Liquidámbar: un árbol perfecto para tu jardín

Cultivo de Liquidambar

Un jardín que se precie siempre tiene que contar con algunos ejemplares de gran tamaño que decoren y hagan sombra, con su porte majestuoso. Uno de estos representantes puede ser el género de árboles liquidámbar, una portentosa especie que permite lucir el jardín especialmente en otoño, cuando las hojas se empiezan a colorear de un rojo intenso y muy llamativo.

En esta ficha de plantas queremos enseñarte las principales características del género liquidámbar, representado por especies como Liquidambar formosana o Liquidambar styraciflua. Como cualquier otra plante, también tiene un listado de necesidades en cuanto a climatología, riego, abonado y múltiples cosas que, con un poco de empeño, permitirá tener un árbol en perfectas condiciones para varias generaciones.

Características del árbol liquidámbar

Liquidámbar es la denominación de un género muy interesante de árboles de gran altura y tamaño, pertenecientes a la familia Altingiaceae, no muy conocida entre todas las nomenclaturas botánicas.

Planta

Como hemos dicho, se trata de ejemplares de gran tamaño, con un tamaño medio en adulto de entre 25 y 40 metros de altura. Poseen un tronco gris característico, no muy engrosado, pero con surcos prominentes a lo largo de su recorrido.

Hojas

El liquidámbar posee hojas grandes, con una forma palmeada, representada por 3 a 7 lóbulos. En morfología, para hacernos una idea, parecido a la hoja de marihuana, pero mucho menos asurcada en los bordes y con un color distinto.

Lo llamativo de este género de plantas es el llamativo aspecto de sus hojas cuando se inicia el otoño. Cuando en primavera muestran tonalidades de verde vivo, transcurrido el verano, éstas empiezan a tornarse de color amarillo hasta un rojizo profundo antes de su caída.

Esto es lo que hace que todas las especies que representan a liquidámbar sean muy utilizados como árboles ornamentales y usados en parques y jardines públicos y privados.

Semillas

Las semillas del liquidámbar son muy curiosas, ya que están protegidas por una especie de cápsula pinchosa de geometría circular. A partir de esta cápsula, y una vez seca, se liberan una gran cantidad de semillas que se pueden utilizar para su multiplicación.

Leer más: estratificación de semillas para garantizar su germinación.

Origen y distribución

El Liquidámbar, conocido por sus llamativos colores otoñales y su forma atractiva, tiene una distribución y origen geográfico interesantes. El género Liquidámbar se originó en regiones de clima templado y subtropical. Los árboles de este género son nativos de diversas áreas de América del Norte y Asia, lo que indica su adaptabilidad a una variedad de climas y condiciones ambientales.

Actualmente se distribuye por las siguientes zonas:

América del Norte: el Liquidambar styraciflua, quizás el más conocido de este género, es nativo del este de América del Norte. Su rango se extiende desde el sur de Nueva Inglaterra a lo largo de la costa este hasta Florida y hacia el oeste hasta Missouri y Texas. Este árbol se encuentra comúnmente en áreas húmedas, como valles fluviales y bordes de estanques y lagos.

Asia Menor y Asia Central: otra especie, Liquidambar orientalis, es nativa de la región del Mediterráneo oriental, particularmente de Turquía. Liquidámbar formosana, por otro lado, se encuentra en regiones de Asia Oriental, incluyendo áreas de Taiwán y China.

    Usos principales del árbol liquidámbar

    El Liquidámbar, conocido por su hermosa coloración otoñal y su atractiva forma, tiene varios usos importantes en la actualidad:

    Usos ornamentales

    • Jardinería paisajística: es ampliamente utilizado en jardinería paisajística en parques, jardines y calles debido a su espectacular follaje otoñal. Sus hojas cambian de color en otoño, pasando por tonos de rojo, naranja, amarillo y púrpura, lo que lo convierte en un punto focal en paisajes urbanos y residenciales.
    • Arboricultura urbana: se planta comúnmente en áreas urbanas como árbol de sombra ornamental debido a su capacidad para adaptarse a diferentes suelos y condiciones climáticas urbanas.

    Producción de madera: si bien no es tan ampliamente utilizada como algunas otras especies, la madera de Liquidámbar es valorada por su durabilidad y su atractiva veta. Se utiliza en la fabricación de muebles, revestimientos, paneles y otros productos de madera.

    Productos químicos y medicinales

    • Resina de incienso: históricamente, se ha utilizado la resina del Liquidámbar como incienso y en la fabricación de perfumes y aromatizantes.
    • Propiedades medicinales: algunas partes del Liquidámbar se han utilizado en la medicina tradicional, especialmente en la medicina herbal, por sus posibles propiedades antiinflamatorias y antioxidantes.

    Usos ecológicos

    • Hábitat de vida silvestre: proporciona refugio y alimento para una variedad de vida silvestre, incluyendo aves, insectos y mamíferos.
    • Secuestro de carbono: como todos los árboles, el Liquidámbar ayuda a reducir el dióxido de carbono atmosférico al absorberlo durante la fotosíntesis y almacenarlo en su biomasa.

