8 consejos del cuidado de la palmera Washingtonia robusta

Dentro del mundo de las palmeras encontramos los principales representantes que son el género Washingtonia (como Washingtonia robusta), Livistona o Phoenix, entre otros.

Sin embargo, Washingtonia y Livistona son las más diferentes, especialmente por la forma de sus hojas, mucho más anchas que las que podamos pensar de una palmera.

Su origen no es árabe sino americano, donde podemos verlas en muchos jardines urbanos, especialmente en Estados Unidos y México.

Características de la palmera Washingtonia robusta

Especies representadas en el género

  • Washingtonia ambigua
  • Washingtonia brachypoda
  • Washingtonia filifera
  • Washingtonia nuda
  • Washingtonia occidentalis
  • Washingtonia robusta

Dentro de estas 6 especies, las más comunes son Washingtonia robusta y Washingtonia filifera.

Nombres comunes: palma de California, palma del desierto, palma washingtonia

Época de floración: entre mayo y junio.

Dado que su origen es compartido entre Estados Unidos y México, el nombre de Washingtonia es dado en honor al Presidente de los Estados Unidos George Washington. El término robusta lo obtiene por ser la planta dentro de su género que más desarrollo tiene y mejor resistencia a inclemencias climáticas, aunque en cuanto al tamaño, suele tener menor grosor que su hermana W. filifera, pero crece verticalmente un poco más.

Desarrollo de Washingtonia robusta

Principales cuidados de Washingtonia robusta

1. Climatología

Temperatura

Washingtonia robusta se considera una especie de gran resistencia y soporta un amplio abanico de temperaturas. Es resistente a heladas de hasta -10 ºC y prácticamente no conoce límite en cuanto a calor, ya que la podemos ver plantada en estados americanos de veranos que superan los 45 ºC durante el medio día.

En cambio, las especies jóvenes aún en crecimiento no son tan resistentes y conviene protegerlas de temperaturas tan extremas.

Humedad

Su origen está definido en zonas secas y con baja humedad relativa, aunque puede plantarse en zonas costeras donde la humedad ambiental supera, de media, el 80%. El rango ideal está situado entre 60% y 70% de media.

Iluminación

Es una especie que requiere mucho Sol e iluminación, por lo que ya desde jóvenes (prácticamente desde su trasplante) se cultiva en una zona donde no hay sombraje.

2. Suelo

La palmera Washingtonia robusta es una especie rústica que puede plantarse en cualquier tipo de suelo, independientemente de su textura. El abanico medio es el suelo limoso, aunque acepta distintos porcentajes de arcillas y arenas.

No requiere suelos fértiles ni con alto contenido en materia orgánica.

Para evitar pudriciones de raíces y parte inferior del tronco, conviene elegir un suelo con buen drenaje e infiltración del agua.

Es aconsejable incorporar en el hoyo de plantación un poco de materia orgánica (de 2 a 3 kg/planta), de cara a facilitar el correcto enraizamiento de la palmera.

3. Riego

Palmera altamente resistente a la sequía, aunque le favorece para lograr un desarrollo más rápido de las especies jóvenes.

En parques y jardines, suele colocarse 1 o 2 goteros con un caudal unitario de 4 L/h, para riegos de apoyo en verano, en zonas de escasa pluviometría.

4. Abonado

No se suele abonar este tipo de palmeras, salvo en los primeros años de desarrollo si buscamos obtener una planta adulta lo antes posible.

5. Poda

La poda es un requisito general de todo tipo de palmeras y, en especial, de la palmera Washingtonia robusta. Dado que no tiene pinchas extremadamente largas, como sí las tiene las palmeras Phoenix, la poda es bastante fácil de realizar, consistiendo en eliminar las hojas desde la base que se encuentren caídas o en proceso de secado.

Es recomendable podar siguiendo una línea circular imaginaria, de forma que todas salgan de la misma línea. Sin embargo, no hay que excederse con la poda y dejar un número mínimo (más de 10 hojas para especies adultas) que permita una correcta fotosíntesis.

La poda se puede realizar con un serrucho curvo o con un utensilio específico para palmeras conocido como corbellote.

6. Plagas y enfermedades

A pesar de que podemos considerar a las palmeras como una especie muy rústica y resistente, existe un gran número de plagas que pueden atacar a las palmáceas.

Entre las más abundantes destacan algunas especies de cochinilla y picudos.

Cochinillas: Especies como Lepidosaphes, Chrysonphalus dictyospermi, Cocus hesperidium, Saisetia oleae) y la conocida como cochinilla roja de la palmera (Phoenicococcus marlatti). Suelen afectar a las partes verdes de las hojas y al tronco, causando un debilitamiento general de la palmera.

Picudos y gorgojos: los gorgojos o picudos son los insectos más comunes en palmeras y plataneras. Las larvas tienen un aparato masticador muy potente y excavan galerías en el tronco, causando problemas en el desarrollo de las hojas, con malformaciones, y debilitamiento general de la planta.  Una de las especies actualmente más temidas es el famoso picudo rojo, aunque afecta con mayor incidencia a Phoenix que al género Washingtonia.

7. Multiplicación de la palmera Washingtonia robusta

La multiplicación más sencilla de Washingtonia robusta es a través de semillas. Tienen un buen potencial de germinación y las plántulas salen a la superficie al mes de estar sembradas.

Tolera muy bien el trasplante y puede cultivarse durante los primeros años en macetas y recipientes.

Es común ver los llamados hijuelos alrededor de una planta madre, fruto de nacimiento de semillas caídas al suelo. Podemos trasplantarlos con relativa facilidad.

8. Precio de compra

Por ser una palmera de fácil multiplicación y rápido desarrollo, su precio está bastante ajustado. Cuanta más edad tenga el ejemplar, más costosa será.

De media, una planta presentada en maceta de diámetro 25 cm y palmera de altura media de 100 cm tiene un coste de 20 a 25 €/planta.

En algunos viveros se clasifican por precio en función del grosor de diámetro.

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