Características y cultivo del alcanforero

El protagonista de este artículo es el árbol alcanforero (Cinnamomum camphora), una especie perennifolia (siempre se mantiene verde) procedente de Asia (China, Japón y Taiwán). De este árbol se obtiene el aceite de alcanfor utilizado para fines medicinales y para ahuyentar a diversos insectos, especialmente a nivel doméstico en armarios roperos.

El alcanforero es habitual encontrarlo en entornos cálidos con inviernos suaves. Por eso, también es habitual ver bosques donde hace acto de presencia en zonas del pacífico en Estados Unidos. Su historia es milenario y, de hecho, están muy bien valorados y conservados en Japón, donde incluso se veneran. Este árbol puede alcanzar edades casi milenarias, donde se conservan ejemplares realmente impresionantes.

Características del alcanforero (Cinnamomum camphora)

Aspecto físico

Un ejemplar adulto de alcanforero alcanza alturas superiores a los 10 metros y se considera de rápido crecimiento. Posee un gran desarrollo de ramas y ofrece una buena cobertura vegetal. Es utilizado en parques y jardines ya que ofrece muy buena sombra, especialmente en zonas donde las temperaturas son suaves y sin riesgo de heladas. Las poblaciones de alcanforero en España se encuentran en zonas costeras de Cantabria y en el mediterráneo.

En muchos países se cultiva para la obtención del aceite de alcanfor, con diversas propiedades medicinales. Muchas veces se asocia el alcanfor con la protección de los armarios, aunque en la mayoría de las ocasiones, lo que compramos es naftalina, un derivado químico del petróleo. Tenemos que buscar bien para encontrar el alcanfor como solución ecológica, especialmente frente a polillas.

hojas de alcanforero Cinnamomum camphora

Tronco y follaje:

El aceite de alcanfor se extrae del tronco, que en este árbol es de color grisáceo y con bastantes rugosidades. El uso como planta ornamental para jardines es debido, además de por su porte, a que es una especie siempreverde, por lo que en invierno no pierde su follaje y sigue dando cobertura de sombra. Sus hojas son duras (coriáceas), alargadas y desprenden un aroma muy agradable. Son muy parecidas en forma y tamaño a las del laurel.

Flores y frutos

Realmente al alcanforero nunca ha sido valorado por su floración, ya que son pequeñas y casi ni se tienen en cuenta. Los frutos son redondos y pequeños, de colores oscuros, pero ni es comestible ni tampoco tienen aprovechamiento.

Taxonomía de Cinnamomum camphora

CategoríaNombre
OrdenLaurales
FamiliaLauraceae
GéneroCinnamomum
EspecieCinnamomum camphora

Origen y distribución

Cinnamomum camphora es un árbol nativo de regiones de Asia Oriental, principalmente China y Japón. Este árbol milenario ha sido un componente esencial del paisaje natural y cultural de estas regiones, valorado tanto por su belleza como por sus múltiples usos.


El nombre científico del alcanforero, «Cinnamomum camphora», tiene raíces en la historia botánica y lingüística. Este nombre se desglosa en dos partes: el género «Cinnamomum» y la especie «camphora».

Cinnamomum: este término proviene del griego «kinnámōmon», que significa ‘canela’. El género «Cinnamomum» pertenece a la familia de las Lauraceae y abarca varias especies de árboles aromáticos, entre los cuales se encuentra el árbol de la canela. Este nombre refleja las características comunes de los árboles de este género, como la presencia de aceites esenciales y aromáticos en su corteza y hojas.

camphora: la palabra «camphora» deriva del término latino «camphora» y del griego «kamphorá», que a su vez posiblemente tienen origen en una antigua palabra en sánscrito, «karpūra», que significa ‘alcanfor’. Este nombre específico se refiere a la sustancia característica que se obtiene del alcanforero, el alcanfor, conocido por su aroma fuerte y penetrante y sus propiedades medicinales.