    Investigación y educación: se estudia como una especie importante en campos como la botánica y la ecología debido a su adaptabilidad, fisiología y ciclos de vida.

    Taxonomía

    • Clase: Magnoliopsida
    • Orden: Saxifragales
    • Familia: Altingiaceae
    • Género: Liquidambar

    La floración de este árbol no es muy significativa a nivel ornamental, produciéndose en los meses de primavera, pasado el periodo invernal y libre de posibles heladas.

    Principales variedades de liquidámbar

    • Liquidambar styraciflua: se conoce como liquidámbar americano, propio del paisaje norteamericano en parques y jardines, aunque también se pueden ver algunos ejemplares en México.
    • Liquidambar formosana: conocido como liquidámbar de China, aunque no es el único país que lo representa, ya que también hay poblaciones interesantes en Laos, Taiwán y Vietnam, entre otros.
    • Liquidambar orientalis: se conoce como liquidámbar oriental, localizándose poblaciones de esta especie en países como Grecia o Turquía.
    • Liquidambar californicum
    • Liquidambar europaeum
    • Liquidambar acalycina
    • Liquidambar cerasifolia
    • Liquidambar gracilipes

    ¿Cuánto tiempo tarda en crecer?

    A medida que el Liquidámbar alcanza la madurez, su tasa de crecimiento tiende a disminuir. Sin embargo, sigue creciendo de manera constante, aunque a un ritmo más lento. En condiciones favorables, un Liquidámbar puede alcanzar su altura máxima de entre 20 y 30 metros en un período de tiempo que puede variar desde unas pocas décadas hasta alrededor de un siglo.

    Guía de cultivo del liquidámbar

    AspectoCuidados recomendados
    UbicaciónPrefiere una ubicación a pleno sol, pero puede tolerar algo de sombra. Necesita espacio para desarrollar su copa.
    SueloSe adapta bien a una variedad de suelos, pero prefiere suelos húmedos, profundos y bien drenados.
    RiegoRequiere riegos regulares, especialmente en verano y en períodos secos, para mantener su suelo consistentemente húmedo.
    FertilizaciónBeneficia de una fertilización anual con un fertilizante equilibrado, especialmente en suelos menos fértiles.
    PodaLa poda no es generalmente necesaria excepto para eliminar ramas dañadas o enfermas. Poda formativa en los primeros años si es necesario.
    ProtecciónEs resistente a la mayoría de las plagas y enfermedades, pero debe vigilarse por problemas comunes como la sarna y pulgones.
    ClimaTolera una amplia gama de condiciones climáticas, pero no es adecuado para zonas con veranos extremadamente cálidos y secos o inviernos muy fríos.

    Ubicación y condiciones climáticas

    Para asegurar su crecimiento óptimo y disfrutar de su despliegue de color, es importante proporcionarle las condiciones adecuadas de iluminación, temperatura y humedad. Aquí están las condiciones ideales para cada uno de estos factores:

    Iluminación

    El Liquidámbar prospera mejor bajo la luz solar directa. Requiere al menos 6 horas de sol directo al día para desarrollar su máximo potencial de crecimiento y para mostrar sus más intensos colores otoñales. Aunque tolera cierta sombra ligera, la falta de luz suficiente puede reducir la vivacidad de sus colores en otoño.

    Temperatura

    • Climas templados a cálidos: este árbol se adapta bien a una amplia gama de temperaturas, pero crece óptimamente en regiones donde las temperaturas oscilan entre templadas y cálidas durante la mayor parte del año. Es resistente y puede soportar temperaturas invernales frías, aunque extremos prolongados de frío o calor pueden afectar su crecimiento y salud.
    • Resistencia a las heladas: tiene buena resistencia a las heladas, lo que le permite sobrevivir y prosperar en muchas zonas climáticas diferentes, desde la USDA zona 5 hasta la zona 9.

    Humedad

    Requiere suelos consistentemente húmedos: necesita un suministro constante de humedad en el suelo para desarrollarse bien, especialmente cuando es joven y se está estableciendo. Sin embargo, el suelo debe estar bien drenado para evitar el encharcamiento, que puede provocar problemas de raíz y otros problemas de salud en el árbol.

    Tolerancia a la humedad ambiental: puede adaptarse a una variedad de niveles de humedad ambiental, pero el exceso de humedad, especialmente en condiciones de poca luz y alta humedad, puede incrementar la susceptibilidad a enfermedades fúngicas.

    Trasplante al jardín

    Si adquirimos una planta de vivero o estaba previamente cultivada en macetas, la mejor época para realizar el trasplante es durante el reposo vegetativo, sin hojas. El momento ideal es realizarlo justo antes del inicio de la brotación, al final del invierno.

