas (también nos valen las secas) de hierbaluisa. Asegúrate de que están perfectamente limpias y no se ha realizado aplicaciones foliares en los últimos 30 días.

Trituramos manualmente las hojas y las añadimos al agua hirviendo durante 5 a 10 minutos. Posteriormente colamos y eliminamos las hojas sobrantes.

La infusión de hierbaluisa emite un potente aroma que tiene propiedades relajantes, por lo que está totalmente recomendado después de comer (tiene propiedades carminativas), por la noche o en momentos de tensión.

Escoge algunas hojas, tanto frescas como secas (si las has almacenado por un tiempo). Se añaden un par de hojas trituradas de hierba luisa sobre una taza de agua hierviendo, se cuelan las hojas y listo para tomar. Ideal para momentos de relajación, para abrir el apetito  o para facilitar digestiones.

Posibles efectos secundarios de la infusión

Este arbusto de la familia Verbenaceae se considera seguro por la comunidad científica. Sin embargo, puede producir alguna molestia o irritación en determinadas personas, como ocurre con la mayoría de plantas medicinales.

No es recomendable su consumo si sufrimos problemas renales, ya que puede tener un posible efecto tóxico. Es altamente aconsejable consultar con un médico, especialmente si estamos tomando algún tratamiento médico o farmacológico.

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