Por lo tanto, el nombre «Cinnamomum camphora» literalmente une las ideas de «canela» y «alcanfor», reflejando tanto su pertenencia al género de los árboles aromáticos como su característica más distintiva, la producción de alcanfor.

Usos históricos del árbol del alcanfor

Históricamente, el alcanfor, obtenido del tronco y hojas del alcanforero, ha jugado un papel crucial en las prácticas medicinales y rituales de Asia Oriental. En China, se ha utilizado en la medicina tradicional por sus propiedades antiinflamatorias y antimicrobianas. En Japón, el alcanfor se ha utilizado en ceremonias religiosas, y era comúnmente quemado en templos como incienso.

Mitología y folclore

El alcanforero aparece en varias leyendas y mitos asiáticos. En Japón, por ejemplo, se le considera un árbol sagrado, asociado con deidades sintoístas, y a menudo se planta en lugares sagrados como santuarios.

Impacto económico y comercial

El alcanforero ha tenido un significativo impacto económico en su región de origen. Durante siglos, el alcanfor fue un producto de exportación valioso, particularmente durante la dinastía Ming en China, donde se comerciaba extensamente con otras partes de Asia y más allá.

Principales cuidados del alcanforero

Para jardines cálidos y con inviernos suaves, el alcanfor encuentra una zona ideal para crecer con la mayor rapidez posible. Es considerado una especie rústica que puede llegar a generar varios metros de sombra al abrigo de sus ramas.

Ubicación ideal

Para ubicarlo en el jardín, debemos encontrar un huevo en una zona libre de otras plantas, viviendas o cualquier estructura al menos a una distancia de 6 metros. Se cultiva a pleno Sol y solo en caso de bajas temperaturas antes de la primavera, se protege en los primeros años de vida.

Para su plantación, haremos un agujero generoso, de más de 40 cm de profundidad, a la que incorporaremos materia orgánica bien mezclada con la tierra. Sembraremos a raíz desnuda y daremos un riego generoso (mínimo 10 litros de agua por especie joven) para fomentar el desarrollo de nuevas raíces y asentar el terreno.

Protegeremos el alcanforero de vientos fuertes y heladas, ya que por el tipo de madera, sus ramas son bastante susceptibles de quebrarse. Si hemos comprado una especie joven de vivero, la mejor época para plantarlo es durante la primavera o en otoño, lejos de las bajas temperaturas.

Ejemplar de alcanforero

Tipo de suelo

Se adapta muy bien a todo tipo de suelo, aunque prefiere aquellos sueltos, pH ligeramente ácido, fresco y bien drenado. Con la materia orgánica incorporada cada año mejoraremos la capacidad de enraizamiento del árbol y liberaremos nutrientes diluido con el agua de riego o de la lluvia. El pH ideal del suelo para el cultivo del alcanforero (Cinnamomum camphora) generalmente oscila entre 5,5 y 7,5.

Guía de riego

Las especies adultas de Cinnamomum camphora tienen capacidad de generar raíces de gran longitud que absorben la humedad del suelo, pero los ejemplares jóvenes necesitan riego de apoyo en el caso de que no haya suficiente pluviometría. No es una especie muy exigente en agua pero sí en frecuencia, asegurando un nivel de humedad constante durante todo su periodo de crecimiento.

Lo normal es regar 3 veces en verano y 1 o 2 veces máximo en invierno, dependiendo de la temperatura media. Se puede regar mediante riego por goteo, colocando en los primeros años 1 gotero de 4 L/h y a partir de 5 años de edad, un segundo gotero con la misma capacidad.

Guía de abonado 

El alcanforero no suele necesitar fertilizantes, pero podemos apoyar su crecimiento (especialmente si buscamos un ejemplar de grandes dimensiones en menos tiempo), mediante fertilizantes minerales.

Estos nutrientes los aportaremos a inicio de primavera, coincidiendo con la brotación y la salida de flores.  El periodo de fertilización lo alargaremos durante todo el verano hasta inicios de otoño. Como fertilizantes orgánicos podemos elegir ácidos húmicos o fúlvicos, materia orgánica, guano, pelets, compost o estiércol.