    Tipo de suelo

    El liquidámbar es exigente en suelos con cierto contenido en humedad y zonas de pluviometría elevada. Valora mucho un contenido alto en materia orgánica y suelos con clasificación alta en fertilidad. De esta manera, su desarrollo se acelera exponencialmente frente a suelos más pesados y con pocos nutrientes disponibles para las raíces.

    El pH del suelo apropiado para este tipo de árboles es ligeramente ácido, con un rango comprendido entre 6 y 7,5. Suelos muy calcáreos o con pH alcalino pueden producir carencia de micronutrientes como el hierro.

    Necesidades de riego

    Estos árboles son exigentes en humedad del suelo, aunque pueden convivir en entornos secos. Generalmente, prefieren mantener un cierto grado de humedad entre riego y riego, frente a otros árboles que hemos enseñado en este blog y prefieren suelos secos entre riego y riego.

    En el jardín, se adaptan muy bien al riego por goteo, utilizando una línea simple con dos goteros a cada lado del tronco, de 4 L/h o incluso de 8 L/h.

    Un programa de riegos aproximado, que habrá que adaptar a cada condición climática y rango de pluviometrías puede ser el siguiente:

    • Riegos en primavera y verano: de 3 a 4 riegos de menor con un tiempo de unos 40-60 minutos.
    • Riegos en otoño e invierno: de 1 a 2 riegos sin pluviometría, entre 20 y 30 minutos de riego.

    Recomendaciones de abonado

    El liquidámbar suele abonarse en los primeros años de desarrollo, especialmente en terrenos que no tiene muy buena fertilidad.

    Cuando se realiza el trasplante al lugar definitivo de nuestro jardín, es recomendable aportar un mínimo de 5 kg de materia orgánica al hoyo de plantación, mezclado bien con la tierra.

    Si tenemos sistema de inyección de fertilizante con el gotero, los primeros aportes de fertilizante equilibrado se pueden hacer a inicio de primavera, cuando las yemas se hinchan y empiezan a salir las primeras hojas.

    El abonado granulado también es otra opción muy cómoda de utilizar, ya que al ser sólido se incorpora manualmente alrededor del tallo principal. Una mezcla interesante puede ser el NPK 12-8-16, que incorpora magnesio y microelementos, así como nitrógeno de incorporación lenta y progresiva al medio.

    La cantidad a añadir a inicio de primavera dependerá de si el ejemplar es joven (hasta 5 años) o adulto (a partir de 5 o 6 años).

    • Liquidámbar joven: aportar de 0,5-1 kg de fertilizante alrededor del tallo.
    • Liquidámbar adulto: aportar de 2 a 3 kg de fertilizante alrededor del tallo. Se puede repetir la aplicación al mes de la primera incorporación al suelo.

    Si tenemos un suelo con un pH alto y vemos síntomas de clorosis férrica, se puede incorporar con el riego quelato de hierro, especialmente indicado para pH altos donde el hierro se precipita (pasa de Fe2+ a Fe3+, inaccesible para ser absorbido por las raíces).

    Necesidades de poda

    Estos ejemplares tiene en estado adulto una forma cónica o piramidal muy llamativa y ornamental. En general, de manera natural lo produce, aunque podemos ayudarlo con una poda periódica. En cualquier caso, no suele podarse en formación salvo la eliminación de ramas muertas, afectadas o torcidas.

    Plagas y enfermedades del liquidámbar

    En verano es habitual que pueda recibir la visita de insectos que succionan la savia, siendo los más habituales la cochinilla, situada en los brotes jóvenes, o ataques de arañas y ácaros.

    Salvo que la población de estos insectos sea muy elevada, no suelen realizarse tratamientos para su control, ya que el clima y la presencia de insectos auxiliares equilibran el avance de las diferentes plagas.

    Con un liquidámbar joven, es posible realizar algún tratamiento para eliminar la presencia de algunos de estos insectos chupadores, pudiendo utilizar para su eliminación tratamientos foliares con jabón potásico.

    La presencia de hongos es más rara y poco frecuente, salvo condiciones de elevada humedad en el suelo, ausencia de oxígeno y encharcamiento de raíces.

    En este tipo de situaciones, pueden aparecer hongos entomopatógenos que viven en condiciones aneróbicas (ausencia de oxígeno) y afectan al cuello y ramas de la planta, produciendo el bloqueo de la circulación de savia.

    Uno de los hongos más conocidos por su actividad y letalidad es Phytophthora.

    Cultivo en maceta de liquidámbar

    Durante los primeros años de vida y debido a su lento crecimiento, podemos cultivar el liquidámbar en macetas. Para ello, deberemos elegir una maceta con un mínimo de 30 a 40 cm de diámetro y mínimo 20 cm de profundidad, aunque la planta sea aún muy pequeña, para reducir el número de trasplantes.

    Para su cultivo, tendremos en cuenta los consejos comentados anteriormente, guardando mucho respecto al riego, que solemos aportar más del necesario cuando cultivamos una planta en recipientes.

    Productos relacionados

    Artículos relacionados

    Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Scroll al inicio