Cobre para olivar: cuándo y cómo utilizar

El cultivo del olivo, árbol ancestral y símbolo de la sabiduría y la paz, es una práctica agrícola milenaria que ha sostenido a civilizaciones enteras con su fruto y su preciado aceite. No obstante, para mantener la salud y la productividad de estos venerables árboles, se hace indispensable una gestión fitosanitaria adecuada, dentro de la cual, el uso del cobre juega un papel protagonista. Este elemento, empleado desde la antigüedad por sus propiedades antimicrobianas, sigue siendo un aliado imprescindible en el manejo moderno de enfermedades en el olivar, protegiendo a los árboles de un espectro amplio de patógenos fúngicos y bacterianos que pueden comprometer la cosecha y la calidad del aceite.

La aplicación de cobre en los olivares no solo se enfoca en combatir patologías ya presentes, sino que actúa preventivamente, formando una barrera sobre la corteza y el follaje que detiene la proliferación de agentes nocivos. Este enfoque preventivo es vital, especialmente en el contexto del cambio climático, donde la fluctuación de las condiciones ambientales puede favorecer la aparición y el desarrollo de enfermedades.

A través de este artículo, abordaremos cómo el cobre, dentro de un esquema de manejo integrado, contribuye a la resiliencia y sustentabilidad del cultivo del olivo, examinando sus beneficios, modos de acción y las prácticas recomendadas para su uso responsable y efectivo.

¿Por qué es recomendable usar formulados de cobre en el olivo?

La aplicación de cobre en el olivo es una práctica común y recomendada por varias razones relacionadas con la fitosanidad y la sanidad vegetal:

Control de enfermedades fúngicas y bacterianas: el cobre tiene propiedades fungicidas y bactericidas. En los olivos, es particularmente efectivo para prevenir y controlar enfermedades como la «Repilo» o «Repilo del olivo» (causada por el hongo Spilocaea oleagina) y la tuberculosis del olivo (causada por la bacteria Pseudomonas savastanoi pv. oleae). Estas enfermedades pueden causar desfoliación, debilitamiento del árbol, reducción de la cosecha y afectar la calidad del aceite.

Barrera protectora: cuando se aplica en forma de caldo bordelés o como sales de cobre, crea una capa protectora en la superficie de las hojas y ramas. Esto actúa como una barrera física que impide la germinación de esporas de hongos y el establecimiento de bacterias patógenas.

Uso en agricultura orgánica: el cobre es uno de los pocos fungicidas y bactericidas aceptados en la agricultura orgánica. Esto lo hace indispensable para los productores de olivo que siguen prácticas de cultivo orgánico y buscan controlar las enfermedades respetando las regulaciones orgánicas.

Persistencia: los compuestos de cobre tienen una buena persistencia en el follaje, lo que significa que pueden proteger la planta durante un período prolongado después de la aplicación. Sin embargo, esto también significa que deben usarse con precaución para evitar la acumulación excesiva de cobre en el suelo.

Estimulación de las defensas naturales de la planta: se ha sugerido que el cobre puede estimular ciertos mecanismos de defensa en las plantas, lo que les ayuda a resistir infecciones.

    Cuándo aplicar cobre para olivar

    Inicialmente no existe un protocolo establecido de uso del cobre para olivar, ya que puede utilizar durante todo el año. Sin embargo, existen 2 épocas claramente protagonistas donde se utiliza el cobre en este cultivo: otoño y primavera.

    Alguno de los principales tipos de cobre aptos para el olivar son los siguientes:

    • Oxicloruro de cobre: muy utilizado en olivares para el control preventivo de enfermedades como la repilo (causada por hongos). Su persistencia y baja solubilidad lo hacen ideal para aplicaciones antes de períodos de lluvia.
    • Hidróxido de cobre: adecuado para aplicaciones durante el crecimiento activo del olivo, ya que ofrece una buena protección con menor riesgo de fitotoxicidad. Es efectivo en el control de enfermedades bacterianas y fúngicas.
    • Sulfato de cobre: usado tradicionalmente en la mezcla de «caldo bordelés» para aplicaciones en olivares. Es eficaz contra una amplia gama de enfermedades, pero su uso debe ser cuidadoso debido a su mayor solubilidad y riesgo de toxicidad para las plantas y el suelo.
    CaracterísticaOxicloruro de CobreHidróxido de CobreSulfato de Cobre
    ComposiciónCompuesto de cobre (Cu) y cloroCompuesto de cobre (Cu) y aguaCompuesto de cobre (Cu), azufre y agua
    FormulaciónPolvo mojable, granuladoPolvo mojable, suspensiónPolvo mojable, cristales
    SolubilidadBaja solubilidad en aguaBaja solubilidad en aguaAlta solubilidad en agua
    Mecanismo de acciónLiberación lenta de Cu2+Liberación lenta de Cu2+Liberación rápida de Cu2+
    PersistenciaAlta, debido a baja solubilidadAlta, similar al oxicloruroMenor, se lava más fácilmente
    UsoControl de enfermedades fúngicas y bacterianasSimilar al oxicloruroFungicida, bactericida, también se usa en deficiencias de cobre
    VentajasMenor riesgo de fitotoxicidad, buena adherencia a las hojasMenor riesgo de fitotoxicidad, adecuado para tratamientos preventivosEfectivo en tratamientos correctivos, versátil
    LimitacionesRequiere más tiempo para efectividadPuede requerir aplicaciones más frecuentesMayor riesgo de fitotoxicidad, afecta la microbiota del suelo