Como fertilizantes minerales, podemos aplicar abono líquido si tenemos sistema de fertirrigación o bien, la forma más cómoda, fertilizantes minerales granulados, aportado al inicio de primavera, con aportaciones periódicas cada mes.

¿Se puede multiplicar el alcanforero?

Multiplicación mediante semillas

La forma más sencilla de disponer un alcanforero es obteniendo en vivero una planta joven, la cual plantaremos desde maceta o directamente a raíz desnuda.

Si queremos reproducirla desde el principio, lo podemos hacer seleccionando las semillas recogidas de los frutos.

Como el poder de germinación de estas semillas de Cinnamomum camphora no es muy largo, debemos sembrarlas tan pronto podamos, utilizando un sustrato mitad turba y mitad fibra de coco o perlita.

e multiplica generalmente por semillas, las cuales deben limpiarse de la pulpa y sembrarse cuanto antes pues su poder germinativo es corto.

Multiplicación del árbol mediante esquejes

Otra forma de obtener una planta exactamente idéntica a la madre es mediante esquejes. Para ello, seleccionaremos una estaca de buena calidad, de madera joven, con una longitud de hasta 20 cm de largo.

Limpiaremos de hojas en la parte basal y lo colocaremos sobre agua con enraizantes en el interior de casa. Cuando veamos que aparecen las primeras raíces (de aspecto blanco y formando numerosos pelos), trasplantaremos en sustrato, siempre humedecido, con buena porosidad, con vermiculita y turba.

Podas y mantenimiento

El alcanforero no necesita poda, salvo eliminar ramas quebradas, dañadas o cruzadas. Por lo demás, no se necesita ningún mantenimiento. Es bastante tolerante a plagas y enfermedades, ya que el aceite que produce (alcanfor) repele a un gran número de insectos.

Usos principales del alcanforero

El alcanforero tiene como uso principal el aspecto ornamental, ya que es un árbol frondoso, de rápido crecimiento y perdura durante muchísimos años.

En la medicina tradicional china y japonesa, el alcanfor se ha utilizado para tratar afecciones respiratorias, dolores musculares y problemas de la piel. Su efecto refrescante y aroma penetrante lo hacen un ingrediente popular en ungüentos y bálsamos. A nivel químico y médico, Cinnamomum camphora también se cultiva para obtener de su madera, principalmente, el aceite de alcanfor. Este elemento lleva asociado propiedades medicinales, aunque siempre bajo control médico.

Alcanfor

Los principales usos que se hacen del aceite de alcanfor, obtenido tras procesar la madera del árbol son los siguientes:

  • En dosis reducidas posee efecto sedante, balsámico y antiespasmódico.
  • En dosis altas, tiene efecto narcótico e irritante.
  • Mezclado con alcohol y aplicado sobre la piel y cabeza, puede aliviar el dolor de cabeza.

No se recomienda su ingestión sin supervisión médica ya que puede resultar tóxico, causar vómitos y dolor estomacal.

Precauciones a tener en cuenta

El árbol puede ser venenoso si se consume en grandes cantidades. El aceite esencial (alcanfor) y la madera pueden causar irritación de ojos y piel si rozamos con ella mucosidades. El consumo del aceite esencial en grandes volúmenes puede causar insuficiencia respiratoria en niños.

¿Qué es realmente alcanfor?

El alcanfor es un aceite extraído del árbol alcanforero, principalmente de la madera, con mucho aroma y de apariencia cristalina y cerosa.

Antiguamente era utilizado para diversas aplicaciones, especialmente como repelente de polillas o como remedio medicinal para inflamaciones musculares y dolores de cabeza.

Hoy en día, la fórmula química del alcanfor ya ha sido estudiada y sintetizada sin utilizarla del árbol, con mayor concentración y rango de acción.

El fuerte aroma que desprende puede ser utilizado como repelente de animales, especialmente para proteger zonas donde tienen por costumbre orinar.

Foto de portada: The Spruce / K. Dave

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