Phoenix canariensis: descubre la palmera canaria

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La palmera de Canarias, cuyo nombre científico es Phoenix canariensis, es una de tantas grandes aportaciones que realiza las Islas Canarias a España y el resto del mundo. Es el símbolo natural del Archipiélago Canario y actualmente está distribuida a lo largo y ancho del mundo.

Sus características como uso ornamental en la creación de jardines xerófitos (aquellos que consumen bajos recursos hídricos), así como su resistencia y majestuosidad, hacen que la palmera canaria sea considerada como una de las mejores opciones dentro de las palmáceas o Arecáceas.

En este artículo queremos profundizar en las mejores características que nos ofrece el género Phoenix, donde también encontramos la conocida Phoenix dactylifera y sus frutos, muy parecida en aspecto pero con facilidad de diferenciación viendo algunos detalles principales.

Características de Phoenix canariensis

La palmera canaria es considerada como una especie de gran tamaño, pudiendo con el paso de los años superar los 10 metros de altura. En general, muchas plantas describen por su genética una gran altura pero escaso grosor, o bien todo lo contrario, y es algo que en principio es complejo de controlar.

Sólo hay que ver paseos marítimos llenos de Phoenix canariensis, para darnos cuenta de que existe mucha diversidad dentro de la misma especie.

Las hojas de esta palmera son alargadas, de tipo pinnado, y cuenta con alargadas pinchas que dificultan enormemente su poda. Según evoluciona la palmera y adquiere grandes alturas, la forma de sus hojas dispuestas sobre el tronco forman una circuferencia muy valorada ornamentalmente, aunque esto depende del tipo de poda que se de.

Taxonomía de la palmera Phoenix:

  • Orden: Arecales
  • Familia: Arecaceae
  • Género: Phoenix
  • Especie: Phoenix canariensis

Tipos de phoenix canariensis

Crecimiento de Phoenix canariensis

La palmera Phoenix describe, en general, un crecimiento lento, aunque depende enormemente de los recursos que se den en el suelo. Generalmente, tarda muchos años en alcanzar los 5 metros de altura, momento a partir del cual empieza a valorarse enormemente como planta ornamental.

En algunos casos, esta especie puede adaptarse al crecimiento en maceta, pero generalmente tendremos que realizar trasplantes cada 2 años debido a la fuerza de crecimiento y a la longitud de sus raíces.

Cuidados de la palmera canaria

Climatología

En general, tenemos el concepto de que las palmáceas y muchas de las especies pertenecientes al género Arecaceae están adaptadas a terrenos desérticos, con escasas precipitaciones y climas cálidos.

Prácticamente es así, aunque dada la rusticidad que tienen este tipo de palmeras, pueden adaptarse a entornos fríos, ofreciendo muy buena resistencia incluso en situaciones de heladas intensas.

Requieren grandes dosis de luz y prefieren zonas con humedad relativa baja. Soportan niveles de salinidad altos, incluidas las brisas, de ahí que sea una de las principales opciones a considerar en la decoración de zonas costeras y paseos marítimos.

Cómo plantar una palmera canaria

La palmera canaria (Phoenix canariensis) es una especie todoterreno y con un gran poder de supervivencia. Tal es así que es normal ver hijuelos en el entorno del tronco principal, los cuales podemos cogerlos y trasplantarlos. 

Nosotros recomendamos escoger el hijo de mayor vigor cada año, y con ayuda de una azada quitarlo de la tierra sin dañar las raíces (esto es muy importante). Una vez tengamos el hijuelo con las raíces desnudas, podremos trasplantarlo a cualquier sitio.

Nuestro consejo es hacerlo en una maceta hasta que empiece a tener varias hojas verdaderas, momento a partir del cual podremos trasplantarlo a la parte del jardín que nos interese.

Sustrato y tierra para palmeras

A nivel de sustrato y tipo de tierra, prefieren los suelos ricos en arena y con muy bien drenaje. Sin embargo, dada la fortaleza de sus raíces, pueden tolerar durante tiempos escasos encharcamientos de lluvias torrenciales.

Los suelos con materia orgánica resultan muy positivos, aunque sea algo que Phoenix canariensis no disfrute en la gran mayoría de jardines y parques donde crece.

No es común la aplicación de fertilizantes, aunque responde muy bien al aporte de nitrógeno en la época de mayor brotación (posterior al invierno). En suelos muy calizos y con pH alto, puede mostrar clorosis de hierro y otros micronutrientes que se mueven en entornos ácidos, por lo que puede requerir la corrección con un quelato de hierro EDDHA.

Palmera canaria en maceta

En muchos sitios, especialmente en los primeros años de desarrollo, podemos ver a la palmera de Canarias crecer en recipientes y macetas.

De hecho, cuando realizamos el trasplante de los hijos que más tarde comentaremos, suele ser apropiado dejarlos crecer durante un tiempo en un sustrato controlado como es el de una maceta. Así manejaremos mejor la fertilización y el riego, hasta su trasplante definitivo.

El principal problema, cuando van haciéndose más grandes, es que sus raíces son muy potentes y exploratorias, y ganan terreno rapidamente si hay humedad y nutrientes. Debido a esto, requiere trasplantes continuos.

Multiplicación

Multiplicación de phoenix canariensis

Como hemos comentado antes, Phoenix canariensis suele producir hijuelos que crecen con fuerza y en muy poco tiempo alrededor del tallo. Éstos hijos no están unidos mediante rizoma a la planta madre, por lo que podemos cogerlos (con cuidado de no dañar sus raíces) y trasplantarlos a donde queramos. 

Dada la gran producción de hijos de las palmas Phoenix, podremos tener varios ejemplares por año que crecerán perfectamente casi en cualquier entorno.

Semillas de Phoenix canariensis

Dada la facilidad de trasplante de los hijos de la palmera canaria, no resulta interesante buscar otros medios de reproducción. En cualquier caso, también tenemos disponible la opción de germinar sus semillas.

Su tamaño es parecido al de los granos de café, y necesitamos humedecerlas durante mínimo 1 semana para conseguir su estratificación.

La parte donde lleva la ranura de la semilla es la que se sembrará boca abajo en el sustrato, manteniendo una humedad constante hasta que salgan sus primeras raíces.

Cómo realizar la poda de palmeras 

La poda de palmeras quizá sea una de las tareas más sencillas de recorte de tallos y hojas en el mundo de la botánica. Simplemente, y con ayuda de un serrucho, tendremos que eliminar las hojas cortando desde la base del tronco, quitando aquellas que están excesivamente abiertas, partidas o con cualquier otra deformación.

Simplemente tendremos que evitar que haya un corte por debajo de otro, manteniendo el «anillo circular» a la misma medida.

Productos recomendados

Aquí os dejamos algunos productos ideados para el cuidado de Phoenix canariensis y, en general, todo tipo de palmeras. Además, también la opción del hacha específica para podar y afeitar palmeras.

+ Ver otras fichas de plantas

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