    Las formas modernas de complejación de cobre no están registradas como fitosanitarios sino como productos nutricionales. Utilizan agentes orgánicos para complejar y proteger el cobre, aumentando su asimilación por la planta.

    Para el caso del heptagluconato de cobre o el gluconato de cobre, se utiliza el ácido glucónico o heptaglucónico para complejarlo. Diferentes estudios han verificado que, aunque el porcentaje de cobre en la composición sea mucho más reducido que con otros productos, la capacidad de entrada en la planta puede ser hasta superior.

    Cobre de primavera

    Al inicio de la brotación y previo a la floración, tenemos un margen de 1-2 meses para realizar un tratamiento estimulante (generalmente nitrógeno, aminoácidos o extractos de algas) y el aporte de cobre.

    El cobre para olivar en primavera tiene como principal objetivo reducir la multiplicación del repilo, una enfermedad que afecta a las hojas y que se desarrolla principalmente con temperaturas de 20 ºC y un poco de humedad, habitual con las lluvias primaverales.

    El tratamiento de cobre previene de la instalación del repilo y también puede reducir considerablemente la infección si ya se encuentra en las hojas del olivar, algo que podremos comprobar con el famoso test de sosa o «test de repilo».

    En el caso de que en el test de sosa se haya detectado un volumen grande de infección, interesa combinar el cobre con materias activas fitosanitarias. Aquí puedes ver las autorizadas con fecha de hoy.

    En el cobre de primavera para el olivar, recomendamos generalmente cobres complejados o quelados, ya que buscamos una mayor penetración a nivel de cutícula de hoja y no tanto persistencia en hoja. Además, es importante que el olivar no pare su crecimiento, especialmente con la brotación de sus ramos.

    Cobre en otoño e invierno

    Los tratamientos más recomendados de cobre para olivar son los de otoño e invierno, época que coincide con la mayor facilidad de propagación de Spilocaea oleagina (repilo).

    En zonas de humedad, este tratamiento con los frutos aún en el árbol, previene contra el avance de la antracnosis del olivar (Colletotrichum). Si el tiempo es muy lluvioso y la humedad ambiental es alta, se recomienda realizar más de 1 tratamiento.

    Cobre de post-cosecha:

    En esta época del año, se recomienda una formulación de cobre que persista en hoja y tenga resistencia al lavado (lluvias de invierno). Habitualmente se aplican formulados de cobre de mayor concentración, como hidróxido de cobre u oxicloruro de cobre.

    También es recomendable aplicar un formulado de cobre con buena entrada en la planta cuando se realice la poda o bien justo después de la recolección (especialmente cuando es mecanizada), ya que se generan pequeñas heridas en los tallos y las ramas que es necesario cicatrizar para evitar la entrada de cualquier patógeno en momentos de humedad.

    Cobre y olivar

    Dosis recomendada en el olivo

    Las aplicaciones foliares de cobre para olivar varían entre 2 y 3 kg/ha, utilizándose un caldo foliar de unos 1000 L aproximadamente.

    Buscando el contacto directo del cobre metal con las hojas y madera, fuente donde se desarrollan enfermedades como repilo o verticilosis, las aplicaciones son generalmente por vía foliar.

    Dosis utilizada

    • Cobre complejado (5-8% Cu p/p): 150-300 cc/hl en aplicación foliar.
    • Oxicloruro de cobre 70% Cu: 200 g/hl en aplicación foliar.
    • Hidróxido de cobre 40% Cu: 2-2,5 kg/ha

    Hay que tener en cuenta que, según legislación, la dosis máxima de cobre inorgánico por año es de 2,1 kg/ha. Es decir, cobre puro. Por ello, si utilizamos una base de oxicloruro de cobre (Cu 70% p/p), la cantidad máxima de producto por año es de 3 kg/ha.

    Exceso de cobre en el olivo

    El ión Cu2+ puede resultar tóxico para el olivar en condiciones de dosis altas. Dependiendo de si el cultivo tiene bastantes aberturas en las hojas causadas por el hongo repilo, la entrada de cobre puede ser mayor y favorecer la caída selectiva de hojas lesionadas.

    Sin embargo, bajo las dosis recomendadas por los fabricantes y controlando los productos con los que se mezclan, es bastante difícil que un olivo sufra toxicidad por cobre, ya que es bastante tolerante a este metal.

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